03-02-2026, 05:32 PM
— Porque son tontos.
¿Por qué más lo haría si no? Una respuesta breve, concisa, bien explicativa, eso es todo lo que recibe Kura. Kiyoshi no considera necesitar decir más. Para él, es tan simple como eso. No hay otro motivo especial ni nada por el estilo, así que conforme o no, la muchacha deberá quedarse con eso.
En cuanto a que trate de Tontojin a Jin, no le da mucha importancia. Es más, parece como si no lo hubiese escuchado hasta que el yakuza lo interpela. Con cara de nada, el médico se voltea a mirarlo y se rasca levemente la cabeza, desentendido un poco del asunto. — Solo le enseñé cómo cuidarse. No sé de qué me estás hablando. — En su vida la cual él protagoniza, llamarle tonto a alguien no es la gran noticia, ni algo que se piense mucho. Simplemente sucede, es así, por lo que naturaliza totalmente la forma en que Akura le habla a Jin.
No hay malas ni dobles intenciones, pues por naturaleza, Kiyoshi no es el tipo de persona que busca hacerle daño al resto mediante engaños o tácticas similares. Es un médico con ética y sentido de la responsabilidad, ¿qué más se le puede pedir?
Ah, y ha golpeado a Jin en más de una ocasión. Realmente el médico Maeda tiene el combo completo, si es que hasta deberían pensar en subirle el sueldo.
— Una semana será suficiente si es que nadie me molesta. Por mucho que me hayas contratado, tengo más pacientes. No puedo enfocarme solo en una persona o las islas que visito se verán mermadas por mi ausencia. — Quizás se da mucha importancia, pero no por ego, sino porque solo en su isla de origen, en donde tiene su residencia, atiende a una masividad. En el resto de localidades, solo lo hace ya sea por un favor a algún cercano, o a niños o ancianos que por situación económica no tengan la posibilidad de acceder a una salud de calidad. Esto causa que a aquellos con dinero les cobre más, y a los que no, casi que lo hace gratis.
Jin, un yakuza con dinero, está obligado a abrir la billetera. Aunque con él, Kiyoshi no busca dinero, sino información, lo que es mucho más importante.
— Deberé hacerle visitas cada dos o tres meses para ir checando su evolución. Por supuesto, si ves que algo le pasa o se agrava, deberás llamarme y traerme de inmediato. Si es solo porque hace berrinches infantiles, te cobraré diez veces lo actual. — Parece que, al menos por ahora, será imposible que no trate a Akura como a una infante, así que lo mejor es que la chica empiece a acostumbrarse.
— Te haré llegar los resultados y mis indicaciones, recetas, todo. Será a prueba de tontos, así que estarán bien. Puedes hablarme por den den si tienes un problema o te cuesta leer, pero preferiría que aprendas a hacer trabajar tu cerebro.
Para este momento, ya tiene su equipo guardado y bien ordenado. Camina con tranquilidad a la salida, pasando por el costado del Onizuka. — Asegúrate de no involucrar en tus tontos problemas a mi paciente. Odio cuando se malogran solo por no cuidarse. — Utiliza un tono de voz bastante bajo, pero también amenazante, el cual solo escucha Jin. Se asegura de que Akura no sea capaz de oír nada de lo que le dice. — Créeme que cualquier cosa me enteraré cuando vuelva a verla. Ningún diagnóstico escapa frente a los ojos de un buen médico.
Le ha dado una pequeña advertencia antes de marcharse, cerrando la puerta detrás de sí. Ni un adiós, ni un chao, ni un hasta luego, ni un cuídense. Nada. Kiyoshi simplemente se fue. Por mucho que deba aparentar un poco, se niega a ser realmente educado con Jin. Sigue teniendo pensamientos y sentimientos negativos hacia él luego de todo lo que ha pasado. Lamentablemente para el yakuza, hay cosas que nunca cambian.
