05-02-2026, 07:53 PM
(Última modificación: 20-02-2026, 05:48 PM por Nyra Kuroshiro.)
66 de Primavera del año 17
La noche anterior me había ido a costar tarde, así que no pude encontrar a ninguno de mis compañeros antes de irme a dormir. Por eso, en cuanto noté salir los primeros rayos de sol, me levanté de un salto y me apresuré a descorrer tooodas las cortinas del barracón de nuestra tripulación.
—¡Ya es la hora! —anuncié alegremente, tratando de despertar a todos—. Venga, venga, venga, ¡daos prisa en levantaros! —los animo con saltitos mientras los voy destapando conforme me acerco a las camas que tengo más cerca—. ¡Nos vamos todos a una sesión de fotos!
Si había gente feliz, compartiría su emoción, pero ya sabía que seguramente Dravenia se quejaría, así que me acerqué a ella enseguida.
—Antes de que digas nada… —la advertí colocándome junto a ella con un dedo en mis labios, inclinándome un segundo hacia su cara antes de volver a incorporarme—, ¡es todo por el bien de la tripulación! ¿No necesitábamos dinero para un barco porque no queríamos estar dependiendo de que nos dejaran uno? ¡Pues este fotógrafo es amigo mío y nos va a pagar muy bieeeen! ¡Y no solo eso! —exclamé aún más emocionada, alzando ambos brazos—. ¡Los beneficios irán en buena parte destinados a niños de orfanatos! ¡Bieeeeeeeeeeen!
Me giré entonces hacia todo el grupo, asegurándome de que nadie se escapara. Lo único que tenemos que hacer es presentarnos todos allí. ¡¡Necesita exactamente a ocho personas para hacer un calendario!! Un chico y una chica por estación, ¡así que tenemos que estar todos, todos! ¡Vamos a estar geniales!
Mientras los empujaba a arrastrarse y vestirse, fui respondiendo todas las preguntas que me pudieran hacer. El fotógrafo se llamaba Amadeus Luminaire, ¡y resulta que me lo reencontré ayer! Estaba trabajando en un calendario y lo estaba pasando fatal para encontrar modelos acorde a lo que él buscaba, ¡pobrecito! Así que, por supuesto, le hablé de lo guapos que éramos todos en la tripulación, ¡¡y le encantó la idea!! Así que me puse a ayudarlo con cosas de su sitio de imágenes y por eso volví tan tarde. Pero ¿¿por qué se iba a negar nadie cuando no tenía nada de malo y nos acercaría más a nuestro bonito objetivo del barco??
La verdad es que el sitio que había alquilado estaba sorprendentemente cerca. Apenas a unas tres calles de donde nos alojábamos. En cuanto fuimos al lugar, llamé a la puerta y abrí sin esperar respuesta.
—¡¿Cómo se te ocurre, Stella?! ¡¿No podías haberme traído un modelo más insulso?!
—Señor, con el debido respeto, la fecha límite de entrega es mañana. No podemos…
—Stella, ya sé que te pago para ser práctica y llevar las cuentas, ¡pero ¿qué quieres que haga con ese tipo?! ¡Su rostro no tiene ningún tipo de narrativa! ¡¿Cómo pretendes que cree mi obra maestra si…?!
La mirada inquisitiva de Stella se dirigió hacia nosotros, y pronto la siguió la del fotógrafo, quien se dio al fin la vuelta hacia nosotros.
![[Imagen: QpD3KD5.jpeg]](https://i.imgur.com/QpD3KD5.jpeg)
—¡Nyra, querida, cuánto tiempo! —saludó alegremente, acercándose a nosotros.
—¡Pero si nos vimos ayer, Asmodeo! —reí al tiempo que corría a darle un abrazo.
—Eso es mucho tiempo para la persona que va a salvar hoy mi arte —comentó antes de prestar toda su atención a mis compañeros—. ¿Estos son mis nuevos modelos?
Los analizó durante unos segundos igual que un científico podría mirar dentro de uno de sus tubitos de ensayo. Su mirada pasó de uno a uno, y eso fue tiempo suficiente para que, si alguno sabía algo de moda o imagen, supiera que se trataba de Amadeus Luminaire, un fotógrafo con tanta fama como controversia.
Finalmente, tras llegar al último de ellos, sonrió satisfecho.
Tras él, Stella pareció aliviada de que, por fin, aquel hombre fuera a ponerse a trabajar.
