26-01-2026, 01:20 PM
Entrecerró los ojos con desagrado al ver aquel extraño barco, apague el cigarro que estaba entre mis labios con algo de duda. No me gusta, tiene pinta de un montón de cosas pero ninguna buena.
A estas alturas las cuatro locas, no vamos a negar la realidad de las cuatro mujeres que nos hemos bajado, vamos a investigar. Voy primera por costumbre, detrás mía a apenas unos pasos atrás van Lan, Bai y Mahou. Me gustaría decir que esto podía ser un paseo por el campo, pero no vamos a engañarnos.
Esto tiene más pinta de infierno que de otra cosa, pero como yo precisamente disimulada no soy, voy como si fuera mi casa, espada a la espalda y todo.
-Como algo me pique se va a llevar una decepción, le va a saber a polo.-Arrugué la nariz con desagrado mientras íbamos caminando, al menos mis botas negras son cómodas para esto, los pantalones largos evitan que las ramas me arañen y la chaqueta hace su trabajo.
Lastimosamente, esta maravillosa aventura parece que está destinada a tener un montón de problemas…¿Espera son familiares de Larry? No, o puede que si, el caso es que quizás como me quedo pensando eso un instante, no me da miedo.
O tal vez estoy tan jodidamente empanada que no lo registro, la verdad.
Sea como sea, antes de que pueda sumar dos más dos, una oleada de bichos ha decidido que el olor a tabaco es mucho más interesante que todo lo que está pasando. No veo una mierda, no me entero de una mierda, y aun por encima de que no veo puedo notar como la boca me sabe a tierra y hago lo que toda persona hace con una boca llena de arena, bichos y agobio.
Vomitar, si, tal cual.
Menuda manera de empezar la aventura.
Total, tras casi ahogarme entre bichos y polvo hago la única cosa sensata que se me ocurre para apartar lo que me rodea, desastres y todo lo demás. Eché el cuerpo a tierra, me hice una bola escondiendo mi cabeza entre las piernas, aguanté la respiración y pasó.
¿Sabéis una cosa muy interesante sobre ser de hielo? A diferencia de otras akumas como las de Lan, que literalmente la atraviesan, yo me rompo como una estatua de hielo, si, como el que agarra un martillo y parte un enorme trozo y el resto se queda ahí.
Lo que pasa es que claramente no siento nada, así que el hielo se destroza entre las patas de los bichos poco a poco y va formándose de nuevo. Ahora…¿El problema? ¡Que eso no salva mi puta chaqueta de llenarse de polvo! Por eso abrazo con fuerza el tabaco y todo lo demás contra mi pecho, mechero incluido, para que el hielo lo detenga.
Necesito que esta mierda pase y ver como están las chicas, pero joder los bichos y el polvo hacen todo aun más difícil.
Una vez he dejado de ser un bloque de hielo y vuelvo a ser persona, una vez esas cosas han dejado el panorama, y los bichos y esas cosas supongo han abandonado el trozo de hielo que era, intento incorporarme, buscando a las chicas, preocupada.
A estas alturas las cuatro locas, no vamos a negar la realidad de las cuatro mujeres que nos hemos bajado, vamos a investigar. Voy primera por costumbre, detrás mía a apenas unos pasos atrás van Lan, Bai y Mahou. Me gustaría decir que esto podía ser un paseo por el campo, pero no vamos a engañarnos.
Esto tiene más pinta de infierno que de otra cosa, pero como yo precisamente disimulada no soy, voy como si fuera mi casa, espada a la espalda y todo.
-Como algo me pique se va a llevar una decepción, le va a saber a polo.-Arrugué la nariz con desagrado mientras íbamos caminando, al menos mis botas negras son cómodas para esto, los pantalones largos evitan que las ramas me arañen y la chaqueta hace su trabajo.
Lastimosamente, esta maravillosa aventura parece que está destinada a tener un montón de problemas…¿Espera son familiares de Larry? No, o puede que si, el caso es que quizás como me quedo pensando eso un instante, no me da miedo.
O tal vez estoy tan jodidamente empanada que no lo registro, la verdad.
Sea como sea, antes de que pueda sumar dos más dos, una oleada de bichos ha decidido que el olor a tabaco es mucho más interesante que todo lo que está pasando. No veo una mierda, no me entero de una mierda, y aun por encima de que no veo puedo notar como la boca me sabe a tierra y hago lo que toda persona hace con una boca llena de arena, bichos y agobio.
Vomitar, si, tal cual.
Menuda manera de empezar la aventura.
Total, tras casi ahogarme entre bichos y polvo hago la única cosa sensata que se me ocurre para apartar lo que me rodea, desastres y todo lo demás. Eché el cuerpo a tierra, me hice una bola escondiendo mi cabeza entre las piernas, aguanté la respiración y pasó.
¿Sabéis una cosa muy interesante sobre ser de hielo? A diferencia de otras akumas como las de Lan, que literalmente la atraviesan, yo me rompo como una estatua de hielo, si, como el que agarra un martillo y parte un enorme trozo y el resto se queda ahí.
Lo que pasa es que claramente no siento nada, así que el hielo se destroza entre las patas de los bichos poco a poco y va formándose de nuevo. Ahora…¿El problema? ¡Que eso no salva mi puta chaqueta de llenarse de polvo! Por eso abrazo con fuerza el tabaco y todo lo demás contra mi pecho, mechero incluido, para que el hielo lo detenga.
Necesito que esta mierda pase y ver como están las chicas, pero joder los bichos y el polvo hacen todo aun más difícil.
Una vez he dejado de ser un bloque de hielo y vuelvo a ser persona, una vez esas cosas han dejado el panorama, y los bichos y esas cosas supongo han abandonado el trozo de hielo que era, intento incorporarme, buscando a las chicas, preocupada.
Cosas
