[Pasado] Muñecas de acción |Priv.
#2

Mama Lani —o bueno, Lalani— suele comentar acerca de las bondades de las flores y frutas que se pueden encontrar en algunas zonas específicas de Baterilla.
Las flores de mayo, la flor de pascua y las siempre caprichosas orquídeas se convierten en el objetivo principal del día; pero, si logra encontrar al menos una camelia, lo tomará como una victoria personal de la que presumirá durante la cena, antes de intentar trasplantarlas al jardín de la amable familia que le ha abierto las puertas, al menos por una temporada.

Sea dicho de paso, y aprovechando que desde la mañana el cielo ha sido piadoso al no involucrar gota de agua alguna; Runin decide llevar su arco y carcaj de flechas, quién sabe, si un conejo o una ardilla deciden atravesarse por su camino, podrían considerarse un aperitivo para la cuantiosa familia. ¿Un jabalí? Sería mucho pedir, pero llenaría el estómago de todos y cambiaría el menú de frutas y pescados. Incluso Cardan ha decidido acompañarla —para escapar de los infantes que quieren jugar con él— pero siempre es una compañía que la mantiene tan despierta como entretenida.



—¿Habrá terminado de vender todo el pescado?

Cuestiona observando a su serpiente, esta parece entretenida siendo uno mismo con el césped. La criatura niega, cuidadoso de no hacer caer su pequeño sombrero. —Es verdad, cariño, a quién queremos engañar. Seguramente se escaqueó ni bien llegaron al puerto, fufufu. —Divertida, ríe al pensar en la escena. Si Ryota no ha sido atrapado por su padre, seguramente su madre terminará por encontrarlo tarde o temprano.

Es así como termina en una colina, después de haber recorrido la espesura de zonas boscosas y otras más llanas; de haber guardado en la mochila, dentro de fundas llenas de tierra húmeda, varias flores con raíces. ¡Incluso una hermosa orquídea mariposa! Esa la lleva en la mano: no puede juntarla con las demás. Su preservación es diferente; no tan complicada como algunos quieren hacerlo ver, pero sí disímil.

—Eh, no me mires con esa cara de cansancio, te dije que te quedaras en casa. —Frunce el entrecejo ante los pequeños ojos de huevo tibio que Cardan le regala, obviamente espera que su compañera de vida lo cargue pero ¡Está sucio por andar reptando por todas partes! —Solo no eres más molesto porque no se puede. —Los labios se tuercen en una expresión fastidiada porque sabe que la serpiente ha ganado la batalla.

Está bien, ella también desea descansar un poco, es por ello que escoge uno de los pocos árboles sobre la colina para subir y sentarse entre las ramas, ayudando en primer lugar a Cardan, a quien le ofrece algo de fruta que Lalani les ha empacado. No ha obtenido un jabalí, pero sí un conejo gordo que deja en la base del árbol. El tiempo pasa rápido cuando nota movimiento en la cercanía. ¿Invitados?



—Metidos.

Más bien. —Y ninguno es atractivo, cariño. — No presta atención, está más ocupada devorando los últimos trozos de melón con sandía embutida en jugo de mango. ¿No son demasiadas personas?

La amazona no busca esconderse, aunque lo esté. El ruido natural que tiende a proporcionar con sus movimientos solo es pasado por alto debido a que uno de los cuatro hombres empieza a cavar en la superficie de la colina. ¿Eh? ¿Es un cofre del tesoro? ¿Tan cliché? Runin ríe aunque Cardan le tapa la boca para que no haga demasiado ruido. Alguien eleva la mirada pero al no ver debido a la espesura del árbol, continúan con su labor. La fémina no escucha gran cosa, así que continúa en lo suyo, ignorando a los demás.

Al menos hasta notar al nuevo invitado: Un pequeño infante curioso que ha terminado por quedar envuelto en una situación, por lo mínimo, engorrosa. La fruta es dejada de lado, Cardan se hace cargo de ella terminando de comérsela, mientras la fémina de mirada chocolate toma su arco con la mirada fija en los objetivos. El entrecejo se frunce al igual que los labios. No ha notado cuando lo han amordazado, eso solo hace que la sangre de la morena se enerve con mayor intensidad. ¿Cómo? ¿Cómo mierda se atreven? Los dientes chirrían y la flecha es colocada en posición.

Alguien más hace acto de presencia: Una mujer de larga melena rosa. ¿Una amiga? ¿Un familiar? No le importa. Con premura la fémina apunta, cuidadosa, hacia la mano del hombre que arremete con su espada. Runin no lo piensa, no vacila, dispara con la intención de atravesar la palma del tipo, obligándolo a dejar caer su arma al suelo.



—¡DEJEN IR AL NIÑO AHORA MISMO O LA SIGUIENTE FLECHA IRÁ A SUS CABEZAS!

Los ofuscados gritos se elevan cuando la fémina se levanta sobre la rama resistente, mostrándose al fin entre las hojas de los árboles. ¿Qué? El sigilo no es lo suyo, mucho menos si se trata de salvar la vida de un infante. Es una de las pocas situaciones en las que el enfado hace mella en la fémina, tornándose completamente agresiva sin intentar primero hacer uso de sus demás capacidades. Las manos le tiemblan, pero no lo suficiente como para dejar de lado su objetivo. —Le tocan un solo cabello, y los mato. —La mirada inyectada en una mezcla de coraje y ansiedad por acabar pronto con la situación.

[Imagen: MQT49Lq.png]
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[Pasado] Muñecas de acción |Priv. - por Yuuki - 13-02-2026, 06:47 PM
RE: [Pasado] Muñecas de acción |Priv. - por Runin D. Kitay - 17-02-2026, 03:52 AM
RE: [Pasado] Muñecas de acción |Priv. - por Yuuki - 19-02-2026, 01:49 PM
RE: [Pasado] Muñecas de acción |Priv. - por Yuuki - 08-03-2026, 05:51 PM

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