02-02-2026, 08:41 PM
(Última modificación: 02-02-2026, 08:44 PM por Kibai.
Razón: Añadir el Off
)
Pueblo Baquella, Isla Baterilla.
Día 26 de Primavera, Año 17.
El amanecer en Baterilla suele ser un espectáculo de serenidad. El sol del día 26 de primavera se eleva sobre el horizonte, bañando con una luz dorada las paredes blancas de Baquella. Desde la distancia, el pueblo parece una maqueta perfecta de tejados naranjas que contrastan con el azul intenso del South Blue. Sin embargo, para quien camina por sus calles, la realidad de hoy es muy distinta a la postal idílica que ofrece el gran faro desde el acantilado.
Desde las primeras horas de la jornada, el Den Den Mushi de la patrulla no ha dejado de emitir señales de alerta. Las voces de los operadores suenan distorsionadas, pero el mensaje es claro: las tabernas de la zona portuaria se han convertido en hervideros de violencia. Varios grupos de marineros, aprovechando el escaso número de efectivos permanentes en esta zona de la isla, han iniciado una serie de altercados que ya han dejado a varios vecinos heridos y daños materiales en las fachadas de las blancas viviendas de Baquella. Se habla de una nueva pandilla, conformada por los tripulantes licenciados de una de las flotillas mercantes que ha hecho escala en la isla en la última semana, que ha decidido hacer de uno de los barrios del pueblo su nueva residencia permanente.
La orden recibida es directa y no admite interpretaciones: patrullar la zona de conflicto, disolver los posibles focos de pelea y, por encima de todo, identificar y detener a los cabecillas. Los mandos sospechan que estas bandas no están actuando de forma aislada, sino que hay al menos una figura instigadora que coordinan los disturbios para empezar a reclamar un impuesto negro de "protección".
Los informes que se han recibido son los siguientes:
- En la zona sur del puerto, la taberna El ancla rota ha sido reportada en múltiples ocasiones como un lugar de reunión para los miembros de esta nueva banda.
- Asimismo, en la zona del mercado, un grupo formado por ocho mercaderes han organizado una protesta urbana para pedir a las autoridades que actúen de una vez por todas contra los malhechores, es posible que alguno tenga información.
Desde las primeras horas de la jornada, el Den Den Mushi de la patrulla no ha dejado de emitir señales de alerta. Las voces de los operadores suenan distorsionadas, pero el mensaje es claro: las tabernas de la zona portuaria se han convertido en hervideros de violencia. Varios grupos de marineros, aprovechando el escaso número de efectivos permanentes en esta zona de la isla, han iniciado una serie de altercados que ya han dejado a varios vecinos heridos y daños materiales en las fachadas de las blancas viviendas de Baquella. Se habla de una nueva pandilla, conformada por los tripulantes licenciados de una de las flotillas mercantes que ha hecho escala en la isla en la última semana, que ha decidido hacer de uno de los barrios del pueblo su nueva residencia permanente.
La orden recibida es directa y no admite interpretaciones: patrullar la zona de conflicto, disolver los posibles focos de pelea y, por encima de todo, identificar y detener a los cabecillas. Los mandos sospechan que estas bandas no están actuando de forma aislada, sino que hay al menos una figura instigadora que coordinan los disturbios para empezar a reclamar un impuesto negro de "protección".
Los informes que se han recibido son los siguientes:
- En la zona sur del puerto, la taberna El ancla rota ha sido reportada en múltiples ocasiones como un lugar de reunión para los miembros de esta nueva banda.
- Asimismo, en la zona del mercado, un grupo formado por ocho mercaderes han organizado una protesta urbana para pedir a las autoridades que actúen de una vez por todas contra los malhechores, es posible que alguno tenga información.
La caja de Pandora
