División 75, reuníos. [Presente relativo]
#1
Había llegado el día...

Día 49 de Primavera, Año 17

Una tarde de trabajo habitual había sido cancelada para hacerle llegar un aviso, una carta oficial de la Marina se había hecho llegar hasta sus manos para dar al joven un comunicado importante. Habían pasado años desde que recibía una con un sobre en estas características. La elegancia en el sello del escudo no daba pie a ninguna duda, y el recuerdo de aquellos días se hizo eco entre sus pensamientos: Le estaban llamando para entrar en una nueva división. 

Nuevos compañeros, aliados, camaradas y compañeros de armas con los que compartir destino hasta el fin de su servicio...o hasta el último de sus días.

La Marina le ha entregado una nueva oportunidad. 

Abrió el sobre con cuidado, preguntándose quiénes serían aquellos integrantes que, de una forma u otra, habían terminado formando parte de aquel nuevo escuadrón. Sorprendentemente, la división a la que había sido asignado no era una con un número tan alto como las montañas. No formaba parte de un equipo de pacotilla, y el escudo marcaba claramente un número importante. La división 75, presentada con una ilustración como orgullo de la Marina, estaba presentado en un papel con las letras escritas en relieve, y la decoración en los extremos de las hojas de color aguamarina, a pesar de hacerse conocidas, terminaron incomodando una vez más a Kael, pero esta vez no se sentía orgulloso de ello. Sabía que tarde o temprano alguien terminaría valorándolo de esa manera, sabiendo que su lealtad y su silencio lo harían un firme candidato. 

 
En la misma hoja, aparecía un apartado de los integrantes de la tripulación, pero ninguno de ellos estipulaba como el capitán. La confusión no tardó en verse resuelta al ver la firma de nada menos que el Almirante Markus, quién había expresado la igualdad de condiciones entre los miembros...menos de aquellos que no eran humanos. 

"¿Nos espera en el nuevo mundo para unirnos a él?" Los pensamientos que aquella noticia le generaba, los guardaría profundamente en su interior, devolviendo su mirada una vez más hasta aquellos integrantes. El único nombre que pudo reconocer al instante fue el de su amigo, Hasegawa Shin, el inseparable, quién una vez más había terminado unido a él por orden de los superiores. Estaba claro que el caso de ambos había sido sopesado el tiempo suficiente como para volver a ponerlos en conjunto, y la única pregunta que podía dejar en el aire, es si finalmente volvería a tomar el puesto de capitán de la flota.

"Oh...me acuerdo de esta chica. Nyra Kuroshiro. ¿Cuánto tiempo ha pasado?" No recuerda cuando fue la última vez que coincidieron, y tampoco llegaron a hablar en exceso durante los últimos años. Apenas recuerda su rostro, y mucho menos su nombre, pero el recuerdo volvió como un torrente a su mente en cuanto lo leyó. Quizás era solo una coincidencia, pero para él, no podía sino surgirle la duda de que había algo, -o alguien-, más involucrado en todo esto.

Las dudas volvieron a surgir en su mente al leer el nombre de Choi, y durante un instante comenzó a intercambiar el color de pelo de ambas mujeres. Sabe que una posee un rubio cenizo, mientras que la otra es un color más albino, pero es incapaz de recordar cuál tenía cuál.

"Supongo que se me hacen más parecidos de lo que debería". 

Y por último, entre ellos había dos nombres que no le sonaban en absoluto: Dravenia Arclight, y Dashrath Rifenhardt. Leerlo mentalmente era mucho más sencillo que tratar de pronunciarlo, y muy seguramente trataría de evitar intentarlo en su presencia hasta que otra persona distinta lo pronunciase correctamente. Eso, si es que no se le olvida antes...

"Debo reunirme con ellos en el Reino de Samba...será mejor que haga las maletas". 

No tuve tiempo que perder, y cómo si nada, el tiempo comenzó a avanzar mucho más deprisa sabiendo que mi única misión era, finalmente, reunirme con los demás.

Día 53 de Primavera, año 17

A primera hora en el cuartel de la isla, ni siquiera había tenido tiempo de intentar buscar a su compañero albino. Sabía perfectamente que ponerse al día antes de tiempo le traería dolores de cabeza innecesarios, y decidió esperar por ello hasta que finalmente estuviesen realizadas las presentaciones y tuviesen tiempo, verdaderamente, de sentarse a tomar una copa y hablar de lo que habían experimentado durante las últimas semanas.

No se presentó a la hora, sino que en su lugar, decidió llegar cuarenta y cinco minutos antes, sabiendo que conocía al menos a la mitad de los integrantes, y quería tener el espacio para poder hablar con cada uno de ellos por separado para saludarlos personalmente y eliminar posibles incomodidades antes de tiempo. 

"Podría apostar que este idiota es incluso capaz de llegar tarde". 

No se había preparado nada en especial, no se tenía tampoco previsto ninguna presencia formal, por lo que aunque sonase bastante incómodo, la única tarea de aquellos Marines era presentarse entre ellos y asimilar que, de una forma u otra, todos y cada uno de los que en aquella estancia se terminarían presentando serían los compañeros con los que de ahora en adelante, tendrían que considerarse tarde o temprano como una familia.


Mensajes en este tema
División 75, reuníos. [Presente relativo] - por Kael Omuyaga - 27-01-2026, 01:13 AM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)