09-02-2026, 06:35 AM
Su sueño se había interrumpido hacía bastante rato, pero hizo lo que mejor sabía, o como mínimo entraba en el top de sus talentos: Fingir. Shin difícilmente podía dormir más de cinco horas, casi cronometradas por alguna especie de reloj biológico, y por ello la repentina energía que desató Kuroshiro no lo sorprendió para nada, al contrario, le dio un motivo para ponerse en movimiento y dejar de navegar en los cerrados mares que fragmentaban su estabilidad mental.
Sentado en la cama, con una expresión bastante espabilada, la observó. A la gran culpable. Contrario a lo que pudiese parecer no estaba molesto, sólo extrañado del concepto, ¿sesión de fotos? Lo inesperado del asunto le hizo incluso rascarse la zona cervical, pero decidió ponerse de pie, estirarse para relajar las tensiones del cuerpo tras estarse tanto tiempo quieto y finalmente contestar como la última de sus prioridades.
—Me niego, Nyra. —vociferó, apuntándola con el dedo índice. Por supuesto que era broma porque al final con un poco de juego mental diciéndole que podría lucirse como tanto le gustaba lo terminaron convenciendo, y sin mediar más consultas se terminó sumando a todos para dirigirse al estudio, zona de trabajo o lo que sea que utilizase el afamado Asmodeo para trabajar. '¡Menudo nombre!', pensó el albino, como si lo tachase de pretencioso desde la forma en que sus padres eligieron llamarlo, pero podía lidiar con ello, o eso se repetía.
Para fortuna de todos los presentes, los ojos de Hasegawa detectaron un muy buen motivo para quedarse y colaborar en Stella, la compañera, asistente o posible representante del fotógrafo. Su estilo profesional, los pendientes e incluso su cabello formaban la imagen única de mujer con carácter que tanto llamaba al albino, sin embargo fueron sus facciones finas lo que terminaron encantando a sus gustos tan específicos, decidiendo que ignoraría absolutamente todo lo que sucedía a su alrededor tras recortar las distancias y acercarse a la mujer.
—Así que Stella... —rompió el hielo, su tono convirtiéndose en una melodía dulce, resonante de forma agradable y masculina, perfectamente acomodada en una impostación para llamar la atención de las mujeres. —Mi nombre es Shin, será un placer compartir espacio de trabajo con este grupo. Aunque disculpa mi sinceridad, pero... —mantiene una distancia prudente, nada invasiva. Es como si de pronto todas las payasadas de Hasegawa hubiesen muerto, completamente centrado en llevarse el agrado de la fémina.
—Me da la sensación de que sin ti, nada de esto funcionaría. Las personas así son agradables, ¿sabes? Estaría encantado de tener una oportunidad para conocerte mejor. —y con una sonrisa tan juguetona como casual observó por el rabillo del ojo que el fotógrafo lo había señalado, rompiendo su burbuja de intento de seducción y claro, la interacción con Stella.
Shin se descolocó, se señaló él mismo al unísono que el fotógrafo y luego miró hacia Nyra, retomando la atención hacia Asmodeo. Ladeó la cabeza, se alejó unos pasos de la mujer y finalmente cuestionó —¿Que yo qué? —no había escuchado absolutamente nada. Siendo sincero tampoco había escuchado a Kuroshiro cuando lo explicó más temprano.
Todo un caso perdido.
—Bueno, como no he entendido nada, me tocará ser el primero. ¿Puedes repetirme lo que le dijiste a ellos? Exactamente. Palabra por palabra. Mismos espacios, respiraciones y gestos, necesito la experiencia completa, nunca antes me habían contactado para publicitar un producto. Ah, por cierto, ¿qué estamos promocionando? ¡Dime que es comida! Con que me paguen comida gratuita es suficiente. —un maremoto de palabras, de más estaba añadir que buscaba ser molesto a consciencia —¡Pero no olvides repetirlo todo, por favor! —remarcó, alzando su diestra en todo lo alto y esperando que el hombre tuviese la amabilidad de compartirle los datos demandados. Claro que le preguntaría a sus compañeros si replicó exactamente lo mismo que cuando no estaba escuchando, y emitiría una vil queja en caso de que no cumpliese.