¿Por qué más lo haría si no? Una respuesta breve, concisa, bien explicativa, eso es todo lo que recibe Kura. Kiyoshi no considera necesitar decir más. Para él, es tan simple como eso. No hay otro motivo especial ni nada por el estilo, así que conforme o no, la muchacha deberá quedarse con eso.
En cuanto a que trate de Tontojin a Jin, no le da mucha importancia. Es más, parece como si no lo hubiese escuchado hasta que el yakuza lo interpela. Con cara de nada, el médico se voltea a mirarlo y se rasca levemente la cabeza, desentendido un poco del asunto. — Solo le enseñé cómo cuidarse. No sé de qué me estás hablando. — En su vida la cual él protagoniza, llamarle tonto a alguien no es la gran noticia, ni algo que se piense mucho. Simplemente sucede, es así, por lo que naturaliza totalmente la forma en que Akura le habla a Jin.
No hay malas ni dobles intenciones, pues por naturaleza, Kiyoshi no es el tipo de persona que busca hacerle daño al resto mediante engaños o tácticas similares. Es un médico con ética y sentido de la responsabilidad, ¿qué más se le puede pedir?
Ah, y ha golpeado a Jin en más de una ocasión. Realmente el médico Maeda tiene el combo completo, si es que hasta deberían pensar en subirle el sueldo.
— Una semana será suficiente si es que nadie me molesta. Por mucho que me hayas contratado, tengo más pacientes. No puedo enfocarme solo en una persona o las islas que visito se verán mermadas por mi ausencia. — Quizás se da mucha importancia, pero no por ego, sino porque solo en su isla de origen, en donde tiene su residencia, atiende a una masividad. En el resto de localidades, solo lo hace ya sea por un favor a algún cercano, o a niños o ancianos que por situación económica no tengan la posibilidad de acceder a una salud de calidad. Esto causa que a aquellos con dinero les cobre más, y a los que no, casi que lo hace gratis.
Jin, un yakuza con dinero, está obligado a abrir la billetera. Aunque con él, Kiyoshi no busca dinero, sino información, lo que es mucho más importante.
— Deberé hacerle visitas cada dos o tres meses para ir checando su evolución. Por supuesto, si ves que algo le pasa o se agrava, deberás llamarme y traerme de inmediato. Si es solo porque hace berrinches infantiles, te cobraré diez veces lo actual. — Parece que, al menos por ahora, será imposible que no trate a Akura como a una infante, así que lo mejor es que la chica empiece a acostumbrarse.
— Te haré llegar los resultados y mis indicaciones, recetas, todo. Será a prueba de tontos, así que estarán bien. Puedes hablarme por den den si tienes un problema o te cuesta leer, pero preferiría que aprendas a hacer trabajar tu cerebro.
Para este momento, ya tiene su equipo guardado y bien ordenado. Camina con tranquilidad a la salida, pasando por el costado del Onizuka. — Asegúrate de no involucrar en tus tontos problemas a mi paciente. Odio cuando se malogran solo por no cuidarse. — Utiliza un tono de voz bastante bajo, pero también amenazante, el cual solo escucha Jin. Se asegura de que Akura no sea capaz de oír nada de lo que le dice. — Créeme que cualquier cosa me enteraré cuando vuelva a verla. Ningún diagnóstico escapa frente a los ojos de un buen médico.
Le ha dado una pequeña advertencia antes de marcharse, cerrando la puerta detrás de sí. Ni un adiós, ni un chao, ni un hasta luego, ni un cuídense. Nada. Kiyoshi simplemente se fue. Por mucho que deba aparentar un poco, se niega a ser realmente educado con Jin. Sigue teniendo pensamientos y sentimientos negativos hacia él luego de todo lo que ha pasado. Lamentablemente para el yakuza, hay cosas que nunca cambian.
![[Imagen: u2oxCl9.png]](https://i.imgur.com/u2oxCl9.png)
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