12-02-2026, 07:45 PM
El disparo le hizo gruñir un poco, no lo esperaba pero tampoco era una herida que no hubiera conocido antes, la mink se aferró entonces con sus garras a los brazos del sujeto clavando las mismas en la piel y forzando con su peso a mantenerlos pegados al suelo. Sus ojos se habían encendido como fuego y no permitiría que otro disparo saliese de alguno de esos brazos, estrujó incluso más con sus piernas deseaba que ese sujeto terminase por desmayarse pero sería complicado sin nadie ayudando. El gordinflón se había quedado tieso como una estatua y de la otra presencia no obtuvo respuesta alguna, suspiró con cierto desgano buscando que todo el peso de su cuerpo se aplicase en el cuello de ese criminal. — Oye, al menos deberías tener sangre como para vengarte. ¿No te disparó en una pata? Rompe los dedos de sus manos, toma la pistola y dale unos buenos tiros en la cabeza. O corta una de sus piernas con algo que uses para tus barcos... — masculló claramente en dirección al gordinflón, Berry provenía de una tribu donde la ley del ojo por ojo a veces era muy literal. Si le hacían un agujero ella no se conformaría hasta darle un pago similar, además una herida con sangre era mucho más realista que algo clavado sin lo mismo alrededor el criminal sin saberlo le había ayudado. — Sea valiente, sus empleados ya están a salvo, tome el pago por ese disparo que le dio y hagale un buen agujero entre los ojos... — la mink aprisionó el cuerpo de su rival lo mejor posible contra el suelo, con todo el peso de su cuerpo cayendo sobre el mismo y las piernas bien apretadas con toda la fuerza que podía ejercer pero siempre esos tipos eran muy resistentes como para morir así.
— ¿El detective murió o solo está durmiendo? Me vendría bien que comiencen a apalear a este tipo para que cuando el espadachín vuelva no deba luchar en desventaja, porque va a volver y si podemos usarle para que mate a este tipo... — suspiró concentrando su haki a más distancia, buscando saber si el tipo estaba por volver o si tenían un poco más de tiempo, cuando salió había sentido que no se tenían mucho aprecio y abogaba por eso para que tardase bastante en volver. El disparo se podía haber confundido con otro al jefe, a lo mejor hasta pensara que había rematado al detective que estaba junto a ellos, no había razón alguna para que regresase rápido pero Berry sabía más por estrategia que por apurada. — Solo debemos matar a este, al otro o lo convencemos o tendré que usar eso... — masculló más para sí misma que para los demás, podría trasladar la pelea final al exterior y cuando la luna le dotase con todo el poder nada ni siquiera un espadachín en esteroides podría frente a ella. El momento clave estaba llegando y la mente de Berry solo deseaba eliminar a los pocos obstáculos que podían interferir en su mejor combate. Sus ojos no habían abandonado a quien se había atrevido a dispararle, no era necesario que alguien lo dijese, lo quería muerto y se aseguraría de matarlo como pago por el bonito agujero que le había regalado.
— ¿El detective murió o solo está durmiendo? Me vendría bien que comiencen a apalear a este tipo para que cuando el espadachín vuelva no deba luchar en desventaja, porque va a volver y si podemos usarle para que mate a este tipo... — suspiró concentrando su haki a más distancia, buscando saber si el tipo estaba por volver o si tenían un poco más de tiempo, cuando salió había sentido que no se tenían mucho aprecio y abogaba por eso para que tardase bastante en volver. El disparo se podía haber confundido con otro al jefe, a lo mejor hasta pensara que había rematado al detective que estaba junto a ellos, no había razón alguna para que regresase rápido pero Berry sabía más por estrategia que por apurada. — Solo debemos matar a este, al otro o lo convencemos o tendré que usar eso... — masculló más para sí misma que para los demás, podría trasladar la pelea final al exterior y cuando la luna le dotase con todo el poder nada ni siquiera un espadachín en esteroides podría frente a ella. El momento clave estaba llegando y la mente de Berry solo deseaba eliminar a los pocos obstáculos que podían interferir en su mejor combate. Sus ojos no habían abandonado a quien se había atrevido a dispararle, no era necesario que alguien lo dijese, lo quería muerto y se aseguraría de matarlo como pago por el bonito agujero que le había regalado.
Resumen
Belicosas
Karmas
inventario
Técnicas
pasiva
Akuma
