03-02-2026, 09:57 PM
(Última modificación: 03-02-2026, 10:03 PM por Nyra Kuroshiro.)
—¿Archivos? ¿Qué archivos?
—Empezaré yo, si me lo permiten —tomo la iniciativa con un paso al frente. Los las manos permanecen aún enlazadas en la espalda en un gesto relajado pero formal—. Llevo dentro de la Marina desde los 17 años, pero esta es la primera vez que me asignan a una tripulación. —Otro día quizás les hablaría del sargento Mayson y lo poco que le gustaban los mink y humink, pero no les haría perder el tiempo con eso hoy—. Se me dan especialmente bien las labores de cocina —comento mirando un instante de reojo a Kael antes de volver a dirigir la mirada hacia todos—, así que, salvo que haya otro cocinero en el grupo, me encantaría ser yo quien se encargara de esa zona del barco. Puedo aprender de vuestros gustos y adaptarlos al tipo de alimento que necesitaremos por salud y energía consumida en tareas y entrenamientos. Si hubiera algún médico en el barco, seguramente podríamos hacer un buen equipo en ese sentido. En cuanto a lo demás… —añado pensativa—, debo decir que estoy sorprendida de que me hayan asignado a una tripulación con un número tan alto en la jerarquía. Es cierto que tengo una memoria increíblemente buena, cosa que me ayuda en temas de leyes, normativas y protocolos, pero también en recordar información en misiones. Tengo muy buen oído y me ubico mucho mejor que la mayoría en la oscuridad. Por último, se me da muy bien el ámbito social —sonrío ligeramente más, un poco orgullosa de ello—. No soy perfecta, pero no suele resultarme difícil ganarme la confianza del resto, y diría que hasta cierto punto soy buena actriz y soy perceptiva con las actuaciones y mentiras de los demás. Evidentemente, no cumplo ni de lejos con los estándares para ser líder, pero considero que la labor social es importante tanto a nivel interno como externo, porque sirve para facilitar la convivencia y la armonía dentro del grupo, cosa importante porque todos trabajamos mejor sintiéndonos cómodos con los demás, y también puede facilitar nuestras relaciones con otras tripulaciones con las que quizás tengamos que trabajar. Si quieren saber cualquier otra cosa, no duden en preguntar.
Mi mirada recae atónita sobre Shin Hasegawa. ¿Está bromeando o habla en serio? Aunque suelo ser muy perceptiva, no me atrevo a emitir un juicio sin conocerlo. Puede ser muy buen actor, y probablemente lo sea… porque es bastante imposible que alguien asignado a la tripulación número 75 no haya siquiera leído los archivos de su compañero, ¿verdad? … ¡¿VERDAD?!
Por suerte, Kael (quien sin duda es amigo de Shin por la forma en que este se apoya sobre él) me saluda y yo puedo aprovechar para ignorar la situación y volver a centrarme en el presente devolviéndole la sonrisa.
—¡Sí, claro! —respondo alegremente, pero guardando la formalidad con el lenguaje corporal—. Al menos ya no tendremos que limpiar más pasillos. ¿Cómo te va a ti?
Pero la conversación debe cortarse, pues la mayoría del resto de miembros no tarda en ir llegando.
La primera tras de mí fue Choi Hae-won. Parece alguien bastante formal, pero también sociable. Parece que será fácil tratar con ella.
La siguiente en intervenir fue Dravenia Arclight, quien tiene pinta de ser mucho más estricta y estructurada, incluso algo ácida con el sarcasmo que utilizó. Fue directa al grano: ni siquiera se presentó, supongo que porque todos habíamos recibido los informes, así que en realidad no era algo necesario. Quizás sería más difícil acercarme a ella, pero la realidad es que todo grupo necesita alguien firme que sepa poner los puntos sobre las íes al resto y que esté enfocado en los objetivos. Claramente, ese es su papel, pues ha sido además la primera en traer a colación el tema del liderazgo. ¿Cómo reaccionará el resto a su actitud?
Kael mantiene la calma y es el primero en responder con los datos solicitados: no hay, por el momento, ningún miembro al mando. Al parecer, quieren valorarnos antes de decidir… y él propone ser quien cargue con la tarea administrativa del cargo, aunque no tenga el título como tal.
Honestamente, visto desde fuera pareciera que tanto moreno como pelirroja querían el puesto en cuestión, una de manera más agresiva y el otro con diplomacia y persuasión. Definitivamente, Kael parece más calmado y el hecho de que me ayudara desinteresadamente en el pasado gana puntos de favor conmigo, pero tampoco soy tan impudente como para no tener en cuenta que los años han pasado y, en realidad, ni siquiera llegué a conocerlo nunca del todo. Al menos, abogó por la democracia y… ¡¿por qué Shin está haciendo gestos como si estuvieran locos por hablar de lo evidente?!
P-pero… ¡pero ¿cómo que si de verdad importa eso?! Lo observo anonadada y resulta ser que lo único que le importa es ser el más fuerte. Bueeno, supongo que en realidad hay bastante gente así en la Marina, siempre son necesarios los soldados, después de todo… El problema está cuando se niega a obedecer a nadie que no sea más poderoso que él, y eso sí puede ser un problema jerárquico… tanto por insubordinación como porque sea una tercera persona interesada en el puesto de líder… y, honestamente, no me gustaría en absoluto que lo fuera alguien tan impulsivo como él.
Sin embargo, mi opinión sobre él mejoró mucho al comentar que quería terminar con la corrupción de cada isla en el mundo y hacer que todos puedan vivir una vida mejor y más segura. De hecho, tuve que llevarme los dedos discretamente a los labios medio cruzando los brazos para tratar de ocultar una sonrisa que me resultó imposible contener… casi tanto como la risita que se me llegó a escapar y que me obligó a girar el rostro, intentando que el resto no se diera cuenta, cuando se giró hacia Kael preocupado por haberse excedido. Sin será impulsivo y no valdrá para liderar, ¡pero es una gran persona!
Y… claramente, Dravenia no comparte mi opinión. Por suerte, su reacción fue tan inmediata que mi discreta risita se cortó de inmediato y quizás hubiera podido parecer una tos. Inmediatamente vuelvo a enlazar mis manos a la espalda y escucho atentamente cada una de sus palabras: “Obediencia, disciplina y subordinación”. Claramente, ella sería la favorita de Ritsu; se lo habría ganado solo con aquella recopilación. O… lo habría hecho, hasta que comenzó a insultar. El desprecio era muy evidente en sus palabras, incluso hacia alguien que forma parte de su grupo, uno recién fundado. «Si no eres capaz de controlar tus emociones, no serás capaz de controlar nada más», escuché de inmediato en mi mente con la voz de mi mentor.
Por supuesto, tomo muy buena nota de que la pelirroja no va a poner nada por delante de los intereses de la Marina… Lo normal, la verdad. Así se supone que tendríamos que estar todos. Además, le daba la razón en otra cosa: los códigos, directrices, leyes, protocolos y normativas son lo principal. No se puede actuar sin conocerlos y tenerlos en cuenta.
Sorprendentemente, no se opuso a la propuesta de Kael, quizás porque fue el primero, además de ella, con una propuesta coherente. Entonces, da además una propuesta que, de no haber venido de ella, habría hecho yo misma: que todos hablen de sus especialidades para tratar de conocernos mejor y saber qué esperar los unos de los otros. La verdad es que no puedo evitar sonreír de nuevo al verla apuntar en la libreta.
