24-01-2026, 03:17 PM
Narrador / María Merlot
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¿Equivocada?
Esperaba que no…
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¿Equivocada?
Esperaba que no…
María era del tipo de persona que vivía el momento rodeada de los grillos de su cabeza, pocas personas lograban entenderla, y menos aun anclarla a la realidad, hacerla actuar “normal”… derribar la armadura que la había protegido por años de su asquerosa vida. Su mente, su único refugio, la mantuvo “cuerda” en la locura. Su comportamiento, errático podía pasar de un estado estrambótico a introspectivo, como frases llenas de palabras absurdas que escondían su interpretación de la realidad, aunque no lo pareciera, y mejor así, la semi sirena… era muy observadora e inteligente, a su forma, después de todo, cazar chismes no era tarea para alguien sin percepción de su entorno. ¿Y por qué lo comentaba? Porque al igual que su hermano, Jensen Valentine, la imponente valkiria besada por el sol, no la juzgaba, sino que veía más allá de su locura, aceptándola con sus defectos y debilidades, con sus anomalías y tonterías. Bajo esa premisa, la hermosa pelirrosada, sintió un tirón en su corazón, cuando pensó que se había equivocado con ese mercado ilícito de dinosaurios bebes; no quería llevar a su hermana, quien confió en ella, a una… emboscada; por eso se negaba a aceptarlo, confiaba en lo que escucho, en la retentiva de esas nimiedades que formaban parte de su idiosincrasia, después de todo, sino podía retener ese tipo de información random, como… como podría ser una Cazadora de Historias, y más aún… como podía ver de nuevo a su unnie a la cara.
e… e… si… si así es mi señora, ganaría sin duda
Apoderándose de su papel de Patrona, y con su pose espectacular pero despreocupada de alguien que esta acostumbrada a mandar y que se estaba hartando de un subordinado irritante, escucho la afirmación de la peliverde. Y por dentro, aunque tuvo un momento de duda, se erradico, ella confiaba en si misma. El carraspeo en la voz de Maki, la hizo sonreír por dentro… ¿Acaso no creía que ella ganaría el concurso de belleza? La mirada ámbar se posó sobre la verde, con un leve destello de cachorra bajo la lluvia que gritaba “¿Perdería?” ¿Acaso su hermana no la consideraba hermosa? Porque el mundo si lo hacía ¿pero una de las personas más importante (Maki) en este no?… Augh; aunque tendría sentido, alguien como ella… admiraría y suspiraría por la competencia, el poder y… las habilidades, cosas de las que María carecía, ella estába más cerca de ser un indefenso civil, que una temible pirata. ¿Debería cambiar eso? Bueno, no era el momento para debatirlo, debía intentar concentrarse en la misión.
Robert, se presentó al fin. Ella solo asintió como si estuviera mirando una mosca. El hombre se abrió, fue más expresivo, menos contenido. Sus formas suaves, calmadas… le recordaron a alguien. Un destello pelirrojo vino a su mente, pero se evaporo, porque aquel tenia algo que este no, además de cabello rojo, seguridad en si mismo, un cazador que sabe donde esta, y sabe hacia donde va. El hombre... era un herbolario, que temía por las crías… ese chico, con blanda forma de ser… ¿de verdad era un contrabandista? Si ella se había equivocado, entonces, no sería tan catastrófico… porque significaba que nadie estaba en peligro, y si lo que buscaban eran una cura, siempre podía traer al mejor doctor del mundo: Hyakinthos. Mientras veía la espalda de la trovadora, y mas adelante la del contacto “bueno”, María pensaba sobre que confuso era toda esa situación, pero aunque no era terca, continuaba confiando en lo que escucho.
Robert, se presentó al fin. Ella solo asintió como si estuviera mirando una mosca. El hombre se abrió, fue más expresivo, menos contenido. Sus formas suaves, calmadas… le recordaron a alguien. Un destello pelirrojo vino a su mente, pero se evaporo, porque aquel tenia algo que este no, además de cabello rojo, seguridad en si mismo, un cazador que sabe donde esta, y sabe hacia donde va. El hombre... era un herbolario, que temía por las crías… ese chico, con blanda forma de ser… ¿de verdad era un contrabandista? Si ella se había equivocado, entonces, no sería tan catastrófico… porque significaba que nadie estaba en peligro, y si lo que buscaban eran una cura, siempre podía traer al mejor doctor del mundo: Hyakinthos. Mientras veía la espalda de la trovadora, y mas adelante la del contacto “bueno”, María pensaba sobre que confuso era toda esa situación, pero aunque no era terca, continuaba confiando en lo que escucho.
