24-01-2026, 09:39 PM
No hubo reacción por parte del pelinegro ante el casi-ataque del otro pirata, no porque pudiera verlo venir, sino porque la velocidad a la que se movió superaba su capacidad de verlo. Aún así, no se asustó ni desesperó, aquel que se convertía en un topo había detenido su ataque al momento exacto para no dañarlo. - Supongo que todos tuvimos que encontrar nuestras formas de sobrevivir, no puedo culparte -. Al fin y al cabo, él ya sabía como cazar y vivir en la naturaleza, no era algo que esta isla le había enseñado, pero si que se trataba de un terreno más hostil que cualquier otro en el que estuvo.
Aceptó el ofrecimiento del contrario, tomando asiento y aceptando el cuenco con agua. Le dio un sorbo, agua fresca y mineral, incluso decía que cada vez se volvían mejores recolectando fruta. - Las adversidades te hacen fuerte, veo que contigo funcionó de maravilla -. Hablaba en serio, pues con un solo ataque había podido notar la diferencia entre ellos.
Uker había mejorado desde que se vieron, pero a ese nivel.
- ¿Kiyoshi? -. Se sorprendió, miró con curiosidad al otro hombre, mientras que su mano se estiraba para tomar una fruta ofrecida con anterioridad. - Estuvo en mi tripulación, se separó de nosotros en Whisky Peak y no lo volví a ver -. Sucedieron varias cosas. Eros tenía razón, tenían mucho que contarse. - Lamento lo de tu tripulación, es una lastima. Pelee lado a lado con Rosse, no se le veía capaz de soportar la fiereza de un campo de batalla, pero nunca es bueno ver morir a la gente -. Con esas palabras, recordó el día que pisó esta isla por primera vez, aquellos dos cadáveres, aquella nota que el yakuza dejó en su barco junto a algo de ambos cuerpos. - Lo siento por preguntar así, no tenía idea -. Tomó la fruta con ambas manos, con un gesto rápido y simple la partió a la mitad nada más que con fuerza bruta, ofreciendo hacia Focalor el trozo que quedó en su mano derecha.
Observó el barco ajeno mientras el otro capitán hablaba. Le pareció curioso, se preguntaba de quién era anteriormente y cómo pudieron conseguirlo. El cansancio se notaba en la voz ajena mientras nombraba sus combates, Uker río por lo bajo, pues notó que habían tenido instancias muy diferentes. - Pues, en cuanto el barco llegó a esta isla un grupo de Marines quiso capturarnos, junto a dos cazarrecompensas. Se vieron interrumpidos cuando apareció un leyenda viva, el mismo Sohem, y los ahuyentó -. Omitió la parte de los dos cadáveres, pues poco le importaban. - Vi a Gwen y Owen con él, se marcharon para seguirlo, no se a donde. No quiero asumir que están muertos, pero andar junto a ese hombre… -. No era seguro, para nada. - Después de eso solo luche con la naturaleza, nunca me separé mucho del barco, creo que esto es lo más cercano al volcán que estuve en todo este tiempo -. Se había dedicado a cazar y recolectar de manera muy selectiva, siendo cuidadoso de contra que animales y grupos se metía.
Tras terminar de hablar, se levantó del asiento improvisado con un solo movimiento de sus piernas, sin necesitar del uso de sus brazos. Se quedó mirando de frente al barco de la nueva tripulación, observándolo y pensando, hasta que por fin habló. - Si quieren repararlo y acomodarlo, asumo que van a necesitar un carpintero, o que ya lo tienen -. Ahora sí, se giró hacia el otro hombre, esperando una respuesta a esa pregunta, antes de continuar. - Mi barco es más grande, tiene unos pequeños daños del viaje pero puede llevarme sin problemas hacia la siguiente isla -. Confiaba en su nave, pero necesitaba algo. - No sé en que se especialicen tú y ese tal Varo, pero mi navegación no es para nada mala, tengo todas las herramientas y conocimientos para llegar a cualquier isla de este mar -. Al decir esto, dio unos pequeños golpecitos al Log Pose en su antebrazo derecho, para mostrarle que no estaba mintiendo.
- Mi grupo y yo… nos separamos. Necesito alguien que repare mi barco, así como buscar nuevos compañeros para avanzar. No quiero ser un capitán, eso no va conmigo, así que déjame proponerte algo -. Se agachó, doblando sus rodillas, para quedar a la misma altura que Eros, para evitar hablarle desde arriba. - El Last Whisper y yo los sacamos de esta jungla y los llevamos a la siguiente isla (la cual espero que sea un espacio civilizado), a cambio podemos usar la madera y los recursos de este barco para reparar y acondicionar el Last Whisper, incluso convertirlo en su hogar -. Sonrió, con la misma cara que un niño pondría al ofrecer algo que asume que es lógico y justo.
