17-02-2026, 01:59 AM
(Última modificación: 17-02-2026, 02:02 AM por Hyákinthos.)
—¿Podrías hablarme luego de cómo fue la última vez que nos vimos? —Lo decía muy en serio, pues no tenía idea de lo que la chica de cabellos verdes estaba hablando, así que le tendría que servir como ese espejo al pasado para poder ubicarse, aunque, tal vez, no debió pensar tanto en ello, pues, aunque siguió hablándole a los animalistas para intentar sacarles algo de información, su mente divagó por más tiempo del debido en las palabras de Maki y, tal vez fue eso, lo que no lo hizo analizar el comportamiento de los dos sujetos.
Sí, notó que el tipo más alto se colocó unos guantes de combate, después de todo, estaba más cerca de él y, técnicamente, habría podido detenerlo, pero algo más lo hizo quedarse exactamente en el mismo lugar en donde estaba.
No había forma de que la hubiera visto venir.
El acero de una bala entró en su hombro izquierdo y lo hizo morderse con fuerza el interior de la boca para evitar gritar por el repentino dolor que significó el recibir una bala; sin embargo, a pesar de todo, tenía que reaccionar con rapidez y lo sabía, después de todo, alguien que había sido “criado” con piratas, estaba “acostumbrado” a enfrentamientos repentinos, aunque hacía bastante tiempo que no estaba en uno.
No esperó más que un par de segundos desde el momento de recibir el disparo hasta reaccionar a él, para moverse unos cinco metros hacia su izquierda y dar un salto de al menos dos metros por encima de uno de los dinosaurios agonizantes. Si esos tipos eran unos fanáticos, estaba seguro de que no lo atacarían si usaba a los animales como escudo; sin embargo, no pensaba en quedarse ahí.
Esta vez no saltó por sobre el dinosaurio que decidió que usaba como escudo, si no que corrió desde atrás, unos cuatro metros más hasta posicionarse justo detrás del tipo regordete que antes le había disparado y ahí fue cuando aprovechó para devolverle el golpe.
El haber corrido le había dado el impulso suficiente para saltar tan alto como para dar una patada directo en la parte de atrás de la cabeza de aquel extraño sujeto. Sabía que no había manera de que este lo viera venir, así como sabía que era un golpe lo bastante fuerte como para dejarlo al menos con una sensación extraña en el cuerpo, aunque no tendría tiempo para analizarlo. Debía alejarse antes de que el otro pudiera reaccionar.
Se alejó un metro del tipo después de haberle dado aquel golpe, asegurándose de quedar aún de espaldas a él y, de paso, posicionándose de modo que estuviera al menos a un costado del otro tipo, a unos seis metros, no quería perderlo de vista, solo por si acaso, aunque, ni siquiera tenía que mirar hacia el otro lado para saber, por el ruido del combate que ocurría a su costado, que Maki seguro tenía todo bajo control, aun así…no podía confiarse esta vez, por lo que miró de reojo hacia un lado mientras se ajustaba sus guantes de combate y volvía a morderse el interior de la boca para no pensar tanto en el dolor de su hombro.
Léeme, por favor
