04-11-2023, 03:53 AM
(Última modificación: 04-11-2023, 03:56 AM por Erika Storm.)
Menudo día de mierda joder.
Estaba todo taaaaaaaaaan tranquilo, sin ninguna movida, ni ninguna gresca, sin un poco de peleas que estaba siendo agotador. A veces pienso como puedo llevar aquí 3 años. Supongo que me he acostumbrado. Quizás. No lo sé. Me la suda. No quiero pensar. Yo necesitaba un poco de marcha. Así que como siempre en el primero que pensé fue en el bueno y atento de Elric, mi dependiente favorito de todo el pueblo. Así que saqué con un sutil movimiento las ruedecitas de mis zapatillas y me dirigí tranquilamente a la ferretería, con mis manos metidas en los vaqueros y mascando chicle, tope de chula, la más chula diría yo. Cosa que tampoco era muy difícil con la cantidad de pipiolos que había por aquí. Iba por el centro de la calle principal y todos me miraban. Algunos de manera normal, otros de mal manera. Una de ellas era Victoria. Esa vieja, siempre igual, me tenía harta, hasta el papo. ¿Es que no es capaz de perdonar que hace 2 años la quité del bolso sin que se diera cuenta un puñado de berries? QUE LA GENTE EVOLUCIONA JODER. Cuando pasé por su lado seguía mirándome mal, así que yo, educadamente, la dije buenos días - ¡Hasta la vista, estúpida! - Le dije cordialmente, quedando yo como una señorita.
Seguí mi rumbo con mis zapatines - De zapatillas y patines, ¿eh? ¿A que es original? Lo sé, gracias - pasando completamente de todos, mascando mi chicle mientras hacía pompas con este. Hasta que por fin llegué a la ferretería de Elric. Me guardé los ruedines en mis zapatillas, procedí a subir los pocos escalones que daban a la entrada de la tienda mientras me sacaba el chicle de la boca y lo pegaba en uno de los postes de la tienda y entré p'allá - ¡JOOOODEEER! - Grité bien alto - Pero si es mi dependiente favoriiito - Dije mientras lentamente me adentraba en la tienda y me acercaba al mostrador, con las manos en los bolsillos y dando zancadas grandes y lentas. En el mostrador había otra vieja, la cual no me acordaba del nombre, pero me la sudaba bastante - Disculpe anciana, puede esperar un poquito fuera y no estoy preguntándola - Acabé forzando una sonrisa falsa y mirándola, pero parece que no entendía lo que estaba diciendo, pues la vieja se quedó mirándome con la boca desencajada y con una expresión de no entender ni mierda - ¡QUE TE PIRES UN MOMENTO COÑO! - Grité con señalándola con el brazo a la entrada. La vieja a su ritmo se marchó rápidamente y salió fuera de la tienda. En el mostrador Elric mirándome con unos ojos muy serios y los brazos cruzados - Tío perdona, es que no lo entendió a la primera - Le dije haciendo pucheros - No tengo nada para darte Erika, márchate - Me dijo mientras colocaba cajas trastos que sé yo en las estanterías de dentro del mostrador - Venga tío, dame alguna cosa que no necesites, yo qué sé; pólvora, metales usados, tornillos, todo eso - Dije meneando las manos aleatoriamente. Pero Elric no me hacía ni puto caso. Así que me apoyé y apreté mis pechos con mis brazos y apoyé la cara en mis puños y le miré - Venga tonto, si sabes que soy tu preferida... - Acabé con ese último 'a' haciéndolo un poco orgásmico. Elric se paró en seco y me miró. Yo le devolví la mirada mordiéndome el labio inferior, intentando cautivarle. - No. - Pero el cabrón me tenía muy calado, demasiado, esto hace 3 años colaba, ya no - ¡NO ME JODAS MACHO, QUE TE CUESTA DARME ALGO QUE NO TE SIRVA, IDIOTA! - Empecé a gritar y recriminarle mientras él seguía ignorándome.
