26-01-2026, 08:48 AM
La filosofía sobre sabiduría y experiencia hizo que Kazan tocara sus cuernos con gesto pensativo, procesando las palabras en ese gesto que habia vuelto tan constumbrista como el caminar o el respirar. "Escuchar a otros... ¿cuántos años tardé en aprender eso?" El recuerdo de jaulas donde solo importaba sobrevivir, no comprender, atravesó su mente brevemente alli no habia margen de dialogo, solo golpes y dolor. -Por las profundidades, tienes razón- admitió con voz pausada -Pasé demasiado tiempo creyendo que la experiencia solo se ganaba sangrando y sintiendo dolor. Me tomó años entender que también se gana observando, preguntando. Escuchando sin juzgar primero.- El comentario sobre "algo diferente" no llevaba malicia, Kazan lo reconoció de inmediato ya que sabia leer ese tipo de cosas.
-Difícil pasar por alto diez metros de piel azul cornuda ¿verdad? -respondió con humor seco, su risa retumbó - Ga-ha-ha-ha!- El establecimiento lo impresionó genuinamente no porque fuera bonito si no que era funcional, funcional para el. Sus ojos entrecerrados se abrieron ligeramente al notar la mesa diseñada para su tamaño, detalle que no daba por sentado y que lo hacia la personas mas feliz de todas. Cuántos lugares lo habían rechazado simplemente porque acomodarlo era "inconveniente". -Este lugar comprende algo fundamental -comentó mientras acomodaba su túnica amarilla. -La inclusión no es caridad, es negocio inteligente. Todo dinero vale igual, sin importar el tamaño de la mano que lo entrega. Ademas atenderme a mi es algo bueno para el negocio, voy a arrasar con semanas de aprovisionamiento-
Observó a Dharma adoptar aquella posición con una facilidad extrema, Kazan no podria hacerlo. La pregunta sobre sus motivos llegó directa, sin rodeos innecesarios. Kazan apreció esa franqueza. Extrajo su pipa nuevamente, dándole vueltas entre dedos masivos mientras consideraba cuanto debia de decirle a un desconocido. -¿Qué me trae aquí?-repitió, consiguiendo tiempo mientras encendía el tabaco. -La carpintería es herramienta, no destino. Me permite ganar suficiente para moverme sin llamar atención innecesaria. - Su mano bajó al collar de cuentas, sosteniéndolo brevemente antes de continuar. -Viajo reparando cosas rotas, y no hablo de muebles.-aclaró con tono más sombrío-Hablo de personas con la moral rota y que no pueden revelarse contra el orden -
No mencionó la palabra "revolución" directamente, aunque si revelarse. No conocía suficiente a Dharma para revelar afiliación completa, pero tampoco iba a mentir sobre sus principios.
-¿Y tú, espadachín? -contraatacó suavemente-Aunque le hecho de no ir a por mi cabeza nada mas verme ya dice mucho de ti-
-Difícil pasar por alto diez metros de piel azul cornuda ¿verdad? -respondió con humor seco, su risa retumbó - Ga-ha-ha-ha!- El establecimiento lo impresionó genuinamente no porque fuera bonito si no que era funcional, funcional para el. Sus ojos entrecerrados se abrieron ligeramente al notar la mesa diseñada para su tamaño, detalle que no daba por sentado y que lo hacia la personas mas feliz de todas. Cuántos lugares lo habían rechazado simplemente porque acomodarlo era "inconveniente". -Este lugar comprende algo fundamental -comentó mientras acomodaba su túnica amarilla. -La inclusión no es caridad, es negocio inteligente. Todo dinero vale igual, sin importar el tamaño de la mano que lo entrega. Ademas atenderme a mi es algo bueno para el negocio, voy a arrasar con semanas de aprovisionamiento-
Observó a Dharma adoptar aquella posición con una facilidad extrema, Kazan no podria hacerlo. La pregunta sobre sus motivos llegó directa, sin rodeos innecesarios. Kazan apreció esa franqueza. Extrajo su pipa nuevamente, dándole vueltas entre dedos masivos mientras consideraba cuanto debia de decirle a un desconocido. -¿Qué me trae aquí?-repitió, consiguiendo tiempo mientras encendía el tabaco. -La carpintería es herramienta, no destino. Me permite ganar suficiente para moverme sin llamar atención innecesaria. - Su mano bajó al collar de cuentas, sosteniéndolo brevemente antes de continuar. -Viajo reparando cosas rotas, y no hablo de muebles.-aclaró con tono más sombrío-Hablo de personas con la moral rota y que no pueden revelarse contra el orden -
No mencionó la palabra "revolución" directamente, aunque si revelarse. No conocía suficiente a Dharma para revelar afiliación completa, pero tampoco iba a mentir sobre sus principios.
-¿Y tú, espadachín? -contraatacó suavemente-Aunque le hecho de no ir a por mi cabeza nada mas verme ya dice mucho de ti-
