07-02-2026, 01:37 PM
La descripción que hacía Garnet sobre las mujeres y lo que sentía por ellas era, cuanto menos, curiosa. Ya era consciente de sus impulsos y lo que le costaba controlarse delante de cualquier persona con un par de tetas, pero la cosa iba más allá. Incluso con lo que encaprichado que estaba de esa marine, esa tal Ikirami, no pudo ser capaz de evitar ligar con otra mujer, que era ella disfrazada. Ni le iba a preguntar por qué narices su novia se disfrazaba para interactuar con él haciéndose pasar por otra persona. Seguramente estuviese tratando de tenderle una trampa o de cumplir alguna extraña fantasía. En cualquier caso, a él parecía hacerle bastante gracia. La verdad es que aquella situación habria sido digna de ver. Garnet era bastante confiable, pero sobre todo como amigo y compañero. Como pareja sentimental, tenía mis dudas. Tal vez existiese la mujer que le hiciera perder la cabeza por ella hasta tal punto de no tener ojos para los demás, pero dicha mujer todavía no parecía haberse cruzado en su camino. Como mucho, tal vez esa tal Aurora de la que había hablado, pero ya no estaba entre nosotros.
Cuando me contestó a mi pregunta presté más atención. Tal y como imaginaba, Kenzo era joven e inexperto, todavía no dominaba el combate, pero energía no le faltaba. Lo más importante no era cómo pelease ahora, sino cómo lo haría en el futuro y, por las palabras de Garnet, tenía bastante potencial que se podía aprovechar. No me consideraba muy buena maestra, sabía que me faltaba paciencia, así que le dejaba totalmente a Garnet la tarea de pulir ese diamante en bruto. Cuando los resultados fuesen considerables ya me plantearía realizar un entrenamiento más en serio con Kenzo. No me gustaba reprimirme, así que cuando llegase el momento pensaba darlo todo, y él tendría que estar preparado. Por lo menos teníamos la suerte de que no había tenido que enfrentarse a ningún enemigo potencialmente peligroso. Lo que más me sorprendió era que Garnet no había entrenado nunca con Sasha ni con Tobías. Llevaban juntos mucho tiempo y me imaginaba que alguna vez se habría dado la ocasión y habrían podido intercambiar algunos golpes. Sin embargo, eso no impedía que conociese el estilo de pelea de ambos. Aunque no se habían enfrentado entre ellos, seguro que habían combatido juntos en numerosas ocasiones. No me sorprendió su respuesta, también era como imaginaba. Sasha, un huracán imparable y resistente como un muro, Tobías, inteligente y con la capacidad de aprovechar sus habilidades al máximo. Era callado, y eso decía mucho de él. Estaba harta de fanfarrones y bocazas que alardean de su fuerza y luego no aguantan ni un espadazo. Seguro que Tobías , bajo aquella apariencia calmada, escondía un guerrero implacable. Seguro que era de los que calculaba cada ángulo, cada debilidad, cada segundo antes del golpe definitivo.
—Yo todavía no he tenido el placer de entrenar con ellos, pero con lo que me has contado no me faltan ganas. Y mi mejor pelea… —dije llevando los ojos hacia arriba intentando recordar. Eran demasiadas a mis espaldas, algunas más relevantes que otras, pero ninguna como aquella que me había cambiado la vida el día que tuve que huir de mi isla natal. —Me gustaría pensar que todavía no ha ocurrido. Y sé cual será, aunque no sé cómo me irá —afirmé totalmente convencida—. Solo te digo que el día que nos crucemos a mi madre, que nos la vamos a cruzar, dejádmela a mí. ¿Tú cuál dirías que ha sido tu mejor pelea? ¿O tienes también alguna en mente que esté pendiente?
Cuando me contestó a mi pregunta presté más atención. Tal y como imaginaba, Kenzo era joven e inexperto, todavía no dominaba el combate, pero energía no le faltaba. Lo más importante no era cómo pelease ahora, sino cómo lo haría en el futuro y, por las palabras de Garnet, tenía bastante potencial que se podía aprovechar. No me consideraba muy buena maestra, sabía que me faltaba paciencia, así que le dejaba totalmente a Garnet la tarea de pulir ese diamante en bruto. Cuando los resultados fuesen considerables ya me plantearía realizar un entrenamiento más en serio con Kenzo. No me gustaba reprimirme, así que cuando llegase el momento pensaba darlo todo, y él tendría que estar preparado. Por lo menos teníamos la suerte de que no había tenido que enfrentarse a ningún enemigo potencialmente peligroso. Lo que más me sorprendió era que Garnet no había entrenado nunca con Sasha ni con Tobías. Llevaban juntos mucho tiempo y me imaginaba que alguna vez se habría dado la ocasión y habrían podido intercambiar algunos golpes. Sin embargo, eso no impedía que conociese el estilo de pelea de ambos. Aunque no se habían enfrentado entre ellos, seguro que habían combatido juntos en numerosas ocasiones. No me sorprendió su respuesta, también era como imaginaba. Sasha, un huracán imparable y resistente como un muro, Tobías, inteligente y con la capacidad de aprovechar sus habilidades al máximo. Era callado, y eso decía mucho de él. Estaba harta de fanfarrones y bocazas que alardean de su fuerza y luego no aguantan ni un espadazo. Seguro que Tobías , bajo aquella apariencia calmada, escondía un guerrero implacable. Seguro que era de los que calculaba cada ángulo, cada debilidad, cada segundo antes del golpe definitivo.
—Yo todavía no he tenido el placer de entrenar con ellos, pero con lo que me has contado no me faltan ganas. Y mi mejor pelea… —dije llevando los ojos hacia arriba intentando recordar. Eran demasiadas a mis espaldas, algunas más relevantes que otras, pero ninguna como aquella que me había cambiado la vida el día que tuve que huir de mi isla natal. —Me gustaría pensar que todavía no ha ocurrido. Y sé cual será, aunque no sé cómo me irá —afirmé totalmente convencida—. Solo te digo que el día que nos crucemos a mi madre, que nos la vamos a cruzar, dejádmela a mí. ¿Tú cuál dirías que ha sido tu mejor pelea? ¿O tienes también alguna en mente que esté pendiente?
![[Imagen: 8Rsjucn.png]](https://imgur.com/8Rsjucn.png)