Estaba todo taaaaaaaaaan tranquilo, sin ninguna movida, ni ninguna gresca, sin un poco de peleas que estaba siendo agotador. A veces pienso como puedo llevar aquí 3 años. Supongo que me he acostumbrado. Quizás. No lo sé. Me la suda. No quiero pensar. Yo necesitaba un poco de marcha. Así que como siempre en el primero que pensé fue en el bueno y atento de Elric, mi dependiente favorito de todo el pueblo. Así que saqué con un sutil movimiento las ruedecitas de mis zapatillas y me dirigí tranquilamente a la ferretería, con mis manos metidas en los vaqueros y mascando chicle, tope de chula, la más chula diría yo. Cosa que tampoco era muy difícil con la cantidad de pipiolos que había por aquí. Iba por el centro de la calle principal y todos me miraban. Algunos de manera normal, otros de mal manera. Una de ellas era Victoria. Esa vieja, siempre igual, me tenía harta, hasta el papo. ¿Es que no es capaz de perdonar que hace 2 años la quité del bolso sin que se diera cuenta un puñado de berries? QUE LA GENTE EVOLUCIONA JODER. Cuando pasé por su lado seguía mirándome mal, así que yo, educadamente, la dije buenos días - ¡Hasta la vista, estúpida! - Le dije cordialmente, quedando yo como una señorita.
Seguí mi rumbo con mis zapatines - De zapatillas y patines, ¿eh? ¿A que es original? Lo sé, gracias - pasando completamente de todos, mascando mi chicle mientras hacía pompas con este. Hasta que por fin llegué a la ferretería de Elric. Me guardé los ruedines en mis zapatillas, procedí a subir los pocos escalones que daban a la entrada de la tienda mientras me sacaba el chicle de la boca y lo pegaba en uno de los postes de la tienda y entré p'allá - ¡JOOOODEEER! - Grité bien alto - Pero si es mi dependiente favoriiito - Dije mientras lentamente me adentraba en la tienda y me acercaba al mostrador, con las manos en los bolsillos y dando zancadas grandes y lentas. En el mostrador había otra vieja, la cual no me acordaba del nombre, pero me la sudaba bastante - Disculpe anciana, puede esperar un poquito fuera y no estoy preguntándola - Acabé forzando una sonrisa falsa y mirándola, pero parece que no entendía lo que estaba diciendo, pues la vieja se quedó mirándome con la boca desencajada y con una expresión de no entender ni mierda - ¡QUE TE PIRES UN MOMENTO COÑO! - Grité con señalándola con el brazo a la entrada. La vieja a su ritmo se marchó rápidamente y salió fuera de la tienda. En el mostrador Elric mirándome con unos ojos muy serios y los brazos cruzados - Tío perdona, es que no lo entendió a la primera - Le dije haciendo pucheros - No tengo nada para darte Erika, márchate - Me dijo mientras colocaba cajas trastos que sé yo en las estanterías de dentro del mostrador - Venga tío, dame alguna cosa que no necesites, yo qué sé; pólvora, metales usados, tornillos, todo eso - Dije meneando las manos aleatoriamente. Pero Elric no me hacía ni puto caso. Así que me apoyé y apreté mis pechos con mis brazos y apoyé la cara en mis puños y le miré - Venga tonto, si sabes que soy tu preferida... - Acabé con ese último 'a' haciéndolo un poco orgásmico. Elric se paró en seco y me miró. Yo le devolví la mirada mordiéndome el labio inferior, intentando cautivarle. - No. - Pero el cabrón me tenía muy calado, demasiado, esto hace 3 años colaba, ya no - ¡NO ME JODAS MACHO, QUE TE CUESTA DARME ALGO QUE NO TE SIRVA, IDIOTA! - Empecé a gritar y recriminarle mientras él seguía ignorándome.
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