15-02-2026, 03:55 AM
(Última modificación: 15-02-2026, 08:48 AM por Ryota Miyamoto.)
Día 11 de Primavera, Año 17
Eran las once de la mañana en la zona sur de Sorbet. La mayoría de los ciudadanos, como buenos miembros de la sociedad, se levantaron temprano ese día para interpretar sus respectivos papeles. Panaderos, obreros, profesores o incluso guardias, cada oficio conocido tenía el deber de comenzar su trabajo ni bien saliera el sol para hacer sonreír a esos tiranos adinerados que tenían por jefes; a menos claro, que fueras un pirata.
Ryota Miyamoto, el prospecto a pirata del South Blue, se había levantado algunos minutos atrás. Se estaba hospedando en un hotel de la zona norte, pero la noche anterior había disfrutado de los placeres nocturnos que la desprotegida área tenía para ofrecer. Razón por la cual, durmió en una pequeña posada de la zona y ahora se encaminaba por las calles entre bostezos, buscando algo para desayunar.
Como buena presa de sus deseos, el aroma a pan fresco lo arrastró hasta una pequeña panadería que se ubicaba cerca de las zonas más al sudeste de la ciudad. Muchos pueblerinos tenían miedo de llegar hasta esos recónditos lugares, mas Ryota solo sentía que era la típica historia de cualquier país, del cual se dice que es súper peligroso solo porque no están acostumbrados a un poco de violencia o falta de los derechos básicos.

“Ahhhhh…”
Bostezo profundamente tras atravesar la puerta del local y llegar hasta el mostrador.
Quien atendía, un hombre de unos 45 años, se quedó observándolo, con la pinza en mano para tomar el pan que el cliente deseara. “Veamos… dame un croissant de chocolate, dos de queso y una galleta de glaseado.” Tras su orden, espero a que el trabajador tomara lo deseado y empacara todo en una bolsa. “¿Tienen café?” Pregunto.
“No para llevar, amigo.” Respondió el hombre, abriendo la vieja caja registradora de acero. “Serán 20 Berrys.” Agrego tras hacer los cálculos pertinentes.
“Bro ¿Tienes chicles?” Exclamó el castaño sacando la billetera de su bolsillo.
“¿Menta o Fresa?” Indagó el trabajador, apuntando con la diestra a un frasco de cristal junto a ellos.
“Fresa estaría bien.” Afirmó Ryota, sacando 50 berrys para pagar.
“Tenga buen día.” El panadero sonrió entregando la bolsa, con los dulces y aperitivos indicados anteriormente. Ryota tan solo tomó la bolsa, agradeciendo con la mirada y abandonando el establecimiento.
Lo primero que hizo una vez salir, fue sacar de la bolsa el Croissant de chocolate para llevarlo a su boca e ir comiendo por el camino.
No prestó atención a dónde se dirigía, tan solo comenzó a caminar observando los callejones con curiosidad. “Waos, realmente parece un lugar chungo…” Pensó al estar su boca ocupada con el dulce sabor de la masa achocolatada.
Fue más adelante, entre los callejones con aroma a cloaca, que encontró algo extraño. Un cartel en la pared, el cual mostraba información que llamó tanto la atención del chico que se quedó quieto terminando de comer su postre hasta leerlo por completo.

“Kekeke, tas pendejo bro...”
Opino sin malicia, solo le sorprendió que alguien en verdad fuera a una zona empobrecida para dejar un trabajo por el que cualquier random podría optar. En su idioma, eso solo significaba atraer a personas inescrupulosas, que probablemente tras recuperar el medallón, luego solo le robaran el dinero, para quedarse con ambas recompensas.