No lo he dicho antes, pero muchísimas gracias por lo que estáis haciendo por esas pequeñas crías
Esas palabras fueron directo a su corazón. Si algo caracterizaba a la mujer de antiguo cabello celeste, es que… le gustaba ayudar, le gustaba marcar la diferencia, evitar conflictos. Y ese agradecimiento de Robert, sonó a algo que ella diría. ¿Estaba siendo utilizado por gente mala? No lo sabía pero creía que sí, después de todo… ella sabía bien lo que escucho. Se acerco a él, sin tocarlo, pero llevando su boca al oído mientras veía a la lejanía a los tipos, como si le estuviera diciendo algo obseso al rubio — … a ti… por guiarnos al claro selvático de los sueños escamosos. Allá donde los condenados comprenderán que, entre pieles de sierpe, nos escamamos en solitario, pero nunca nos abandonamos — le dijo con la voz teñida de calidez, diferente a antes. ¿Su hermana habría escuchado? — … quizás, las escamas necesiten de un buen herbolario. No vayas tan lejos, Robert… — le pidió separándose de él y guiñándole uno de sus orbes ámbar con simpatía y complicidad, tal vez, lo había juzgado mal.
Dejando atrás al buen rubiecito, llegaron frente a los dos tipos. María, metida en su papel los miro de arriba abajo con aburrimiento mientras escuchaba la sarta de patrañas que vomitaban. Si su Unnie decidía romper el protocolo y arrancarles la tranquea para callarlos, ella aplaudiría con aceptación. Lamentablemente, fue la actuación de trovadora la que respondió, aunque para la ex celeste fue perceptible la tensión en el cuerpo de la mujer. Ese par no saldría inmune de tales comentarios, lo sabia, y vendría de la mano de la peliverde, apostaba cinco berrys a ello.
Dejando atrás al buen rubiecito, llegaron frente a los dos tipos. María, metida en su papel los miro de arriba abajo con aburrimiento mientras escuchaba la sarta de patrañas que vomitaban. Si su Unnie decidía romper el protocolo y arrancarles la tranquea para callarlos, ella aplaudiría con aceptación. Lamentablemente, fue la actuación de trovadora la que respondió, aunque para la ex celeste fue perceptible la tensión en el cuerpo de la mujer. Ese par no saldría inmune de tales comentarios, lo sabia, y vendría de la mano de la peliverde, apostaba cinco berrys a ello.
Hablando del jefe. Seguro que estáis deseosas de cerrar el trato y llevaros ya la mercancía
Lo sabía, su esencia de Cazadora de Historias, nunca se equivocaría. Ella había escuchado bien, y nunca dudo de si misma. La trovadora se hizo cargo, María en su papel solo los miro con fastidio y su aura de diva, que no se rebajaba a ver a simples mortales. Por dentro, algo erupciono, y fue el chisme que dejaron caer los dos mastodontes. Si, chismes malintencionados, pero que le sirvió para recolectar información interesante:
Robert estaba casado.
Robert amaba a su mujer.
Su esposa posiblemente le pone el cuerno.
ÉL lo engaño con la historia de los dinos.
Robert amaba a su mujer.
Su esposa posiblemente le pone el cuerno.
ÉL lo engaño con la historia de los dinos.
María peino con su aguda mirada el lugar. Todo un campamento en el medio de la selva. Instintivamente su mirada fue al lago azul, y al brillo en su superficie. Cómo le gustaría lanzarse y chapotear. Los ojos sobre ella, no le sorprendieron, después de todo si algo sabia con seguridad, además de que estaba loca, es que su belleza estaba muy por encima del estándar… de belleza, no del normal, sino del de BELLEZA. Su mezcla inusual Humano x Sirena le dio lo mejor de los dos mundos, en materia de apariencia. María siguió a Maki, hasta el punto final.
Mi señora, por que no va a ver a las criaturas
La orden camuflajeada de su hermana, la capto con rapidez — … Hmmm No aguanto la emoción — coincidió con una sonrisa, siguiendo la dirección de la mirada de su compañera. ¿Hacía esa estructura debía ir?
Dejando a Maki atrás, y sabiéndose observada, iba a ser la distraccón que su nakama necesitaba. Entonces, camino como la diosa que era. Un paso tras otro, cada movimiento un imponente y fascinante vaivén como las olas inalcanzables del mar, que resaltaba su espectacular figura enfundada en aquel pantalón de cuero falso. Su cabello rosado iba y venía con ella, y sus labios mostraban una divina sonrisa. Su andar no era solo un movimiento físico, sino una danza cautivadora que dejaba una estela de admiración a su paso.
