Owen estaba cegado por una locura sin control. Una desesperación que fue bombardeada por unos recuerdos que, en ya múltiples ocasiones, habían hecho resonar su alma, haciéndole sentir que el objetivo final, que era ser el escudo protector de Gwen hasta que ella cambiase el mundo, podría esfumarse ahí mismo simple y llanamente por el capricho de alguien que es infinitamente superior a ellos. La diferencia era tan abismal, tan abrumadora, que el pelirrojo, pese a haber generado alguna que otra sorpresa con sus habilidades que estrenaba en esa misma ocasión (de forma adrede o accidental) no hacían mella en él ni en lo más mínimo.
En pleno vuelo y mientras no cesaba de gritar, el pánico, también, invadió a la mujer de su vida; En varios ocasiones y bajo el efecto de los nervios, la muchachita del antifaz activaba sus poderes casi por mero acto reflejo, como si ello permitiese generar una brecha e inmunizarla ante la villanía de un mundo que iba a querer hacerle daño solo y porque sí, como ocurría muy frecuentemente y como el propio Owen le comentó que ocurría. Cuando el muchacho quiso percatarse, una onda gélida que estremeció su cuerpo en pleno salto le detuvo -¡NGH!- y obligó a llevar ambos brazos hacia el frente de su cuerpo, deteniéndole; El cambio tan extremadamente brusco de clima provocó un cambio de presión tan abrupto que le detuvo en seco, muchísimo antes de lo que podría haber alcanzado como objetivo el aterrizaje de su propio salto.
![[Imagen: YBpb2ze.png]](https://i.imgur.com/YBpb2ze.png)
-¡GWEN! ¡VOY PARA ALLÁ!-
La exclamación del pelirrojo iba con toda la intención de querer protegerla, pero el cambio en la presión admosférica, producto de ese gélido frío que hasta le había congelado las piernas de repente en cuanto pudo sentirlo, generaban una sensación excesivamente bizarra de una arena propia de un desierto ardiente y el frío de una cúpula de hielo. Sus piernas, con una sensación brutalmente más pesada que de costumbre producto al picor que solo producía moverlas producto del frío y el brote sanguíneo que salía de su lateral derecho producto del golpe metálico que había sufrido de parte del enmascarado, habían generado tanta presión que, incluso, el color carmesí bañaba parte de su rostro simple y llanamente por la aceleración de su propia presión sanguínea.
Cuando el pelirrojo quiso abrir los ojos y prestar atención al nunca haber detenido su marcha para estar en el medio de Gwen y Sohem, la máscara ya no apuntaba a ella.
Apuntaba a él.
![[Imagen: wjDbrOw.png]](https://i.imgur.com/wjDbrOw.png)
-Esto es malo.-
— Pay Day —
Fue literalmente un fotograma. Todo ocurrió exactamente igual de rápido que pasó en aquel día de la playa. El brazo izquierdo de Owen (el zurdo) que había estado preparándose para alcanzarle, atacarle y entumecerle con una maniobra, todo aquello había caído en saco roto en el instante que la reacción de ese monstruo demostraba ser tan abrumadoramente atroz que ni pudo darse cuenta de lo que pasó. El mismo bate que le había volado la cabeza a aquel hombre-tigre en la playa semanas atrás, ahora, se estrellaba directamente sobre un antebrazo que, desprotegido de cualquier tipo de armadura o manera de defenderse, golpeó de lleno contra su cúbito, ¡̴͇͍̀͘T̵͍̪̈́͛͜A̸͓̪͆͑̕K̵͇̦̞͌̈́̓!̵̡̼̠̀̽, pudiendo sentirse internamente cómo varios huesos cedían ante el golpe, parte de su ropa y su propia piel se tornaban rojizas ante un repentino calor. El estrés que estaba sufriendo el cuerpo del pelirrojo era colosal: Calor que le hacía sudar, frío que le congelaba las piernas, un mareo propio de un impacto previo, una fractura en el brazo izquierdo de cúbito y radio que, debido a la atroz fuerza del empuje, la arena alrededor de ambos se levantó en una onda expansiva que tan solo amplificó aún más un pitido en los oídos que apareció producto de su cerebro atolondrado por las sensaciones.