“Bien, entonces será premio doble.”
Decidió de repente, la idea de ganar doble paga fácilmente le sonaba agradable. Porque sí, Ryota era uno de esos seres inescrupulosos que optaría por quedarse el medallón y robarle el dinero al pobre desgraciado que se atrevió a poner ese cartel. “Un momento… ¿y si es solo una estafa?” Se preguntó antes de iniciar el movimiento… pensándolo durante escasos segundos en su interior. “Bueno, de todas formas, no tengo nada que hacer y debo volver a Sorbet Norte, así que al estar de paso no pierdo nada.” Elevo sus hombros, restandole importancia y arrancando el cartel. Emprendiendo así la marcha a la zona que indicaba el panfleto mientras comía el resto de su bolsa con agrado.
Eran las once de la mañana en la zona sur de Sorbet. La mayoría de los ciudadanos, como buenos miembros de la sociedad, se levantaron temprano ese día para interpretar sus respectivos papeles. Panaderos, obreros, profesores o incluso guardias, cada oficio conocido tenía el deber de comenzar su trabajo ni bien saliera el sol para hacer sonreír a esos tiranos adinerados que tenían por jefes; a menos claro, que fueras un pirata.
Ryota Miyamoto, el prospecto a pirata del South Blue, se había levantado algunos minutos atrás. Se estaba hospedando en un hotel de la zona norte, pero la noche anterior había disfrutado de los placeres nocturnos que la desprotegida área tenía para ofrecer. Razón por la cual, durmió en una pequeña posada de la zona y ahora se encaminaba por las calles entre bostezos, buscando algo para desayunar.
Como buena presa de sus deseos, el aroma a pan fresco lo arrastró hasta una pequeña panadería que se ubicaba cerca de las zonas más al sudeste de la ciudad. Muchos pueblerinos tenían miedo de llegar hasta esos recónditos lugares, mas Ryota solo sentía que era la típica historia de cualquier país, del cual se dice que es súper peligroso solo porque no están acostumbrados a un poco de violencia o falta de los derechos básicos.

“Ahhhhh…”
Bostezo profundamente tras atravesar la puerta del local y llegar hasta el mostrador.
Quien atendía, un hombre de unos 45 años, se quedó observándolo, con la pinza en mano para tomar el pan que el cliente deseara. “Veamos… dame un croissant de chocolate, dos de queso y una galleta de glaseado.” Tras su orden, espero a que el trabajador tomara lo deseado y empacara todo en una bolsa. “¿Tienen café?” Pregunto.
“No para llevar, amigo.” Respondió el hombre, abriendo la vieja caja registradora de acero. “Serán 20 Berrys.” Agrego tras hacer los cálculos pertinentes.
“Bro ¿Tienes chicles?” Exclamó el castaño sacando la billetera de su bolsillo.
“¿Menta o Fresa?” Indagó el trabajador, apuntando con la diestra a un frasco de cristal junto a ellos.
“Fresa estaría bien.” Afirmó Ryota, sacando 50 berrys para pagar.
“Tenga buen día.” El panadero sonrió entregando la bolsa, con los dulces y aperitivos indicados anteriormente. Ryota tan solo tomó la bolsa, agradeciendo con la mirada y abandonando el establecimiento.
Lo primero que hizo una vez salir, fue sacar de la bolsa el Croissant de chocolate para llevarlo a su boca e ir comiendo por el camino.
No prestó atención a dónde se dirigía, tan solo comenzó a caminar observando los callejones con curiosidad. “Waos, realmente parece un lugar chungo…” Pensó al estar su boca ocupada con el dulce sabor de la masa achocolatada.
Fue más adelante, entre los callejones con aroma a cloaca, que encontró algo extraño. Un cartel en la pared, el cual mostraba información que llamó tanto la atención del chico que se quedó quieto terminando de comer su postre hasta leerlo por completo.

“Kekeke, tas pendejo bro...”
Opino sin malicia, solo le sorprendió que alguien en verdad fuera a una zona empobrecida para dejar un trabajo por el que cualquier random podría optar. En su idioma, eso solo significaba atraer a personas inescrupulosas, que probablemente tras recuperar el medallón, luego solo le robaran el dinero, para quedarse con ambas recompensas.

“Bien, entonces será premio doble.”
Decidió de repente, la idea de ganar doble paga fácilmente le sonaba agradable. Porque sí, Ryota era uno de esos seres inescrupulosos que optaría por quedarse el medallón y robarle el dinero al pobre desgraciado que se atrevió a poner ese cartel. “Un momento… ¿y si es solo una estafa?” Se preguntó antes de iniciar el movimiento… pensándolo durante escasos segundos en su interior. “Bueno, de todas formas, no tengo nada que hacer y debo volver a Sorbet Norte, así que al estar de paso no pierdo nada.” Elevo sus hombros, restandole importancia y arrancando el cartel. Emprendiendo así la marcha a la zona que indicaba el panfleto mientras comía el resto de su bolsa con agrado.
INFO