- No tenemos que formar un tripulación, y no planeo darles ordenes, pero me encantaría viajar con alguien y tener una mano de ayuda para reparar mi barco, así como tampoco separarme del Last Whisper -. Le tenía aprecio a esas tablas de madera, habían servido como su refugio y su vehículo, y ni él ni la tripulación habían podido devolverle nada de lo que hizo por ellos. - O, podría simplemente llevarlos hasta la siguiente isla, tampoco tienen que pagarme, pero sería de mucha ayuda tener a alguien que maneje algunos aspectos mientras navego, al menos hasta encontrar un lugar más habitado y pode reclutar a alguien -.
Aceptó el ofrecimiento del contrario, tomando asiento y aceptando el cuenco con agua. Le dio un sorbo, agua fresca y mineral, incluso decía que cada vez se volvían mejores recolectando fruta. - Las adversidades te hacen fuerte, veo que contigo funcionó de maravilla -. Hablaba en serio, pues con un solo ataque había podido notar la diferencia entre ellos.
Uker había mejorado desde que se vieron, pero a ese nivel.
- ¿Kiyoshi? -. Se sorprendió, miró con curiosidad al otro hombre, mientras que su mano se estiraba para tomar una fruta ofrecida con anterioridad. - Estuvo en mi tripulación, se separó de nosotros en Whisky Peak y no lo volví a ver -. Sucedieron varias cosas. Eros tenía razón, tenían mucho que contarse. - Lamento lo de tu tripulación, es una lastima. Pelee lado a lado con Rosse, no se le veía capaz de soportar la fiereza de un campo de batalla, pero nunca es bueno ver morir a la gente -. Con esas palabras, recordó el día que pisó esta isla por primera vez, aquellos dos cadáveres, aquella nota que el yakuza dejó en su barco junto a algo de ambos cuerpos. - Lo siento por preguntar así, no tenía idea -. Tomó la fruta con ambas manos, con un gesto rápido y simple la partió a la mitad nada más que con fuerza bruta, ofreciendo hacia Focalor el trozo que quedó en su mano derecha.
Observó el barco ajeno mientras el otro capitán hablaba. Le pareció curioso, se preguntaba de quién era anteriormente y cómo pudieron conseguirlo. El cansancio se notaba en la voz ajena mientras nombraba sus combates, Uker río por lo bajo, pues notó que habían tenido instancias muy diferentes. - Pues, en cuanto el barco llegó a esta isla un grupo de Marines quiso capturarnos, junto a dos cazarrecompensas. Se vieron interrumpidos cuando apareció un leyenda viva, el mismo Sohem, y los ahuyentó -. Omitió la parte de los dos cadáveres, pues poco le importaban. - Vi a Gwen y Owen con él, se marcharon para seguirlo, no se a donde. No quiero asumir que están muertos, pero andar junto a ese hombre… -. No era seguro, para nada. - Después de eso solo luche con la naturaleza, nunca me separé mucho del barco, creo que esto es lo más cercano al volcán que estuve en todo este tiempo -. Se había dedicado a cazar y recolectar de manera muy selectiva, siendo cuidadoso de contra que animales y grupos se metía.
Tras terminar de hablar, se levantó del asiento improvisado con un solo movimiento de sus piernas, sin necesitar del uso de sus brazos. Se quedó mirando de frente al barco de la nueva tripulación, observándolo y pensando, hasta que por fin habló. - Si quieren repararlo y acomodarlo, asumo que van a necesitar un carpintero, o que ya lo tienen -. Ahora sí, se giró hacia el otro hombre, esperando una respuesta a esa pregunta, antes de continuar. - Mi barco es más grande, tiene unos pequeños daños del viaje pero puede llevarme sin problemas hacia la siguiente isla -. Confiaba en su nave, pero necesitaba algo. - No sé en que se especialicen tú y ese tal Varo, pero mi navegación no es para nada mala, tengo todas las herramientas y conocimientos para llegar a cualquier isla de este mar -. Al decir esto, dio unos pequeños golpecitos al Log Pose en su antebrazo derecho, para mostrarle que no estaba mintiendo.
- Mi grupo y yo… nos separamos. Necesito alguien que repare mi barco, así como buscar nuevos compañeros para avanzar. No quiero ser un capitán, eso no va conmigo, así que déjame proponerte algo -. Se agachó, doblando sus rodillas, para quedar a la misma altura que Eros, para evitar hablarle desde arriba. - El Last Whisper y yo los sacamos de esta jungla y los llevamos a la siguiente isla (la cual espero que sea un espacio civilizado), a cambio podemos usar la madera y los recursos de este barco para reparar y acondicionar el Last Whisper, incluso convertirlo en su hogar -. Sonrió, con la misma cara que un niño pondría al ofrecer algo que asume que es lógico y justo.
- No tenemos que formar un tripulación, y no planeo darles ordenes, pero me encantaría viajar con alguien y tener una mano de ayuda para reparar mi barco, así como tampoco separarme del Last Whisper -. Le tenía aprecio a esas tablas de madera, habían servido como su refugio y su vehículo, y ni él ni la tripulación habían podido devolverle nada de lo que hizo por ellos. - O, podría simplemente llevarlos hasta la siguiente isla, tampoco tienen que pagarme, pero sería de mucha ayuda tener a alguien que maneje algunos aspectos mientras navego, al menos hasta encontrar un lugar más habitado y pode reclutar a alguien -.
