[Presente absoluto] [Aventura T4] Un asunto escamoso
#13
Las palabras de las dos jóvenes muchachas no hicieron más que confundir al apuesto hombre que tenía la obligación de llevarlas hasta el campamento. La extraña trovadora mencionó algo acerca de comprar bestias tontas para un tal señor Merlot, mientras que la del pelo rosa respondió con algo que confundió más todavía al muchacho.

Por si eso no fuera poco, la que parecía llevar la voz cantante de esa dupla (valga la ironía), parecía bastante interesada en llegar cuanto antes al campamento. El joven sonrió al escuchar aquel comentario sobre el concurso de belleza.

- Discúlpenme, señoritas - se giró nuevamente, quitándose la capucha antes de hacer otra reverencia en señal de disculpa hacia ambas. El extraño comportamiento y la peculiar dinámica de las mujeres, sumadas a lo que éstas habían dicho, habían sumido a aquel rubio joven en un completo mar de dudas - Lamento no haberme presentado antes, pero las preguntas de su compañera me dejaron un poco descolocado, y no pensé que le molestara tanto que no me hubiera presentado - el joven había optado por confiar en lo que creía que era lo correcto, en parte para no sentirse culpable por el posible desenlace de todo - Mi nombre es Robert y, si bien es cierto que nos estamos demorando bastante en llegar, les ruego me crean cuando les digo que es por una buena razón - giró la cabeza nuevamente, mirando a sus espaldas - Como seguramente sepan, este lugar está habitado por numerosos peligros. Es por eso mismo que intento por todos los medios ocultar nuestro rastro, para así evitar en la medida de lo posible que cualquier bestia que pudiera verse atraída por el ruido pueda seguirnos. - miró de reojo a la peliverde - Estoy seguro de que su maravillosa trovadora podría dar buena cuenta de esos peligros, y posiblemente usted también, pero yo soy un simple herbolario - desvió levemente la mirada - Y me da miedo pensar que les podría pasar algo a las que posiblemente sean la única esperanza de esas inocentes crías - sonrió, antes de agacharse nuevamente en otra reverencia - Aun así, no tienen que preocuparse porque estamos a diez minutos del sitio - se giró nuevamente, esta vez sin volver a ponerse la capucha, y retomó su camino.

Tal y como el hombre les había prometido, en diez minutos llegaron a lo que parecía la entrada del campamento de aquel grupo de cazadores. Pudieron reconocer que habían llegado a su destino porque desde cierta distancia se podía ver a dos hombres haciendo guardia junto a lo que parecía una improvisada barricada - No lo he dicho antes, pero muchísimas gracias por lo que estáis haciendo por esas pequeñas crías - el joven se dirigió a ellas antes de llegar junto a los guardias. Una vez llegaron al campamento, se despidió de las dos jóvenes antes de volver a perderse en la espesura.

- ¡Venga Roberto, ten cuidado de que no te coma algún bicho! - se burló uno de los dos guardias. Esperó hasta que se aseguró de que el rubio estaba lo suficientemente lejos, antes de dirigirse a las dos hermosas mujeres - Espero que el amigo no os haya aburrido con sus mierdas - habló con un tono burlesco - Es sorprendente como no para de hablar de lo mucho que quiere a su mujer - el otro hombre asintió - Es más inocente que un crío. Es tan tonto que no sé qué habrá hecho para que semejante mujer se fijara en él - habló con un notable todo de molestia y celos - Ya te lo he dicho mil veces. La otra le pone los cuernos con el primero que pilla, y seguro que encima si la pilla invita al otro a cenar - respondió el otro - ¿Os podéis creer que el jefe le convenció de que viniera diciéndole que era para salvar a los pequeños de una enfermedad? - ambos se echaron a reir - Hablando del jefe. Seguro que estáis deseosas de cerrar el trato y llevaros ya la mercancía - hizo un leve gesto, abriéndose hacia un lado mientras señalaba hacia el interior con la palma abierta y su brazo estirado.

Al separarse ambos guardias las dos mujeres pudieron ver mejor el interior del campamento. Era un sitio amplio, ubicado en un claro de unos sesenta metros de ancho por cuarenta y cinco de largo.

Al lado izquierdo y haciendo de límite en gran parte de ese lado del campamento, había un enorme lago de agua brillante, en cuya superficie se podía ver reflejado el hermoso cielo, despejado como estaba ese día. Desde aquella posición, nadie que no tuviera una vista excepcional sería capaz de percatarse de los pequeños movimientos del agua, característicos de la actividad de los peces que parecían tener allí su hogar, aunque tendrían que acercarse hasta la orilla para poder apreciar la verdadera belleza del ecosistema.

Regadas por aquel claro, podían ver cinco cabañas de diversos tamaños aunque de estructura bastante similar. Todas estaban hechas de madera proveniente de la propia selva que rodeaba el claro, y contaban con techos de hojas, también provenientes de la flora local. La cabaña más alejada era una que se encontraba al lado izquierdo, a la orilla del gran lago. Algo alejada de ésta pero aun así mucho más cerca que todas las demás, había una cabaña alargada, con una única puerta en su extremo izquierdo, junto a la cual había dos hombres haciendo guardia. Un improvisado camino de tierra llevaba a la cabaña más grande de todas, la cual además resultaba ser la única que estaba decorada minimamente. Entre aquella destacada cabaña y las dos jóvenes mujeres, había otras dos cabañas, las cuales tenían un aspecto algo más rudimentario.

- El jefe estará en su cabaña - les dijo uno de ellos - No tiene pérdida. Es seguir el camino. - señaló el único camino que parecía haber en el campamento - Y llamar antes de entrar. No queréis interrumpirle si está ocupado. O bueno, tal vez sí - el segundo hombre le guiñó un ojo a la que hacía las veces de jefa.

Ambas piratas podían sentir como alguien las observaba. De hecho, habían tenido esa sensación desde que habían llegado al campamento. Si bien había una treintena de cazadores que iban de un lado a otro del campamento, charlando o realizando diversos quehaceres, ninguno de ellos parecía mostrar especial atención en las dos chicas, más allá de algún hombre más joven que se sorprendía en una primera instancia de la deslumbrante belleza de la joven de pelo rosa


Info

Contenido Oculto

Contenido Oculto

Contenido Oculto

Contenido Oculto

Contenido Oculto

Contenido Oculto

Contenido Oculto

Contenido Oculto


Mensajes en este tema
RE: [Presente absoluto] [Aventura T4] Un asunto escamoso - por Korg - 20-01-2026, 10:30 PM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)