02-02-2026, 12:35 AM
Reino de Samba - Guarida bandidos
Día 2, Primavera Año 17
Día 2, Primavera Año 17
La sala se halla sumida en un silencio apenas roto por los pasos del espadachín llegado de la nada, el viento que se cuela por los huecos de la puerta y el característico crepitar de madera prendiendo, denotando que en algún lugar de ese edificio hay una chimenea, posiblemente para que los bandidos estén bien aclimatados o por algún otro motivo, si nuestro amigo gana quizás le desvelen los secretos de sus trapicheos o incluso le den lo que hayan robado o los beneficios de su trapicheo. Los ojos del invitado pueden ver claramente una puerta en la pared del fondo de la habitación, sintiendo que algo ahí no cuadra del todo, como si el desafío, la apuesta y el ring marcado en el suelo fuesen solo métodos de distracción para evitar que los posibles invasores se percaten de la zona a la que verdaderamente no quieren que llegue nadie, porque sería entregar lo que tanto trabajo les costó conseguir y esconder, tanto de sus víctimas como de las autoridades, siendo que roban indiscriminadamente a civiles, marines, piratas, mientras lleves algo que les interese o puedan vender para sacar beneficio, eres una posible víctima.
El encapuchado, ahora totalmente descubierto con dos kodachis empuñadas te mira mientras el hombre que parece ser el jefe del espadachín ríe a carcajada limpia ante la respuesta del espadachín a las normas y al reto en general. El hombre te mira con cierta curiosidad, casi cómo un cazador cuando ve por primera vez una presa peculiar cómo lo sería un ornitorrinco o encontrar un panda en el ártico, El hombre te mira y dice
-Me agrada este sujeto. La reacción habitual es tratar de negarse a un combate, atacar cobardemente o alegrarse de que no haya un alto riesgo de muerte, eres el primero que se lanza de cabeza al reto sin pararse a meditar las consecuencias.-
El hombre saca un puro de un bolsillo y lo enciende, dando una profunda y larga calada antes de soltar el humo hacia una de las lámparas de aceite de la sala y decir
-Las normas son sencillas, en cuanto la moneda toque el suelo se empieza el combate, que termina cuando uno se rinda o yo dictamine que alguno no puede continuar.-
Dicho eso el hombre saca una moneda gastada del bolsillo y la lanza al aire, mientras tu adversario se encuentra listo, mirada fija en ti, sus oídos atentos a la moneda, y en el momento en el que la moneda toca el suelo el encapuchado se desplaza hacia ti primero con un potente salto, luego corriendo a máxima velocidad para lanzar un fuerte corte con la kodachi de su mano derecha directamente a tu torso.
Off
NPC
Bélico
