05-02-2026, 05:33 PM
El lugar parecía el ideal, de esos que uno les termina agarrando cariño, mas por el ambiente que por lo que ofrece visualmente el lugar. En esos antros la comida tiene un gusto especial, ese sabor a hogar, a casa, que no importa de donde uno venga, sea de donde fuere el comensal, siempre logran hacerlo sentir como en casa. Y justo en ese paraje a un lado del camino, en donde quizás algún citadino diría "el medio de la nada". Pero yo, al menos, no soy de esas personas, no juzgo el libro por su tapa, y además, el nunca haber pertenecido realmente a un lugar, me hizo vagar por muchísimos lugares y sitios, en los cuales descubrí que ese tipo de locales, siempre ofrecían la triple B, bueno bonito y barato, manteniendo a uno a salvo de la gente que busca aparentar y pretensiones...
El tendedero pronto a su oficio, ya estaba preparando mi orden, yo, por contraparte, disfrutaba de un buen cigarro, merecido en mi opinión, después de tanta caminata. Había visto más gente, pero no le había prestado atención, hasta que el sujeto a mi costado, comiendo, llamó mi atención quizás era tarde, ya había ordenado, pero no descartaba su recomendación. —¿Hm?— voltee a ver al sujeto de pelo largo que me hablaba, y voltee a ver los platillos para elegir, vi que el udon se veía bien, aunque ya estaban preparando lo que pedí, no quería molestar al viejo. Sonriendo entre risas me voltee a Han nuevamente —Cill Blinton, igualmente— respondí amablemente para tirar mi cigarro despreocupadamente a un lado. —Ese udon tiene una pinta excelente pero no quiero molestar al viejo, ya esta preparando lo que pedí— le dije reflexionando con una sutil risa —Pero sin duda voy a probarlo en otra ocasión Estos lugares tienen la mejor comida— no había probado nunca un platillo de aquel sitio, pero no necesitaba hacerlo para saber la realidad, la calidad en gusto y cantidad en estos lugares siempre fue superior a otros sitios, para el alma hambrienta y lejos de casa.
En medio de la desolación estaba ahora hablando con el dichoso Han, tipo amable parecía si me preguntan, aunque no podía decir mucho más, pero, a priori, le envidiaba un poco el pelo, ni mi madre tenía tan lindo y largo cabello... A veces aun la recuerdo, y pienso en ella... Se viene a mi mente como una estrella fugaz, a la cual en vez de observarla plácidamente y pedir un deseo, yo intento perderla de vista, no quiero revivir fantasmas, que me arrastran a donde no quiero... Sin embargo, ese instante, no pude evitar acariciar la cruz de mi pecho, lo único que me conecta a ese pasado... Adornando la escena, ese aroma inconfundible a mi ramen cocinándose, y no había mucho mas para ver, quizás, observando en la lejanía se podía ver alguna que otra figura caminando en distintas direcciones, unos que iban, otros que venían, aunque podían divisarse específicamente un grupo de unos tantos que caminaban muy a lo lejos en nuestra dirección...
—Cuenta Han, si no es molestia ¿Qué te trae por este sitio, vienes seguido?— le pregunté sonriente volteado en el lugar, hacia el, golpeando levemente su lomo con una palmada. —Realmente no pareces de aquí— finalicé sonriente, quizás, con una extroversión mayor a la recomendada, pero las recomendaciones como el papel, para limpiar el culo, excepto cuando son de comida, esas siempre eran bienvenidas
El tendedero pronto a su oficio, ya estaba preparando mi orden, yo, por contraparte, disfrutaba de un buen cigarro, merecido en mi opinión, después de tanta caminata. Había visto más gente, pero no le había prestado atención, hasta que el sujeto a mi costado, comiendo, llamó mi atención quizás era tarde, ya había ordenado, pero no descartaba su recomendación. —¿Hm?— voltee a ver al sujeto de pelo largo que me hablaba, y voltee a ver los platillos para elegir, vi que el udon se veía bien, aunque ya estaban preparando lo que pedí, no quería molestar al viejo. Sonriendo entre risas me voltee a Han nuevamente —Cill Blinton, igualmente— respondí amablemente para tirar mi cigarro despreocupadamente a un lado. —Ese udon tiene una pinta excelente pero no quiero molestar al viejo, ya esta preparando lo que pedí— le dije reflexionando con una sutil risa —Pero sin duda voy a probarlo en otra ocasión Estos lugares tienen la mejor comida— no había probado nunca un platillo de aquel sitio, pero no necesitaba hacerlo para saber la realidad, la calidad en gusto y cantidad en estos lugares siempre fue superior a otros sitios, para el alma hambrienta y lejos de casa.
En medio de la desolación estaba ahora hablando con el dichoso Han, tipo amable parecía si me preguntan, aunque no podía decir mucho más, pero, a priori, le envidiaba un poco el pelo, ni mi madre tenía tan lindo y largo cabello... A veces aun la recuerdo, y pienso en ella... Se viene a mi mente como una estrella fugaz, a la cual en vez de observarla plácidamente y pedir un deseo, yo intento perderla de vista, no quiero revivir fantasmas, que me arrastran a donde no quiero... Sin embargo, ese instante, no pude evitar acariciar la cruz de mi pecho, lo único que me conecta a ese pasado... Adornando la escena, ese aroma inconfundible a mi ramen cocinándose, y no había mucho mas para ver, quizás, observando en la lejanía se podía ver alguna que otra figura caminando en distintas direcciones, unos que iban, otros que venían, aunque podían divisarse específicamente un grupo de unos tantos que caminaban muy a lo lejos en nuestra dirección...
—Cuenta Han, si no es molestia ¿Qué te trae por este sitio, vienes seguido?— le pregunté sonriente volteado en el lugar, hacia el, golpeando levemente su lomo con una palmada. —Realmente no pareces de aquí— finalicé sonriente, quizás, con una extroversión mayor a la recomendada, pero las recomendaciones como el papel, para limpiar el culo, excepto cuando son de comida, esas siempre eran bienvenidas
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