[Pasado] Recuerdos alegres y maldita pared humana
#9
Elara sintió que el mundo se le caía encima, se le caía totalmente y de forma muy pesada cuando Shin la llamó "Ela-chan" y le dijo que era "de esas". Se puso roja, muy roja, ¡roja como una fruta madura que está a punto de explotar! Sus alas dieron un sacudón tan fuerte que un montón de plumas rosadas salieron volando, como si hubiera estallado un cojín en mitad de la calle. Estaba muy avergonzada, sentía una vergüenza que le recorría desde las puntas de las orejas hasta los dedos de los pies, nee~ .

— ¡N-no! ¡O sea, sí! ¡Pero no es lujuria! ¡Nee~! Es... ¡es curiosidad científica! ¡De verdad! — exclamó ella, moviendo las manos de forma muy loca y muy rápida, intentando defender su honor aunque su honestidad le decía por dentro que, bueno, quizás un poquito de lujuria sí que había. — Es que usted es muy... muy... ¡ay! — se tapó la cara con las manos porque sentía que si seguía mirándolo a los ojos se iba a desmayar ahí mismo de la pura impresión.

Pero cuando Shin propuso lo del "trato" y dijo esa palabra... ¡mascota! Elara se quedó de piedra, muy quieta y muy tiesa, como si le hubiera caído un rayo de los suyos pero por dentro. ¿Ser su mascota? ¿Seguirlo a todos lados y decirle lo guapo que es? Su mente de pajarito empezó a dar vueltas y vueltas. Por un lado, sabía que eso sonaba muy raro, muy extraño y que a Owen no le gustaría nada de nada. Pero por otro lado... ¡podría ver su cuerpo "puro e inocente" todos los días! Su fetichismo le dio un empujón tan fuerte que casi se cae de lado, nee~ .

— ¿M-mascota? ¡Nee~! Eso es... eso es muy... ¡muy atrevido! — balbuceó ella, dejando un huequito entre sus dedos para mirarlo con esos ojos brillantes. — Pero... pero si eso significa que puedo estar cerca de usted y ver sus entrenamientos... y sus... sus pectorales... ¡creo que podría aceptarlo! ¡Soy muy buena siguiendo órdenes! ¡De verdad que sí! — confesó con una sinceridad que le quemaba la lengua, porque no sabía decir que no a algo que deseaba tanto.

Entonces él preguntó a qué se dedicaba y Elara sintió un pinchazo de miedo, un miedo muy frío. ¿Cómo le iba a decir a un Marine tan radiante y tan perfecto que ella era una Revolucionaria? ¡Sería el fin de su cuento de hadas antes de empezar! Se puso muy nerviosa, se puso tan con maripositas en el estómago que empezó a juguetear con los botones de su túnica de forma muy torpe, nee~ .

— ¿Y-yo? ¡Nee~! Pues... yo soy... ¡soy una mensajera! ¡Eso! — intentó decir, pero su honestidad era como una piedra en el zapato que no la dejaba mentir en paz. — Bueno... en realidad trabajo ayudando a la gente... a cambiar cosas... cosas del mundo... ¡soy una Revolucionaria, Shin! ¡Nee~! — soltó de golpe, cerrando los ojos muy fuerte y esperando que no la arrestara o que no dejara de querer que fuera su mascota por ser "del bando contrario".

— ¡Pero soy una Revolucionaria muy pacífica! ¡Y muy limpia! ¡Y muy buena halagando! — añadió rápido, dando un paso hacia él y casi tropezando con su propia bota. — ¡No deje que eso arruine nuestro trato! Puedo ser su mascota revolucionaria... si usted quiere... nee~. ¡Por favor! — se quedó ahí, mirándolo con una mezcla de súplica y esperanza, con las alas caídas de la pura angustia de haber confesado su secreto más grande.
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RE: [Pasado] Recuerdos alegres y maldita pared humana - por Elara Vangrim - 11-02-2026, 09:12 AM

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