31-01-2026, 01:05 AM
(Última modificación: 31-01-2026, 01:06 AM por Hasegawa Shin.)
No podía ser tan jodido, ¿verdad? Nada que no saliese con un buen baño, lleno de espumas, como los que se daba todos los días antes de cada patrullaje o tarde oficinista recogiendo archivos aburridos. Al menos nunca tuvo información vinculada a que la harina es complicada de quitar si es que se moja el cabello antes, porque ahí sí podía ser un vil arte engorroso digno de torturas complejas. No se imaginaba dañando su hermoso cabello albino natural por una "misión" como esta.
Bajo esa perspectiva, podía empatizar con el sujeto. —Tienes un punto, sí. No lo voy a negar... —observando el caos en la habitación, armado con su fiel escoba, se imaginó nuevamente en esa situación, y así fue como en absoluto cuidado empezó a barrer, intentando que no se levante demasiado polvo o ensuciarse en exceso. Tendría que preparar una buena forma de higienizarse después, sino, lo pasaría fatal e incluso se plantearía dejar la marina.
La estética va ante todo, esa era su filosofía. Mentira.
Pero lo que le hizo retroceder sobre la idea y el concepto de ayudar fue el consiguiente comentario, mencionando la presencia de "coquitos" en las bolsas de alimentos. Empezaba a entender un poco mejor la idea del turbante, y aunque se había jurado por dentro no imitar las actividades del marine alto y desconocido, Shin se puso incluso más pálido de lo habitual y dio saltitos hacia atrás, como evadiéndose de la tarea asignada con el miedo como mayor baza.
—Esto... ¿seguro que no puedes solo? Tengo cosas que hacer todavía, como... dormir. —se rascó la zona cervical, simulando nerviosismo y se mantuvo de pie bajo el marco de la puerta, a punto de irse. Aunque claro, al final no lo hizo, no podría dejar solo a un compañero marine en una actividad tan engorrosa como aquella, así que tras un largo suspiro cortó el acting y se puso a barrer, tratando de seguirle el ritmo al contrario.
—Oye, cabeza de hongo, no me dijiste cómo te llamas. —el comentario suena tan infantil que difícilmente molestaría a alguien, además el conjunto de acciones en Hasegawa muestran con exclusivo detalle cuán carismático es, con todo lo bueno y negativo que eso conlleva.
—Me gusta conocer a mis compañeros. Eventualmente saldremos a desafiar a terroristas peligrosos allá afuera, cuando se dignen a darnos un trabajo real y no... esto. —refunfuñó, aunque valoraba el proceso. —En fin, ¿tienes idea de cuánto tardaremos en terminar de limpiar? —se encoge de hombros, resignándose finalmente.
Bajo esa perspectiva, podía empatizar con el sujeto. —Tienes un punto, sí. No lo voy a negar... —observando el caos en la habitación, armado con su fiel escoba, se imaginó nuevamente en esa situación, y así fue como en absoluto cuidado empezó a barrer, intentando que no se levante demasiado polvo o ensuciarse en exceso. Tendría que preparar una buena forma de higienizarse después, sino, lo pasaría fatal e incluso se plantearía dejar la marina.
La estética va ante todo, esa era su filosofía. Mentira.
Pero lo que le hizo retroceder sobre la idea y el concepto de ayudar fue el consiguiente comentario, mencionando la presencia de "coquitos" en las bolsas de alimentos. Empezaba a entender un poco mejor la idea del turbante, y aunque se había jurado por dentro no imitar las actividades del marine alto y desconocido, Shin se puso incluso más pálido de lo habitual y dio saltitos hacia atrás, como evadiéndose de la tarea asignada con el miedo como mayor baza.
—Esto... ¿seguro que no puedes solo? Tengo cosas que hacer todavía, como... dormir. —se rascó la zona cervical, simulando nerviosismo y se mantuvo de pie bajo el marco de la puerta, a punto de irse. Aunque claro, al final no lo hizo, no podría dejar solo a un compañero marine en una actividad tan engorrosa como aquella, así que tras un largo suspiro cortó el acting y se puso a barrer, tratando de seguirle el ritmo al contrario.
—Oye, cabeza de hongo, no me dijiste cómo te llamas. —el comentario suena tan infantil que difícilmente molestaría a alguien, además el conjunto de acciones en Hasegawa muestran con exclusivo detalle cuán carismático es, con todo lo bueno y negativo que eso conlleva.
—Me gusta conocer a mis compañeros. Eventualmente saldremos a desafiar a terroristas peligrosos allá afuera, cuando se dignen a darnos un trabajo real y no... esto. —refunfuñó, aunque valoraba el proceso. —En fin, ¿tienes idea de cuánto tardaremos en terminar de limpiar? —se encoge de hombros, resignándose finalmente.
![[Imagen: vEBNZb3.png]](https://i.imgur.com/vEBNZb3.png)
