04-02-2026, 05:22 AM
Las dos personas, se vieron envueltas en medio de aquella avalancha blanca, y fueron arrastradas por la furia invernal.
Zhang, desde las sombras, observó. Aquel ataque seria un recordatorio, para que aprendieran a respetaran a sus mayores. Pero, lo que fue cómico por unos instante, pronto cambio abruptamente.
El crujido de las mandíbulas del T-rex sobre Kael, fue el clímax de aquella conversación. Zhang, se encontraba oculto, y curioso, no apartó la vista de aquella escena, y aunque no veía mas que sombras, entendió lo que estaba sucediendo de inmediato.
Aquel viejo pirata no sintió lástima, ni tampoco felicidad; solo un respeto profundo y silencioso que se le debe a la fuerza de la naturaleza... Kael había elegido luchar contra Little Garden, y aquella isla, le había respondido enseñándole sus dientes.
—La cadena alimenticia desayuna errores...Hmmm —murmuro aquel burro mirando hacia aquella escena de terror, mientras su pierna golpeaba el suelo terminando aquel movimiento involuntario, que le caracterizaba—. Y la selva nunca desperdicia nada. - Zhang, espero paciente, a que los pasos de aquel dinosaurio se desvanecieran en el aire... Y cuando el último temblor cesó... aquella mujer, desapareció muerta de terror entre la maleza, y solo hasta entonces, Zhang salió de su escondite.
Sus pasos pesados, fragmentaban aquella capa de escarcha fina que comenzaba a derretirse bajo el calor de Little Garden. Ahora aquel monolito, no era mas que un recuerdo vuelto ruinas en medio de una isla perdida, pocos recordarían lo que había pasado aquella tarde, pero aquel medico errante, recordaría la furia de sus pasos.
Zhang caminó hasta donde el arma de Kael había caído. Era un instrumento de muerte... ajeno a la vida. Pero, con un suspiro, se agachó y la recogió. —Seria un desperdicio dejar que este metal se pierda en este lugar—murmuró el viejo burro, mientras guardaba el arma y recogía un par de objetos que habían quedado esparcidos en la huida y muerte de los "investigadores". Los recursos, al igual que los recuerdos, debían ser preservados.
Luego de esto Zhang movió sus manos a su pecho, donde logro sentir como aquella energía finalmente había desaparecía. Y así, su propio cuerpo expulso aquella roca que había decidido resguardar... Aquella semilla cayó en su mano grande y callosa. Ahora ya no brillaba; era pesada, opaca, una roca fría que parecía nada más y nada menos que eso.
Aquel viejo, se encogió en hombros —Tanto ruido por una piedra dormida... —Zhang la observó por un instante, y luego la envolvió entre hojas verdes y gigantes, y la guardo con cuidado en el fondo de su mochila—. Tengo el lugar perfecto para ponerte. Necesitaba un pisapapeles.
Aquel claro se encontraba maltratado. Sus raíces congeladas, la tierra herida, y el aire helado... era algo que él había causado. Se quitó el sombrero, y cerrando su ojo bueno hizo una pequeña reverencia hacia los árboles y la tierra que había lastimado para protegerse.
—Perdona el frío, vieja amiga —se lamento al viento, una disculpa sincera a la selva—. La escarcha se irá, y tus raíces se impondrán de nuevo. Gracias.
El sol comenzaba a caer, tiñendo el cielo de naranjas, que contrastaban con la oscuridad de hace unos pocos minutos, así era la vida en Little Garden, perfecto para el día gélido que había provocado. Zhang caminó un poco, hasta que finalmente encontró la orilla, y a lo lejos, el Wu Wei se mecía tranquilo sobre aquel mar dorado. Zhang, continuo su camino, tenia una buena historia para contar esta noche.
Zhang, desde las sombras, observó. Aquel ataque seria un recordatorio, para que aprendieran a respetaran a sus mayores. Pero, lo que fue cómico por unos instante, pronto cambio abruptamente.
El crujido de las mandíbulas del T-rex sobre Kael, fue el clímax de aquella conversación. Zhang, se encontraba oculto, y curioso, no apartó la vista de aquella escena, y aunque no veía mas que sombras, entendió lo que estaba sucediendo de inmediato.
Aquel viejo pirata no sintió lástima, ni tampoco felicidad; solo un respeto profundo y silencioso que se le debe a la fuerza de la naturaleza... Kael había elegido luchar contra Little Garden, y aquella isla, le había respondido enseñándole sus dientes.
—La cadena alimenticia desayuna errores...Hmmm —murmuro aquel burro mirando hacia aquella escena de terror, mientras su pierna golpeaba el suelo terminando aquel movimiento involuntario, que le caracterizaba—. Y la selva nunca desperdicia nada. - Zhang, espero paciente, a que los pasos de aquel dinosaurio se desvanecieran en el aire... Y cuando el último temblor cesó... aquella mujer, desapareció muerta de terror entre la maleza, y solo hasta entonces, Zhang salió de su escondite.
Sus pasos pesados, fragmentaban aquella capa de escarcha fina que comenzaba a derretirse bajo el calor de Little Garden. Ahora aquel monolito, no era mas que un recuerdo vuelto ruinas en medio de una isla perdida, pocos recordarían lo que había pasado aquella tarde, pero aquel medico errante, recordaría la furia de sus pasos.
Zhang caminó hasta donde el arma de Kael había caído. Era un instrumento de muerte... ajeno a la vida. Pero, con un suspiro, se agachó y la recogió. —Seria un desperdicio dejar que este metal se pierda en este lugar—murmuró el viejo burro, mientras guardaba el arma y recogía un par de objetos que habían quedado esparcidos en la huida y muerte de los "investigadores". Los recursos, al igual que los recuerdos, debían ser preservados.
Luego de esto Zhang movió sus manos a su pecho, donde logro sentir como aquella energía finalmente había desaparecía. Y así, su propio cuerpo expulso aquella roca que había decidido resguardar... Aquella semilla cayó en su mano grande y callosa. Ahora ya no brillaba; era pesada, opaca, una roca fría que parecía nada más y nada menos que eso.
Aquel viejo, se encogió en hombros —Tanto ruido por una piedra dormida... —Zhang la observó por un instante, y luego la envolvió entre hojas verdes y gigantes, y la guardo con cuidado en el fondo de su mochila—. Tengo el lugar perfecto para ponerte. Necesitaba un pisapapeles.
Aquel claro se encontraba maltratado. Sus raíces congeladas, la tierra herida, y el aire helado... era algo que él había causado. Se quitó el sombrero, y cerrando su ojo bueno hizo una pequeña reverencia hacia los árboles y la tierra que había lastimado para protegerse.
—Perdona el frío, vieja amiga —se lamento al viento, una disculpa sincera a la selva—. La escarcha se irá, y tus raíces se impondrán de nuevo. Gracias.
El sol comenzaba a caer, tiñendo el cielo de naranjas, que contrastaban con la oscuridad de hace unos pocos minutos, así era la vida en Little Garden, perfecto para el día gélido que había provocado. Zhang caminó un poco, hasta que finalmente encontró la orilla, y a lo lejos, el Wu Wei se mecía tranquilo sobre aquel mar dorado. Zhang, continuo su camino, tenia una buena historia para contar esta noche.
Resumen
Karmas
Akuma
Gastos
Zhang Guolao
"El vacío no se mueve, pero lo contiene todo"
❄ La Calma del Vacío
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?Nv.19 — Logia Yuki Yuki