La inercia del golpe fue como si le hubiese golpeado un barco de la marina con ruedas. El golpe fue tal que el cuerpo del chico comenzó a rebotar por la arena como si la misma careciera de algún tipo de mitigación y el cuerpo del muchacho de cabellos rojos fuese una pelota, una y otra vez, llenándose de arena y varios fragmentos de la misma pegándose en los manchones de sangre, principalmente, el que brotaba del lateral de su cabeza aún. A trece metros del propio Sohem, a veintiseis de Gwen, e imposibles de definir del propio Jin, ya que el muchacho había caído completamente derrumbado sobre una arena que ahora, parcialmente, le tapaba -...este...maldito...tipo...- su brazo izquierdo se arrastraba, pero era inútil. Siempre utilizaba el mismo de apoyo, sus movimientos resultaban lentos, torpes, estaba tan abrumado que ni siquiera era capaz de poder sentir el calor que nuevamente debería estarle afectando al tener su cerebro parcialmente desconectado de la realidad vivida producto de la potencia del golpe. Sentía una quemadura a medias, dolía mucho, su cuerpo se resistía y resentía. Sus ojos pesaban una tonelada cada uno, con un cuerpo que le rogaba desmayarse y los destellos de colores aparecían una y otra vez sobre su mirar, dejando en claro la amenaza de su propio cerebro y el inminente desmayo -...si...-
el izquierdo no se movía, de hecho, cada movimiento muscular ardía de forma tan abrumadora o peor que lo hacía de manera exterior. El brazo empezó a tornarse violáceo para empezar a estar oscuro, en un morado casi peligroso y preocupante -...si no me...- sus piernas se arrastraban, como un soldado cuerpo a tierra que busca deslizarse, pero en su caso, buscaba levantarle, sin caso.
Habían pasado varios segundos. Su brazo derecho sí funcionaba, pero la arena patinaba demasiado -...venga...hijo de puta...ven...ga...- su rostro se fruncía, al igual que su ceño. Su cuerpo se negaba a querer responderle, pero esa batalla ya la había tenido más de una vez -...muévete...hijo...de...- se arrastró, rallándose la palma derecha por lo filosa que podía ser la arena en algunas ocasiones, pero lo suficiente para poder dejar el codo recto. Su pierna derecha le siguió, generando apoyo, arrastrándose y levantando un montón de arena en el proceso. Consiguió erguirse, con una dificultad atroz, un cuerpo que se movía como un péndulo incesante hacia adelante y hacia atrás, con una pierna izquierda que buscaba ser el ancla trasera para evitar hacerle caer otra vez. A aquellos trece metros, pese a que los oídos estaban taponados, el brazo izquierdo latía tan espantosamente que uno no sabía qué era peor, si la fractura o la quemazón, podía seguir distinguiéndo la máscara blanca y aquel traje tan característico del sujeto que, ahora, le había dejado un brazo totalmente inútil.
Lo apretaba con toda la fuerza que podía, la cual era mínima. Su cuerpo le estaba pidiendo clemencia, era la forzada de unos límites imparables. No le importaba morir ahí, porque iba a demostrar su punto: Si tenía que morir por demostrar que protegería a Gwen cueste lo que cueste, "así sería" -Si...no puedo...derrotar a un tipo como tú...- balbuceaba, mientras se arrastraba por la arena, levantando montículos sobre la punta de sus pies. A este paso resultaba completamente imposible -Cómo coño...voy a proteger a Gwen...cómo voy a...- trastabilló, ¡PLAF!, cayendo hacia la arena y rodando. Ni siquiera sabía si realmente se estaba acercando al enmascarado, o no. Al levantarse, continuó, reduciendo la distancia que tenía de aquella máscara -...proteger...a los de la Isla Tamanegi...- su mirada se mostraba tan vacía como a punto de colapsar, con un dolor tan atroz que le acalambraba todo el cuerpo -...si no puedo...con esto...- y sus ojos celeste brillante, como si la máscara blanca fuese "la luz del final del tunel", era perseguida por un Owen que estiraba su brazo funcional (el derecho) hacia adelante, como si buscase atraparle a la distancia, con sus dedos separados entre sí y un ceño que solo forzaba lo inforzable -Vas..voy a...Gwen...va...-.