La caminata la llevo al frente del lago, dónde con un movimiento lento de sus manos, desabrocho la capa, dejándola caer a sus pies mientras se abanicaba con fingido calor como si estuviera ajena al mundo. Luego se quito el bolso y el escudo, que se amontonaron a sus pies. Con una inclinación de su cabeza, el largo cabello rosado cayo en cascada hacia esa dirección mientras observaba la fuente de agua. Sin la capa, el corsé de María dejo al descubierto la nívea y perfecta piel de sus hombros, dónde resplandecían escamas de color celeste, que bajo el sol parecían ser de tornasol.
Cuando volteo, como alguien que se siente observaba, vio a muchos mirándola, pero fingiendo seguir con sus quehaceres de malvados cazadores. Una sonrisa se apodero de sus labios — … Tu, ven aquí — señalo al mas cercano, un hombre de cabello claro, y un evidente sonrojo en sus mejillas. ¿Qué se estaría imaginando? Se acerco como un corderito — … Dígame, Señora — se puso a su disposición. María cruzo sus brazos, mientras lo veía de arriba abajo, luego le sonrió con su encanto de diva — … Mis cosas, llévalas — le ordeno, como la ama y señora que era.
Sin esperar una aceptación, y sabiendo que el hombre lo haría. Empezó a caminar, bordeando al lago hasta detenerse entre este y la cabaña #1. Con una ultima mirada al agua, se giro y fue a esa casita, esperaba encontrar algo interesante, los bebes dinos quizás, aunque si Maki eliminaba primero al jefe, todo fluiría mas rápido, la mejor manera de acabar con la serpiente, es cortando su cabeza — … Sé un buen caballero, abre la puerta — le ordeno con esa voz de diva empalagosa y que no admite negativas, haciendo que el tipo random fuera el primero que entrara al recinto.
Dejando a Maki atrás, y sabiéndose observada, iba a ser la distraccón que su nakama necesitaba. Entonces, camino como la diosa que era. Un paso tras otro, cada movimiento un imponente y fascinante vaivén como las olas inalcanzables del mar, que resaltaba su espectacular figura enfundada en aquel pantalón de cuero falso. Su cabello rosado iba y venía con ella, y sus labios mostraban una divina sonrisa. Su andar no era solo un movimiento físico, sino una danza cautivadora que dejaba una estela de admiración a su paso.
La caminata la llevo al frente del lago, dónde con un movimiento lento de sus manos, desabrocho la capa, dejándola caer a sus pies mientras se abanicaba con fingido calor como si estuviera ajena al mundo. Luego se quito el bolso y el escudo, que se amontonaron a sus pies. Con una inclinación de su cabeza, el largo cabello rosado cayo en cascada hacia esa dirección mientras observaba la fuente de agua. Sin la capa, el corsé de María dejo al descubierto la nívea y perfecta piel de sus hombros, dónde resplandecían escamas de color celeste, que bajo el sol parecían ser de tornasol.
Cuando volteo, como alguien que se siente observaba, vio a muchos mirándola, pero fingiendo seguir con sus quehaceres de malvados cazadores. Una sonrisa se apodero de sus labios — … Tu, ven aquí — señalo al mas cercano, un hombre de cabello claro, y un evidente sonrojo en sus mejillas. ¿Qué se estaría imaginando? Se acerco como un corderito — … Dígame, Señora — se puso a su disposición. María cruzo sus brazos, mientras lo veía de arriba abajo, luego le sonrió con su encanto de diva — … Mis cosas, llévalas — le ordeno, como la ama y señora que era.
Sin esperar una aceptación, y sabiendo que el hombre lo haría. Empezó a caminar, bordeando al lago hasta detenerse entre este y la cabaña #1. Con una ultima mirada al agua, se giro y fue a esa casita, esperaba encontrar algo interesante, los bebes dinos quizás, aunque si Maki eliminaba primero al jefe, todo fluiría mas rápido, la mejor manera de acabar con la serpiente, es cortando su cabeza — … Sé un buen caballero, abre la puerta — le ordeno con esa voz de diva empalagosa y que no admite negativas, haciendo que el tipo random fuera el primero que entrara al recinto.
Contenido Oculto
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Karma Fanático: Hyakinthos.
![[Imagen: mmocheja.png]](https://i.ibb.co/WNPnSwH9/mmocheja.png)
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