29-01-2026, 06:40 PM
Leyenda
"Como no me había dado cuenta antes-don... Esto no puede volverme a pasar-don..." Me dije cuando me percaté que en el suelo justo entre Shinju y el semicaballo volador y su jinete, se encontraba un ser diminuto, el cual a primera vista no lo había podido identificar, pero ahora podía ver claramente que se trataba de un tontatta, un ser diminuto, el cual portaba un mini rifle a su espalda. En mi vida, no había visto muchos individuos de esa raza, pero por lo que veía no todos tenían el mismo aspecto, eran parecidos a los Minks, los cuales aunque eran de la misma raza, dentro de la raza habían diferentes aspectos y características físicas. Puesto que el tontatta que había conocido con anterioridad era más parecido a un insecto, una especie de cucaracha y en cambio este parecía más un furro, en concreto un furro humanoide calvo.
"Tengo que intentar moverme-don... No puedo quedarme aquí quieto-don..." Pensé mientras intentaba incorporarme, pero mis músculos no paraba de temblar y no me hacían ni caso. "Que narices me esta pasando-don... Si solo son un pájaro enorme y un shichibukai-don..." Sigo diciéndome mientras no dejo de luchar contra mis propios nervios corporales y músculos, los cuales no dejaban de temblar y no hacían caso ninguno a las órdenes que les daba desde mi cerebro. "Esto no me puede pasar-don... y menos si quiero cumplir mi sueño-don... Solo se me ocurre una cosa-don..." Me dije enfadándome conmigo mismo, hasta que llegue a la conclusión que debía sentir dolor para obligar a mi cuerpo que contestase y lo único que se me ocurrió que podía hacer era morderme con fuerza el labio inferior. Y eso hice, sin dudar un momento me mordí con todas mis fuerzas el labio inferior de la boca llegando a provocarme sangre, la cual saboree mientras notaba como mis brazos y piernas volvían a la normalidad poco a poco.
Al final conseguí moverme lo justo para intentar levantarme, con mucho esfuerzo y apoyándome en la pared conseguí ponerme en pie. Desde ahí pude escuchar como tanto Shinju como el que parecía el capitán de la banda invasora intercambiaban palabras incitándose el uno al otro a atacarse. De repente el pegaso y el tontatta desaparecieron del lugar en el que se encontraban. "¿Que narices-don? Estos tipos son demasiados rápidos para mi vista-don..." Pensé mientras miraba aún apoyado en la pared, puesto que las piernas aun me temblaban.
Resumen
Karmas implicados
