[Pasado] | The Room Where It Happens | [Social] [Privado-Tezca] [+18]
#6
No pude evitar sentirme aliviado cuando tomó mi mano, bajándola cuando finalmente se separó; aquello era una mejoría, pensé, una tregua silenciosa en medio del caos. No podía ocuparme de tantas cosas a la vez, no cuando el cuerpo todavía recordaba antes que la razón. Al sentir su mano acercarse reaccioné sin pensarlo, algo en lo más primitivo de mi ser despertando la hostilidad de la noche anterior: abrí los ojos de par en par, tensándome, moviendo la cabeza apenas hacia atrás, como si esperara un golpe que no llegó.
 
Su mano fue a parar a mi labio inferior y todo cambió.
 
El contacto fue leve, casi reverente, y ese gesto bastó para desarmarme. El aire regresó a mis pulmones con lentitud, mis hombros cediendo a una relajación que no sabía que necesitaba. Sentí el pulgar presionar con cuidado, delineando una frontera invisible, y el recuerdo áspero de la noche previa se deshizo poco a poco, sustituido por una calma extraña, tibia. Mis labios se separaron apenas, no por intención, sino por inercia, por la costumbre del cuerpo de responder a lo suave.
 
No dije nada. No hacía falta. Me limité a sostener su mirada, incluso cuando habló y volví a sentir el frio aire, dejando que ese gesto mínimo hablara por mí, aceptando el silencio como un acuerdo tácito. Por primera vez desde que todo había comenzado solo permanecí ahí, respirando despacio, permitiéndome creer, aunque fuera por un instante que ese contacto no traía consigo peligro, sino una promesa frágil de calma.
 
Y entonces lo seguí, en silencio y con las manos en los bolsillos, ligeramente encorvado hasta que finalmente llegamos a su casa: Parecía acomodada, aunque de una sola planta a diferencia de la otra en isla karate. Esta vez ni siquiera esperé que me permitiera entrar, solo pasé, porque si no iba a ser tratado como tratado con respeto tampoco lo haría.
 
Al cerrar la puerta, me senté en el primer sillón que encontré, dejándome caer más que sentarme, con la mirada clavada en el suelo. Agotado. El cuerpo me pesaba como si cada músculo hubiera decidido rendirse al mismo tiempo, y durante unos segundos solo escuché mi propia respiración, irregular, torpe, intentando recuperar un ritmo que ya no tenía. —Te amo, Jin. — Las palabras salieron así, sin adornos ni preparación, tan secas y crudas como debían ser. No hubo temblor en la voz ni dramatismo; simplemente existieron, cayendo al aire con el peso de algo que no pedía respuesta inmediata. Y eso fue todo. No añadí nada más. No sabía qué más podía decir sin romperlo. Me sentía como un condenado a muerte que daba sus últimas palabras antes del caer de la guillotina.
 
Me acomodé en el sillón y terminé por acostarme en él, girando apenas para quedar de lado. El respaldo se clavó incómodo en mi espalda, pero no me moví; se sentía justo como debía sentirse, un descanso imperfecto, a medias, como esta situación. Cerré los ojos un instante, dejando que la palabra recién dicha se asentara dentro de mí, reconociéndola como algo familiar.
 
No era la primera vez que la pronunciaba en una situación tan extraña. Ya había pasado antes, en otro tiempo, con otras heridas, y aun así el sentimiento era inconfundible. Podía reconocerlo sin esfuerzo: esa mezcla de calma y vértigo, de certeza silenciosa y miedo contenido. Muy parecido al de entonces. No idéntico, pero cercano, lo suficiente como para saber que no estaba mintiendo, ni a él ni a mí mismo. Y reí, vacio. —Maldita sea... por eso estoy aquí... por amor, por eso no me importa lo que haré hoy ¿me entiendes?—
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RE: [Pasado] | The Room Where It Happens | [Social] [Privado-Tezca] - por Tezca Norova - 05-02-2026, 09:34 PM

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