22-01-2026, 10:38 PM
Con su mano izquierda sostuvo la guitarra por su mástil y alzó su cuerpo como si fuera un arma real, como bien dijo, tenía más interés en usar el aparato cmo arma que como instrumento. Era un tesoro inesperado de hallar en una cueva como esa, pero que seguro iba a sorprender a sus compañeros cuando la vieran regresar con él... aunque antes de eso tenía que poder salir con vida de la cueva, porque ella no lo sabía hasta ese entonces, pero en ese lugar acechaba un peligro que la misma mona había provocado al tocar sus pertenencias.
Desde la oscuridad escuchó una voz que le puso los pelos de punta al oír su eco recorrer la cueva, más que miedo fue sorpresa al darse cuenta de que no estaba sola y de que además esa segunda presencia tenía la intención de matar con tal de proteger sus cosas. Mahou la buscó con la mirada por toda la cueva e incluso recurrió a su olfato, que de lo único que le sirvió, además de entremezclarse con los olores de la cueva, fue para percatarse de que quien quiera que hubiera hablado estaba cerca y tenía un acompañante. Asi que giró sobre su eje, esperando ver ojos en la oscuridad a la que no llegara el reflejo de los cristales, o al menos escuchar su cuerpo moverse entre las rocas. — ¿Como que tus cosas? ¡Yo encontré esto primero y no lo pienso compartir con nadie-uki! — dijo creyéndose que se trataba de otro explorador que planeaba robarle el tesoro que acababa de encontrar.
Pero esa respuesta seguramente solo iba a enfurecer aún más a su cazadora, por así llamarla. Mahou tenía una mano ocupada con la guitarra y su cola de mono enredada al martillo, tenía que prepararse para cuando esa criatura se decidiera a atacar, pero con lo que no contaba era con que sería totalmente inferior a su oponente, para cuando quisiera defenderse, sería demasiado tarde porque la cazadora se reveló ante ella con un golpe inesperado contra su cuerpo, a una velocidad que ni sus ojos ni su olfato pudieron seguir. —¡Uu… ki…! — soltó un quejido resintiéndose del impacto, y sin mucho más tiempo para perder tuvo que responder.
Usando su mano derecha que estaba libre, extendió la palma abierta tratando de conectarla en un golpe contra el abdomen de su oponente a quien finalmente podía ver con claridad al tenerla de frente, para así aprovechar la corta distancia que había entre ambas y marcarla como su nuevo objetivo, y tras ello, intentó alejarse retrocediendo de un salto para aterrizar a cinco metros de ella.
Desde la oscuridad escuchó una voz que le puso los pelos de punta al oír su eco recorrer la cueva, más que miedo fue sorpresa al darse cuenta de que no estaba sola y de que además esa segunda presencia tenía la intención de matar con tal de proteger sus cosas. Mahou la buscó con la mirada por toda la cueva e incluso recurrió a su olfato, que de lo único que le sirvió, además de entremezclarse con los olores de la cueva, fue para percatarse de que quien quiera que hubiera hablado estaba cerca y tenía un acompañante. Asi que giró sobre su eje, esperando ver ojos en la oscuridad a la que no llegara el reflejo de los cristales, o al menos escuchar su cuerpo moverse entre las rocas. — ¿Como que tus cosas? ¡Yo encontré esto primero y no lo pienso compartir con nadie-uki! — dijo creyéndose que se trataba de otro explorador que planeaba robarle el tesoro que acababa de encontrar.
Pero esa respuesta seguramente solo iba a enfurecer aún más a su cazadora, por así llamarla. Mahou tenía una mano ocupada con la guitarra y su cola de mono enredada al martillo, tenía que prepararse para cuando esa criatura se decidiera a atacar, pero con lo que no contaba era con que sería totalmente inferior a su oponente, para cuando quisiera defenderse, sería demasiado tarde porque la cazadora se reveló ante ella con un golpe inesperado contra su cuerpo, a una velocidad que ni sus ojos ni su olfato pudieron seguir. —¡Uu… ki…! — soltó un quejido resintiéndose del impacto, y sin mucho más tiempo para perder tuvo que responder.
Usando su mano derecha que estaba libre, extendió la palma abierta tratando de conectarla en un golpe contra el abdomen de su oponente a quien finalmente podía ver con claridad al tenerla de frente, para así aprovechar la corta distancia que había entre ambas y marcarla como su nuevo objetivo, y tras ello, intentó alejarse retrocediendo de un salto para aterrizar a cinco metros de ella.
UKIKI TODO
Mahou Chikao
¡DIVERSIÓN Y ÁNIMO!
? La Intrépida Sakura
฿ 20,000,000
?Nv.10 — Espíritu Alegre