Sentado en la cama, con una expresión bastante espabilada, la observó. A la gran culpable. Contrario a lo que pudiese parecer no estaba molesto, sólo extrañado del concepto, ¿sesión de fotos? Lo inesperado del asunto le hizo incluso rascarse la zona cervical, pero decidió ponerse de pie, estirarse para relajar las tensiones del cuerpo tras estarse tanto tiempo quieto y finalmente contestar como la última de sus prioridades.
—Me niego, Nyra. —vociferó, apuntándola con el dedo índice. Por supuesto que era broma porque al final con un poco de juego mental diciéndole que podría lucirse como tanto le gustaba lo terminaron convenciendo, y sin mediar más consultas se terminó sumando a todos para dirigirse al estudio, zona de trabajo o lo que sea que utilizase el afamado Asmodeo para trabajar. '¡Menudo nombre!', pensó el albino, como si lo tachase de pretencioso desde la forma en que sus padres eligieron llamarlo, pero podía lidiar con ello, o eso se repetía.
Para fortuna de todos los presentes, los ojos de Hasegawa detectaron un muy buen motivo para quedarse y colaborar en Stella, la compañera, asistente o posible representante del fotógrafo. Su estilo profesional, los pendientes e incluso su cabello formaban la imagen única de mujer con carácter que tanto llamaba al albino, sin embargo fueron sus facciones finas lo que terminaron encantando a sus gustos tan específicos, decidiendo que ignoraría absolutamente todo lo que sucedía a su alrededor tras recortar las distancias y acercarse a la mujer.
—Así que Stella... —rompió el hielo, su tono convirtiéndose en una melodía dulce, resonante de forma agradable y masculina, perfectamente acomodada en una impostación para llamar la atención de las mujeres. —Mi nombre es Shin, será un placer compartir espacio de trabajo con este grupo. Aunque disculpa mi sinceridad, pero... —mantiene una distancia prudente, nada invasiva. Es como si de pronto todas las payasadas de Hasegawa hubiesen muerto, completamente centrado en llevarse el agrado de la fémina.
—Me da la sensación de que sin ti, nada de esto funcionaría. Las personas así son agradables, ¿sabes? Estaría encantado de tener una oportunidad para conocerte mejor. —y con una sonrisa tan juguetona como casual observó por el rabillo del ojo que el fotógrafo lo había señalado, rompiendo su burbuja de intento de seducción y claro, la interacción con Stella.
Shin se descolocó, se señaló él mismo al unísono que el fotógrafo y luego miró hacia Nyra, retomando la atención hacia Asmodeo. Ladeó la cabeza, se alejó unos pasos de la mujer y finalmente cuestionó —¿Que yo qué? —no había escuchado absolutamente nada. Siendo sincero tampoco había escuchado a Kuroshiro cuando lo explicó más temprano.
Todo un caso perdido.
—Bueno, como no he entendido nada, me tocará ser el primero. ¿Puedes repetirme lo que le dijiste a ellos? Exactamente. Palabra por palabra. Mismos espacios, respiraciones y gestos, necesito la experiencia completa, nunca antes me habían contactado para publicitar un producto. Ah, por cierto, ¿qué estamos promocionando? ¡Dime que es comida! Con que me paguen comida gratuita es suficiente. —un maremoto de palabras, de más estaba añadir que buscaba ser molesto a consciencia —¡Pero no olvides repetirlo todo, por favor! —remarcó, alzando su diestra en todo lo alto y esperando que el hombre tuviese la amabilidad de compartirle los datos demandados. Claro que le preguntaría a sus compañeros si replicó exactamente lo mismo que cuando no estaba escuchando, y emitiría una vil queja en caso de que no cumpliese.
Karmas
![[Imagen: vEBNZb3.png]](https://i.imgur.com/vEBNZb3.png)
