31-01-2026, 09:39 PM
Era demasiado bueno para este lugar, siempre lo fui pero no me di cuenta hasta este preciso momento. Mientras el cigarro sobre mis labios se sentía mucho más amargo de lo que hacía en otros momentos: Olía a mierda, humedad, basura; las ventanas estaban destrozadas y tenía el instinto de quemar la casa como las veces anteriores que la había visitado, pero nunca lo había hecho.
Nunca lo haría.
Solo me lamenté, sin saber si me sentía peor por el alcohol que corría por la sangre o el cigarro que aunque intentara esconder el dolor en realidad lo empeoraba. Quería que esta casa oliera a suaves hierbas una vez más, pero eso nunca iba a pasar, ni pagando con mi vida volvería a sentir aquello.
Estaba tan hundido en mi miseria que alguien podría seguirme y nunca me daría cuenta, sería un buen momento para intentar matarme… nah, me los joderia primero. Los días recientes habían sido estresantes: no quería regresar a este sitio, ni a este intento de casa, ni quería verlo; tanto así que había cortado lazos con todos los negocios de la zona y no había regresado hasta este preciso momento.
Días torturándome con esto, porque hasta para eso era excelente; yo era la única persona que podría causarme un dolor inimaginable e insistía en probarme lo cruel que podía ser, solo para cada día ser peor.
Era lo mejor en lo que hacía, siempre recibía los aplausos… ¿Ahora soy una persona digna para ti, Naoya Okiomi? No tienes que responder. Es claro que lo soy y con un dolor indescriptible sonreí, porque soy el único que puede provocarme este dolor.
Continuaba recordando esa escena; una y otra vez. Eso que pensé, como las lágrimas se mantuvieron en mis ojos mientras observaba la tierra podrida debajo de mi. Asqueroso. No merecía en estar en un lugar tan pútrido, pero un puto tocar en la puerta me despertó del sueño despierto, empujando algunas de las botellas que había pedido a la habitación y el cenicero se movía a la derecha de la cama, creí haberle dicho a limpieza que no me molestaran. Todavía no tenía que ver a nadie, todavía.
Aún así, me levanté y abrí la puerta, desaliñado, cansado con una ligera resaca y aún así me veía extremadamente atractivo.

Antes de abrir la puerta suspiré, algo frustrado ¿Es que un hombre no puede lamentarse en silencio? Y entonces abrí, sin mirar al principio. — Dije que no tenía interés en limpieza al cua…— No era limpieza al cuarto.
Jin.
¿Qué carajos hacía aquí? ¿Cómo mierda sabía que estaba aquí?
No pude evitar fruncir el ceño, cerrando un poco más la puerta para que no pudiera ver el desastre al interior del cuarto, aunque yo mismo parecía ser parte de aquel escenario. Estaba ciertamente sorprendido e incluso un poco molesto. —…— Era difícil pronunciar palabra en eso momento, mirándolo directamente a los ojos y bajando poco a poco por su elegante ropaje. —No te dije donde vivía, más bien donde me hospedo ¿me entiendes? — Señalé más no pregunté como es que sabría esa información pues me suponía como es que ahora se encontraba frente a mi puerta y tampoco lo dejaría pasar.

![[Imagen: Firma-Tezca.png]](https://i.ibb.co/sJMGWw7F/Firma-Tezca.png)