16-02-2026, 05:15 AM
No comprendía la palabra de “novio”, tenía curiosidad por cómo lo pronunciaba la mujer alada y por sorpresa ella deletreó la palabra con tono tierno, algo que me causó un exquisito escalofrío al ver sus labios carnosos juntarse y moverse para formar cada sílaba, derritiéndome por dentro lo único que me mantuvo en la realidad fue la pequeña presión cuando mordía mi labio inferior y, aunque el hecho de ser más baja que ella y saber menos, disfrutaba que mi ignorancia me acercara a mujeres que me quisieran ayudar o tuvieran la paciencia para mejorar mi vocabulario tan… pero tan precoz.
Después de satisfacer mis deseos con la palabra “novio”, pensé que después de que la mujer alada a la que me sentía bastante observada y los empleados se fueran a hacer sus propias cuestiones… podía irme tranquilamente a continuar con mi plan de robarme las cosas de los pasajeros. Pensé que iba a salir bien, iba a ser rápido, sin embargo, se fue a la mierda por querer ayudar en el problemita de los pasajeros y ahora… ahora había sido traicionada por la mujer sensual a la que le entregaba mi atención especial e incluso le estaba enseñando el interior de esta nave ella ya había tomado mi mano para llevarme dentro de una ¿habitación?
¿Esa habitación será la suya?
Lo que creí que era otra necesidad especial de un típico pasajero, como una consulta… no lo sé… pero ella cuando abrió puerta, me metió con ella. Con rapidez la cerró y me dejó contra ella. La verdad es que no sabía donde estábamos porque tenía el cuerpo de ella tan cerca de mi… y sus majestuosas alas las observé como se extendían para ocupar más espacio, tanto que parecía una jaula. ¿Una jaula para mi? Me sorprendí y las sorpresas eran algo que me encantaban, pero… ay, solo la escuché decir que me había atrapado.
Sin miedo la miré a los ojos, aunque claro que notaba su hermosa figura, pero no le tenía miedo, solo un enorme sonrojo apareció en mis mejillas. Normal si empezaba a hacer tanto calor. —¿Esos pa-pa-ya… pay-sos? ¿puedes repetir de nuevo esa palabra? Tampoco sé lo que es una “a-ameba” Dices muchas cosas… parece que son palabras nuevas.— Tartamudeaba cuando no conocía algo, pero al menos eso me iba a dar tiempo para salir de este lío. Eso esperaba.
Ladee la cabeza a la izquierda y le sonreí con las mejillas aun rosadas —Yuuki, me llamo Lana, ¿plan? ¿Qué? ¿Cuál plan? Solo soy una capitana… espera… ¿quien te dijo de mi plan? Espera… Miau ¿por qué hace tanto calor?— Mis manos se fueron a los botones del traje de arriba y comencé a abrirlos hasta quedar con el pecho descubierto, pero debajo de la ropa no estaba desnuda, aun llevaba conmigo la túnica de monja. —Te equivocas ¿no ves que soy una simple capitana? Ahora deja ir a la capitana jisjisjis—. Se me escapaba una risa nerviosa y mis manos se dirigieron a la cintura ajena para medir nuestra distancia.
—¿o es que necesitas algo más?— Pregunté porque no sabía si podía confiarle del todo a esta bonita mujer.
Después de satisfacer mis deseos con la palabra “novio”, pensé que después de que la mujer alada a la que me sentía bastante observada y los empleados se fueran a hacer sus propias cuestiones… podía irme tranquilamente a continuar con mi plan de robarme las cosas de los pasajeros. Pensé que iba a salir bien, iba a ser rápido, sin embargo, se fue a la mierda por querer ayudar en el problemita de los pasajeros y ahora… ahora había sido traicionada por la mujer sensual a la que le entregaba mi atención especial e incluso le estaba enseñando el interior de esta nave ella ya había tomado mi mano para llevarme dentro de una ¿habitación?
¿Esa habitación será la suya?
Lo que creí que era otra necesidad especial de un típico pasajero, como una consulta… no lo sé… pero ella cuando abrió puerta, me metió con ella. Con rapidez la cerró y me dejó contra ella. La verdad es que no sabía donde estábamos porque tenía el cuerpo de ella tan cerca de mi… y sus majestuosas alas las observé como se extendían para ocupar más espacio, tanto que parecía una jaula. ¿Una jaula para mi? Me sorprendí y las sorpresas eran algo que me encantaban, pero… ay, solo la escuché decir que me había atrapado.
Sin miedo la miré a los ojos, aunque claro que notaba su hermosa figura, pero no le tenía miedo, solo un enorme sonrojo apareció en mis mejillas. Normal si empezaba a hacer tanto calor. —¿Esos pa-pa-ya… pay-sos? ¿puedes repetir de nuevo esa palabra? Tampoco sé lo que es una “a-ameba” Dices muchas cosas… parece que son palabras nuevas.— Tartamudeaba cuando no conocía algo, pero al menos eso me iba a dar tiempo para salir de este lío. Eso esperaba.
Ladee la cabeza a la izquierda y le sonreí con las mejillas aun rosadas —Yuuki, me llamo Lana, ¿plan? ¿Qué? ¿Cuál plan? Solo soy una capitana… espera… ¿quien te dijo de mi plan? Espera… Miau ¿por qué hace tanto calor?— Mis manos se fueron a los botones del traje de arriba y comencé a abrirlos hasta quedar con el pecho descubierto, pero debajo de la ropa no estaba desnuda, aun llevaba conmigo la túnica de monja. —Te equivocas ¿no ves que soy una simple capitana? Ahora deja ir a la capitana jisjisjis—. Se me escapaba una risa nerviosa y mis manos se dirigieron a la cintura ajena para medir nuestra distancia.
—¿o es que necesitas algo más?— Pregunté porque no sabía si podía confiarle del todo a esta bonita mujer.
