17-02-2026, 09:04 PM
Seraphine no esperó encontrarse en una fiesta así, tampoco en la manera en que la descubrió. Saliendo de Baterilla con la intención de conocer otras islas, se hospedó allí, con la música y la gente no siendo un problema para la chica de largos cabellos, ya que en el pasado fue su pan de cada día. En cambio, fue la cama que resultó ser extraña para Seraphine, que a veces le costaba un poco quitarse la mala manía de dormirse en el frío suelo, de tanto dormir dentro de una celda, por lo que acabó con las sábanas y almohadas en el suelo.
Y hoy, era una de esas noches donde no podía dormir; teniendo la intención de dar un pequeño paseo, se vio de pronto, agarrada del cuello de su abrigo, sin saber si la confundieron con otra invitada debido al ver una mujer con alas, solo que esta tenía el pelo de color azul, pero antes de que pudiesen notar su error, ya fue demasiado tarde, con una cerveza en mano y comida, sus ojos abiertos, parpadeando, no pudiendo pasar por alto el hecho que Seraphine se asustó un montón, creyendo por unos instantes que intentarían robarle.
Con curiosidad, olfateó el pedazo de carne entre sus dedos, queriendo asegurarse de que todo estuviera en orden, al no ser una buena idea el aceptar comida así no más de desconocidos, y le pegó un mordisco; la comida se derritió dentro de su boca, con fuegos artificiales explotando dentro de su cabeza. Sin duda, a Seraphine le gustaba la carne y un montón, casi yéndose hacia atrás, tomándose su tiempo a la hora de comer, quizás pareciendo un pequeño hámster, con las mejillas llenas. La Seraphine de su pasado nunca pudo imaginar el estar en una situación así, donde ella no era utilizada como la atracción principal con sus bailes, formando parte de las personas que tenían permitido divertirse.
Y al darle un trago a su cerveza, la pelirosa de cabello bicolor dejó escapar una pequeña mueca, con la lengua apoyada en la comisura de sus labios, creyendo que fue eso lo que la delató como que no era una bebedora normal.
—¡Opla!
Alcanzó a dejar su comida en una mesa, tropezando sin querer con los pies de Yuuki al pasar, buscando un asiento, acabando sobre ella.
Y hoy, era una de esas noches donde no podía dormir; teniendo la intención de dar un pequeño paseo, se vio de pronto, agarrada del cuello de su abrigo, sin saber si la confundieron con otra invitada debido al ver una mujer con alas, solo que esta tenía el pelo de color azul, pero antes de que pudiesen notar su error, ya fue demasiado tarde, con una cerveza en mano y comida, sus ojos abiertos, parpadeando, no pudiendo pasar por alto el hecho que Seraphine se asustó un montón, creyendo por unos instantes que intentarían robarle.
Con curiosidad, olfateó el pedazo de carne entre sus dedos, queriendo asegurarse de que todo estuviera en orden, al no ser una buena idea el aceptar comida así no más de desconocidos, y le pegó un mordisco; la comida se derritió dentro de su boca, con fuegos artificiales explotando dentro de su cabeza. Sin duda, a Seraphine le gustaba la carne y un montón, casi yéndose hacia atrás, tomándose su tiempo a la hora de comer, quizás pareciendo un pequeño hámster, con las mejillas llenas. La Seraphine de su pasado nunca pudo imaginar el estar en una situación así, donde ella no era utilizada como la atracción principal con sus bailes, formando parte de las personas que tenían permitido divertirse.
Y al darle un trago a su cerveza, la pelirosa de cabello bicolor dejó escapar una pequeña mueca, con la lengua apoyada en la comisura de sus labios, creyendo que fue eso lo que la delató como que no era una bebedora normal.
—¡Opla!
Alcanzó a dejar su comida en una mesa, tropezando sin querer con los pies de Yuuki al pasar, buscando un asiento, acabando sobre ella.
![[Imagen: RlTqH6C.jpeg]](https://i.imgur.com/RlTqH6C.jpeg)
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