La inercia del golpe fue como si le hubiese golpeado un barco de la marina con ruedas. El golpe fue tal que el cuerpo del chico comenzó a rebotar por la arena como si la misma careciera de algún tipo de mitigación y el cuerpo del muchacho de cabellos rojos fuese una pelota, una y otra vez, llenándose de arena y varios fragmentos de la misma pegándose en los manchones de sangre, principalmente, el que brotaba del lateral de su cabeza aún. A trece metros del propio Sohem, a veintiseis de Gwen, e imposibles de definir del propio Jin, ya que el muchacho había caído completamente derrumbado sobre una arena que ahora, parcialmente, le tapaba -...este...maldito...tipo...- su brazo izquierdo se arrastraba, pero era inútil. Siempre utilizaba el mismo de apoyo, sus movimientos resultaban lentos, torpes, estaba tan abrumado que ni siquiera era capaz de poder sentir el calor que nuevamente debería estarle afectando al tener su cerebro parcialmente desconectado de la realidad vivida producto de la potencia del golpe. Sentía una quemadura a medias, dolía mucho, su cuerpo se resistía y resentía. Sus ojos pesaban una tonelada cada uno, con un cuerpo que le rogaba desmayarse y los destellos de colores aparecían una y otra vez sobre su mirar, dejando en claro la amenaza de su propio cerebro y el inminente desmayo -...si...-
el izquierdo no se movía, de hecho, cada movimiento muscular ardía de forma tan abrumadora o peor que lo hacía de manera exterior. El brazo empezó a tornarse violáceo para empezar a estar oscuro, en un morado casi peligroso y preocupante -...si no me...- sus piernas se arrastraban, como un soldado cuerpo a tierra que busca deslizarse, pero en su caso, buscaba levantarle, sin caso.
Habían pasado varios segundos. Su brazo derecho sí funcionaba, pero la arena patinaba demasiado -...venga...hijo de puta...ven...ga...- su rostro se fruncía, al igual que su ceño. Su cuerpo se negaba a querer responderle, pero esa batalla ya la había tenido más de una vez -...muévete...hijo...de...- se arrastró, rallándose la palma derecha por lo filosa que podía ser la arena en algunas ocasiones, pero lo suficiente para poder dejar el codo recto. Su pierna derecha le siguió, generando apoyo, arrastrándose y levantando un montón de arena en el proceso. Consiguió erguirse, con una dificultad atroz, un cuerpo que se movía como un péndulo incesante hacia adelante y hacia atrás, con una pierna izquierda que buscaba ser el ancla trasera para evitar hacerle caer otra vez. A aquellos trece metros, pese a que los oídos estaban taponados, el brazo izquierdo latía tan espantosamente que uno no sabía qué era peor, si la fractura o la quemazón, podía seguir distinguiéndo la máscara blanca y aquel traje tan característico del sujeto que, ahora, le había dejado un brazo totalmente inútil.
Pero no se iba a rendir.
-¡CABRÓN!-
Gritó, con una mirada que parecía la misma de alguien a punto de caer desmayado, inconsciente o dormido. Esos ojos que se desdibujan en cualquier dirección mientras el cuerpo tambaleaba peor que una peonza.
![[Imagen: XUGaxYU.png]](https://i.imgur.com/XUGaxYU.png)
-¡TODAVÍA...TENGO...EL PUTO BRAZO DERECHO!-
Lo apretaba con toda la fuerza que podía, la cual era mínima. Su cuerpo le estaba pidiendo clemencia, era la forzada de unos límites imparables. No le importaba morir ahí, porque iba a demostrar su punto: Si tenía que morir por demostrar que protegería a Gwen cueste lo que cueste, "así sería" -Si...no puedo...derrotar a un tipo como tú...- balbuceaba, mientras se arrastraba por la arena, levantando montículos sobre la punta de sus pies. A este paso resultaba completamente imposible -Cómo coño...voy a proteger a Gwen...cómo voy a...- trastabilló, ¡PLAF!, cayendo hacia la arena y rodando. Ni siquiera sabía si realmente se estaba acercando al enmascarado, o no. Al levantarse, continuó, reduciendo la distancia que tenía de aquella máscara -...proteger...a los de la Isla Tamanegi...- su mirada se mostraba tan vacía como a punto de colapsar, con un dolor tan atroz que le acalambraba todo el cuerpo -...si no puedo...con esto...- y sus ojos celeste brillante, como si la máscara blanca fuese "la luz del final del tunel", era perseguida por un Owen que estiraba su brazo funcional (el derecho) hacia adelante, como si buscase atraparle a la distancia, con sus dedos separados entre sí y un ceño que solo forzaba lo inforzable -Vas..voy a...Gwen...va...-.
Desactiva la bomba:
-Hablo- , Narro , -Pienso-
![[Imagen: Fusaneitor.gif]](https://sig.grumpybumpers.com/host/Fusaneitor.gif)
