30-01-2026, 01:11 PM
(Última modificación: 30-01-2026, 01:15 PM por Kael Omuyaga.)
Apenas una semana después de su llegada, el momento de volver a marcharse había llegado. Tiene mucho trabajo que hacer, y parece ser que a cargos superiores de la Marina les ha interesado la información que ha entregado sobre la red de tráfico en el Reino de Samba. ¿Solución? Moverse a nuevos territorios con posible presencia de piratas, buscando con ello ver si sus habilidades y su forma de pensar le sirven para algo más.
Sigue sin ser nadie, pero es precisamente eso lo que les llama la atención a los de arriba. La mayoría de marines no destacan por sí solos en ningún momento, y los que lo hacen tarde o temprano terminan ascendiendo. ¿Sería ese su momento finalmente? No lo tiene claro, pero está dispuesto a intentarlo, al menos, para hacerles ver a los de arriba que tiene algo que mostrar al mundo. Incluso como Sargento, estará muy lejos de lograr su objetivo, pero desde luego ese sería un buen punto de inicio, un primer paso que por fin estaba dando.
Una vez más, temprano en la mañana con su maleta preparada se acercaría con bastante antelación al puerto, uno de los pocos en los que La Marina tiene algo de presencia con la que él puede sentirse tranquilo. No quiere encontrar inconvenientes durante el viaje, y por ello decide ir donde las cosas están algo más controladas. Por suerte, ha podido despedirse de sus compañeros de división, prometiendo que volverían a encontrase muy pronto, cuando las órdenes les llevasen a juntarse una vez más. Lo más seguro, es que no fuese tan tarde como él está dispuesto a pensar.
Cuando por fin llegó la hora de embarcar, fue con bastante calma, mirando a sus alrededores para comprobar si conocía a alguien que fuese a tomar aquella embarcación. Si aquel era el caso, por desgracia, no lo había visto.
"Bien, veamos que me puedo encontrar en la isla de Baterilla"
Sigue sin ser nadie, pero es precisamente eso lo que les llama la atención a los de arriba. La mayoría de marines no destacan por sí solos en ningún momento, y los que lo hacen tarde o temprano terminan ascendiendo. ¿Sería ese su momento finalmente? No lo tiene claro, pero está dispuesto a intentarlo, al menos, para hacerles ver a los de arriba que tiene algo que mostrar al mundo. Incluso como Sargento, estará muy lejos de lograr su objetivo, pero desde luego ese sería un buen punto de inicio, un primer paso que por fin estaba dando.
Una vez más, temprano en la mañana con su maleta preparada se acercaría con bastante antelación al puerto, uno de los pocos en los que La Marina tiene algo de presencia con la que él puede sentirse tranquilo. No quiere encontrar inconvenientes durante el viaje, y por ello decide ir donde las cosas están algo más controladas. Por suerte, ha podido despedirse de sus compañeros de división, prometiendo que volverían a encontrase muy pronto, cuando las órdenes les llevasen a juntarse una vez más. Lo más seguro, es que no fuese tan tarde como él está dispuesto a pensar.
Cuando por fin llegó la hora de embarcar, fue con bastante calma, mirando a sus alrededores para comprobar si conocía a alguien que fuese a tomar aquella embarcación. Si aquel era el caso, por desgracia, no lo había visto.
"Bien, veamos que me puedo encontrar en la isla de Baterilla"
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