31-01-2026, 03:55 AM
La coneja no dejó pasar el detalle de que Kazan parecía tener gravada a fuerza esa muletilla de "Las profundidades" si es que no la recitaba prácticamente como un mantra cuando tocaba las cuentas de madera, su pipa o sus cuernos -Es muy pronto para preguntarle si todo esto significa algo concreto para él o son solo costumbres...- pensó para sí misma mientras escuchaba a su interlocutor con tranquilidad respecto al porque parecía ser un oni, la explicación del Wotan tenía bastante sentido a ojos de la Humink.
-Espero disculpe la descortesía señor Kazan ¿Pero cuantos años tiene ahora usted? ¿Treinta y ocho años?- Era un poco difícil juzgar la edad de la gente cuando no se la conocía por suficiente tiempo, especialmente cuando pertenecían a una raza completamente diferente de las que una podía ver regularmente -Me surgió la duda porque parece un hombre más maduro y sabio que sus años.- agregó de forma un poco avergonzada.
La parte de que lo usaran como gladiador para entretener a otras personas en lo que probablemente fueran experiencias traumáticas para un niño, por alguna razón la idea de pasar por aquella vida le resultaba aún más desagradable que la idea de haber sido "utilizada" de las formas en que lo fue ella misma -Será porque siempre las experiencias de otros suenan peores que las de uno mismo o simplemente estaré juzgándolo desde el lado de que yo sobreviví a lo mío y no sé si habría sobrevivido a las experiencias de Kazan- ciertamente la plática estaba dando buena comida para la mente en lo que llegaba el alimento para el cuerpo. -Probablemente no encajan mis ideas con mi edad porque tuve que madurar muy rápido para sobrevivir en las calles primero y luego... mis captores eran algo excéntricos así tuve que aprender muchas cosas de forma propia.- explicó pues por alguna razón le resultaba incomodo que halagaran su mente y no su cuerpo.
Finalmente llegó la comida a la mesa y con eso una oportunidad para que Hiiragi contemplara otra cosa que no fuera el rostro de su interlocutor, no era desagradable para ella pero por alguna razón le resultaba extrañamente interesante de observar al punto que una parte de ella se preocupaba por incomodar al Wotan -Ciertamente su punto de la deshumanización es algo que no tuve en cuenta... ya lo tengo tan asimilado que creo que ni siquiera tras estos dos años me he terminado de aceptar como una persona libre en lugar de un juguete o divertimento del todo.- comento con cierta pesadez antes de suspirar. El suspiro fue seguido por la joven de ojos rojos sirviéndose un poco de agua para refrescar la garganta antes de empezar con la comida y la conversación -La realidad es que ya me he topado con injusticias y dependiendo de las oportunidades que hubiera he tomado diferentes posturas en aquellas ocasiones.- comentó antes de empezar a comer.
Tras saborear un poco de su comida y dar espacio al hombre azulado para que comentara ella prosiguió -He visto abusos de autoridad que he tenido que ignorar, he visto delincuentes aplastando a los débiles y he podido aplastarlos o hacerlos luchar entre ellos.- la oji rubí recordaba con cierta incomodidad aquellos dos encuentros pues uno la llenaba de orgullo y el otro de frustración -Supongo que una parte de mí solo quiere paz y por eso he huido cuando el problema era más grande de lo que podía manejar.- la joven se quedó contemplando su comida mientras pensaba en su propia falta de convicción cuando se trataba de ayudar a otros -¿Y usted señor Kazan? Que historia me puede contar ¿Ha podido enfrentar usted la opresión o se vio forzado a huir también?- preguntó dándole la metafórica batuta a gigante de imponente figura y gran musculatura.
-Espero disculpe la descortesía señor Kazan ¿Pero cuantos años tiene ahora usted? ¿Treinta y ocho años?- Era un poco difícil juzgar la edad de la gente cuando no se la conocía por suficiente tiempo, especialmente cuando pertenecían a una raza completamente diferente de las que una podía ver regularmente -Me surgió la duda porque parece un hombre más maduro y sabio que sus años.- agregó de forma un poco avergonzada.
La parte de que lo usaran como gladiador para entretener a otras personas en lo que probablemente fueran experiencias traumáticas para un niño, por alguna razón la idea de pasar por aquella vida le resultaba aún más desagradable que la idea de haber sido "utilizada" de las formas en que lo fue ella misma -Será porque siempre las experiencias de otros suenan peores que las de uno mismo o simplemente estaré juzgándolo desde el lado de que yo sobreviví a lo mío y no sé si habría sobrevivido a las experiencias de Kazan- ciertamente la plática estaba dando buena comida para la mente en lo que llegaba el alimento para el cuerpo. -Probablemente no encajan mis ideas con mi edad porque tuve que madurar muy rápido para sobrevivir en las calles primero y luego... mis captores eran algo excéntricos así tuve que aprender muchas cosas de forma propia.- explicó pues por alguna razón le resultaba incomodo que halagaran su mente y no su cuerpo.
Finalmente llegó la comida a la mesa y con eso una oportunidad para que Hiiragi contemplara otra cosa que no fuera el rostro de su interlocutor, no era desagradable para ella pero por alguna razón le resultaba extrañamente interesante de observar al punto que una parte de ella se preocupaba por incomodar al Wotan -Ciertamente su punto de la deshumanización es algo que no tuve en cuenta... ya lo tengo tan asimilado que creo que ni siquiera tras estos dos años me he terminado de aceptar como una persona libre en lugar de un juguete o divertimento del todo.- comento con cierta pesadez antes de suspirar. El suspiro fue seguido por la joven de ojos rojos sirviéndose un poco de agua para refrescar la garganta antes de empezar con la comida y la conversación -La realidad es que ya me he topado con injusticias y dependiendo de las oportunidades que hubiera he tomado diferentes posturas en aquellas ocasiones.- comentó antes de empezar a comer.
Tras saborear un poco de su comida y dar espacio al hombre azulado para que comentara ella prosiguió -He visto abusos de autoridad que he tenido que ignorar, he visto delincuentes aplastando a los débiles y he podido aplastarlos o hacerlos luchar entre ellos.- la oji rubí recordaba con cierta incomodidad aquellos dos encuentros pues uno la llenaba de orgullo y el otro de frustración -Supongo que una parte de mí solo quiere paz y por eso he huido cuando el problema era más grande de lo que podía manejar.- la joven se quedó contemplando su comida mientras pensaba en su propia falta de convicción cuando se trataba de ayudar a otros -¿Y usted señor Kazan? Que historia me puede contar ¿Ha podido enfrentar usted la opresión o se vio forzado a huir también?- preguntó dándole la metafórica batuta a gigante de imponente figura y gran musculatura.
Código:
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