27-01-2026, 01:53 AM
Había sido un día largo. Solo pudo escuchar las palabras de Alexander sin cambiar ni un ápice de su expresión facial, sus respuestas no le estaban gustando personalmente hasta que incluso su sistema nervioso se había puesto en alerta para mandarle ciertas señales a uno de sus ojos que ahora sufría de un leve tic recurrente que aparecía en su cuerpo cuando algo no iba bien ¿casualidad? quizás si. Comprendió el lugar en el que estaba metido y la fuerza de aquel hombre al cual de momento, y aunque solo fuera de momento, le reiria las gracias para salir de allí cuanto antes. Barald había entrado en un juego del que no iba a poder salir tan fácilmente, pero una cosa es que no fuera fácil y otra que no fuera imposible. A pesar de la negativa ante una negociación con el magnate del coliseo, mantuvo su rostro inexpresivo de siempre clavando sus intensos ojos rojos en los ojos del jefazo cuando terminó de hablar, ni si quiera había mirado las bolsas del dinero delante de su cara.
![[Imagen: MOojX8L.jpeg]](https://i.imgur.com/MOojX8L.jpeg)
- Con que este es tu juego y yo solo soy un jugador mas eh ... -
Esas fueron sus últimas palabras a Alexander ¿el destino los volverá a reunir cara a cara? Barald era paciente, esperaría a que eso ocurriera en algun momento ¿aprovechar las oportunidades que te ofrece la vida? - Si te gusta jugar ... jugaremos a ver quien se queda con tu trono. - Hablaba consigo mismo, no necesitaba decirle eso a nadie, ni menear mas el avispero. Dio una última calada a su cigarro, tirándolo al suelo allí mismo en aquella alfombra roja que adornaba el despacho del jefe, parecía cara y lujosa, seguramente que se estropeara le molestaría. Agarró ahora si la bolsa del dinero y dio media vuelta a sabiendas de que ahora su vida tendría en algún momento la llamada del coliseo. Camino hasta la puerta del lugar mirando por última vez a los miembros del staff, su mirada desafiante, la boca cerrada con la zurda apoyada en la vaina de Nishiki hicieron que ambos se fijaran en "Filo negro" que no les aparto la mirada en ningún momento, fijándose en uno de ellos especialmente hasta que cruzo el umbral de la puerta para ahora si salir del despacho.
Ya habían salido del coliseo y habían recibido el dinero extra por las apuestas ganadas. Barald tomo su dinero al igual que haría el resto, su botín era interesante. Había ganado dinero por su primera pelea gracias a las apuestas de Shiba, su apuesta al combate contra tuerca y tornillo había sido la victoria colectiva del team, doblando de nuevo su apuesta. Hoy había sido un día de ganancias, aunque aun sentía la pesadez de la muerte del joven Bant, fue una lastima. Vio el gran corazón del hombre araña al repartir el dinero que había ganado aunque luego se excusara con una excusa barata para no parecer buena persona, Barald no sonrió ni cambio un ápice de su expresión. Lejos de sentir asombro podía ver que clase de persona era ese tipo. Tras aquello, tomo el papel que le entregaba, guardándolo en su bolsillo. - Dale bro, te llamare. - Escueto por su parte pero sin duda, llamaría a ese tipo. Ahora dio varios pasos hacia adelante para emprender su camino no sin antes fijarse en Runin, deteniéndose delante de ella. - ¿No lo golpees mucho vale? Espero volver a veros pronto. - Y esas serian sus palabras de despedida. Sin duda alguna estaba agradecido con ellos, habían sido unos buenos compañeros, no tenía ninguna duda de que si había sobrevivido había sido gracias a ellos, lo que no sabía todavía es que iban a ser compañeros de aventuras ¿que les deparara el destino a estos 3? Tras aquello se alejó hasta encontrarse con Shiba mas haya de las puertas del coliseo para ahora perderse por las calles de Sorbet hasta llegar a la armería.
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![[Imagen: FIRMA.jpg]](https://i.ibb.co/SXXG5bYt/FIRMA.jpg)
