Mareas azarosas de confusión [Stroud]
#5
El disparo, fue el trueno que gatillaba el inicio de la locura, Maki acostumbrada a rondar las calles, al peligro, la maldad de todos los desgraciados. Afortunadamente esquivo, afortunadamente tenía mala puntería, afortunadamente nadie salió herido de gravedad. Ni el gordo, ni el delincuente, ni Maki… aun así, cuando todo estuvo controlado, realmente no lo estuvo pues la evidencia jugaba en su contra, los acontecimientos, el clima, el arma, la recuperación del viejo… todo. Es el típico mal momento en el sitio incorrecto. Maki no pudo hacer otra cosa más que reírse.

Quiso escapar poniendo obstáculos, era una táctica fácil, sencilla, después de todo no quería hacer más daño del que ya se había provocado, solo… irse a la mierda, su suerte si era la peor. Buscando solo comprar un par de cosas, se veía ahora envuelta en una persecución… pero hey!! eso le gustaba, escapar, el tema del gato y el ratón. Casi todo era excitante. Sobre todo, cuando un hombre tan guapo quiere atraparte en esos brazos tan grandes y muscu…. Espera… parece un crio… Maki mirando mejor al rostro del chico, parecía que era demasiado menor para sus perversiones.

El marine era astuto, tanto como podía serlo un servidor de la ley, cortar la cuerda, elevarse, caer lamentablemente sobre un techo en mal estado, perdió el paso y sintió las manos del muchacho.

Ella sonrió… se carcajeo… cuando suspiro intentando encontrar su daga entre sus ropas… Vaya… sintió que le soltaron, su apriete se aflojo y finalmente Maki se volvió extrañada, su hoja jamás salió… su guitarra. Toco el suelo o mas bien el techo y emitió una suave melodía, como de mil clarinetes, una sinfonía y un traqueteo hermoso. Ella fijo su mirada en el mientras el se sentaba… Maki con total naturalidad y aceptando en parte su aprehensión decidió una locura. Posicionar su guitarra sobre sus piernas… rasgar las notas que siempre deseaba para pensar. El silencio. La tranquilidad. La paz broto entonces en medio de las noches estrelladas, la fría brisa corrió, y ella sintió el frescor en el rostro, comprendió que tenia toda la apariencia de un criminal, de una escoria mas de la sociedad, pero golpeteo la guitarra y quiso responder.

Movió sus pies muy cómodamente, casi tocando los del rubio Marine. No tenia nada contra ellos, solo no soportaba a los corruptos y este… este sí que parecía uno de los buenos… o eso creía. —Déjame decirte… mmm… bueno, las cosas son a veces confusas… de echo no se no que paso ahí déjame aclararme…— SE aclaro la garganta un poco, miro al cielo estrellado, miles y millones de esferas incandescentes le cuidaban, o eso quería creer, la luz reflejada en sus ojos parecían difuminados suelos quebrados como su guitarra, como el interior de ella y su gran secreto guardado en ella. si se ponía atención, mucha… podía verse el arma… Maki miro los carteles cuando el se lo indico… ella dejo la guitarra en el suelo…

Se levanto… se acerco a la cornisa y los miro altiva, con sentimiento como si un sueño se le cumpliera en algún momento el estar entre ellos. era algo idílico, hace relativamente poco se había unido a esos “Maleantes” pero de verdadera piratería nada. por ahora. Simplemente vago en sus recuerdos en lo que fue o lo que podría haber sido… camino nuevamente a su guitarra la tomo… y le mostro su secreto… —Mira esto… como funciona, no lo sé, solo sé que una vez revelada se vuelve una sola hoja, tan pura y solida como cualquier otra…— Tomo la empuñadura y empezó a sacar la hoja de su guitarra, Maki cerro los ojos y su espada comenzó a emerger… cada pieza seguía a otra, golpeando su acero con otro y un resonar comenzó a salir de ella… poco a poco un tintineo tras otro, como una sinfonía de muerte, relampagueante, inmaculada, a merced de los crueles, déspotas y los venenosos que se alimentaban de sangre de otros. Pero cuando salió completa. —Es hermosa, simple aunque parece quebrada es tan cruel como cualquier otra… podría decapitar a quien sea, desprevenido o no, pero mira… la uso así…— Ella se acerco con la hoja en la mano, mientras su melosa voz se volvia solo azucar, no lucia amenazante, sino emocionada con el rubor subiendo por sus mejillas, cuarteadas por quemaduras horribles… y estando cerca del marino Maki se agacho… acerco el cuerpo de la guitarra al oído de él, y puso al otro lado su propio oído…

—Mira dulzura… esto es una sinfonía de muerte usada para crear magia. Se llama música de acero. Como funciona, tampoco lo se.— Maki penetro el cuerpo de la guitarra nuevamente con su espada la cual poco a poco comenzó a desprenderse pedazo a pedazo… cada caída de algún trozo de acero era una gota sumergiéndose en una espiral sinfónica, rebotando unas con la tonada de un clarinete, otras con un resoplido de flauta, cada una de ellas dotaba a la guitarra de ciertas melodías, matices de cientos de instrumentos diferentes y de “colores” danzantes… entonces cuando estuvo la mitad dentro de la guitarra, Maki empujo al marine para que cayese de espadas muy pero muy suavemente en esa cornisa, en ese lugar… desprevenido por la música. Maki se sentó justamente donde estaba el antes, dándole la espalda… mirándole de reojo. —No se si quisiera estar, empezar o quizás acabar como estos Piratas, pero sin duda… amo la libertad mi querido marine…— Dijo echándose esta vez sobre su torso… ambos mirando al cielo, las estrellas innumerables les cobijaban y ella se sentía ahora… mas calma, mas normal, mas… relajada. ¿Por qué? No lo sabía. —Quieres que te cante algo?... quizás con ello pague mi huida… por que te aseguro… no he robado nada.— Dijo rasgando una vez… otra vez y una tercera vez la guitarra.
[Imagen: Maki_NNM.gif]
[Imagen: mikiocheja.png]
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RE: Mareas azarosas de confusión [Stroud] - por Maki D. Zen'in - 30-01-2026, 04:47 AM

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