La Crux de ayuda [AV. T3- Presente Relativo]
#28
Podría decirse que aquello había sido una victoria para los marines, incluso una placentera si se miraba únicamente el resultado final. Sin embargo, Little Garden no era un lugar que permitiera celebraciones largas ni descuidos innecesarios. No había tiempo para relajarse ni para dejarse llevar por la sensación de triunfo. La jungla seguía viva, observando, y el verdadero propósito de haber entrado en ese infierno verde aún seguía inconcluso.

Moja debía recordar por qué se había internado en el bosque en primer lugar. Los miembros del gremio de cazadores Crux seguían desaparecidos, y aunque la información era escasa, el rastro no se había perdido del todo. El camino continuaba ahí, abierto entre la maleza aplastada, y ahora había un nuevo factor inesperado. El triceratops permanecía atento, avanzando unos pasos y deteniéndose, como si aguardara que lo siguieran, tal vez no se trataba de simple instinto, sino de algo más, quizás, en una isla donde la supervivencia lo es todo, esa criatura se había convertido en la ayuda que necesitaban para llegar a la verdad.

Mientras Kibai y Moja avanzaban tras el triceratops, el entorno comenzó a cambiar de forma inquietante. Entre la vegetación aplastada aparecieron rastros que no coincidían con nada de lo que habían enfrentado hasta ahora, no era una pelea como las anteriores, no había un intercambio claro ni señales de resistencia organizada. Aquello parecía más una masacre, el terreno estaba marcado por arrastres irregulares, golpes desordenados y restos de sangre seca que manchaban raíces y hojas, como si quienes hubieran pasado por allí hubiesen sido superados con una facilidad brutal, a cada paso, el camino se volvía más incómodo, más denso, hasta que la jungla se abrió en un claro silencioso.

Allí, la escena era imposible de ignorar, seis cuerpos yacían sin vida sobre el suelo, parcialmente devorados por animales carroñeros que se dispersaron al notar la presencia. Un poco más allá, otros cuatro cuerpos aún respiraban, maniatados, cubiertos de heridas y al borde del colapso. No gritaban, no se movían, solo el tiempo los separaba de un destino similar al de los demás, si no recibían ayuda pronto, evidentemente la isla terminaría de reclamar lo que ya había empezado. El animal prehistórico movía la cabeza con evidente desesperación cerca de las cuatro personas que aún seguían con vida. No mostraba agresividad, ni intención de apartarse de ellos, al contrario, permanecía vigilante, inquieto, como si aguardara que algo ocurriera.

Aquello dejaba entrever una verdad incómoda, no habían capturado al triceratops por la fuerza. De algún modo, se habían ganado su confianza, quizá incluso su lealtad, resultaba imposible saber cómo terminó encerrado en aquella jaula que habían visto al inicio, pero la relación entre la bestia y los supervivientes no parecía la de presa y cazador, sino algo mucho más extraño, casi una alianza forjada en la adversidad. —A… ayuda…— la voz quebrada de uno de los cuerpos tendidos en el suelo logró abrirse paso entre el silencio del claro.

Apenas era un susurro, una súplica nacida de las últimas fuerzas que le quedaban, pero era suficiente para dejar claro que aún había esperanza, aquello se convertía en un punto decisivo. Los marines tenían frente a sí la oportunidad de intervenir, de salvar vidas y, al mismo tiempo, descubrir la verdad, si esas personas eran los miembros desaparecidos del gremio de cazadores Crux o si, por el contrario, eran quienes habían provocado toda esta cadena de horrores por los que pasaron los marines para llegar hasta aqui.

Una mujer y tres hombres yacían maniatados, sus cuerpos marcados por heridas profundas y el desgaste evidente de haber sido abandonados a su suerte. No había símbolos claros, ni insignias que los identificaran, ninguna certeza que permitiera distinguir si se trataba de víctimas o de criminales. Sus respiraciones eran irregulares, débiles, y cada segundo que pasaba jugaba en su contra, la línea entre sobrevivir y desaparecer solía ser tan delgada como una decisión mal tomada.  La situación colocaba a los marines frente a una elección incómoda. Podían intervenir, ofrecer ayuda y cargar con el peso de trasladarlos hasta la base, asumiendo el riesgo que eso implicaba o podían dar la misión por fracasada, dejar que la jungla terminara su trabajo y marcharse con más preguntas que respuestas. El triceratops permanecía allí, atento, observando cada movimiento, como si aguardara una resolución, su presencia no parecía amenazante, más bien, daba la impresión de estar dispuesto a ayudar o al menos a no interferir, la decisión, sin embargo, recaía únicamente en ellos.

Infobox


Mensajes en este tema
RE: La Crux de ayuda [AV. T3- Presente Relativo] - por Tensui Marlin - 04-02-2026, 03:53 AM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)