18-02-2026, 09:02 PM
(Última modificación: 18-02-2026, 09:53 PM por Bertram Gaufrid.)
Los soldados empiezan a llenar los callejones de la zona, poco a poco acercándose al lugar donde creen están los ladrones, su botín y lo más importante, la joven que fue secuestrada y está por ser usada como un simple producto de uno de los mercados más repugnantes del mundo a manos de personas carentes de cualquier empatía o moral, gente que solo mira el beneficio y que justifica cualquier cosa con tal de ganar dinero. El viejo parece ser alguien con un puesto relativamente alto en la organización detrás de todo esto, pues está claro que este tipo de cosas es poco probable que se lleve por una sola persona, sino por una organización que rinde cuentas a un líder que sabe encontrar gente igual de retorcida que él para los puestos de autoridad, y gente como el pobre vendado para el papel de peones desechables. El joven se encuentra totalmente inmóvil, aún sujeto por tus hilos mientras el viejo parece realmente preocupado por lo que sea que le comentaron, pero seguramente es relativo a los soldados que se encuentran llenando la zona, motivo por el que te presenta las opciones.
El hombre te observa acercarte al vendado sin darle importancia, le da completamente igual lo que hagas o digas, total no le importa si ese crío acaba encerrado o muerto mientras pueda escapar y llevarse lo importante para ellos. Cuando mencionas lo de las kodachi el viejo se ríe ya que no le importa en absoluto, aunque el joven muestra una mirada desesperada en el momento que te las llevas, pero no puede decir nada al estar asfixiado. Una vez liberas al muchacho éste simplemente sale por la puerta del almacén como si una fuerza invisible lo estuviera empujando sin darle espacio a pensar en quedarse o intentar nada, simplemente desaparece casi al instante por la puerta antes de que respondas a la pregunta del viejo. El viejo te mira y se ríe
-Justo cuando creía era un usurero vas y tomas el camino del sacrificio, que así sea. Ten.-
Dice mientras te lanza las llaves de la celda y las esposas de la muchacha antes de desaparecer por la puerta y recoger todo lo que reunieron antes de partir junto al resto de la banda para poner rumbo a su barco y dirigirse a su base principal. Mientras tanto logras abrir con facilidad la celda de la muchacha, una joven no mayor de 12 años, con el pelo rubio dorado y ojos grises, un aspecto casi angelical, vestida con ropas claramente de alta alcurnia y una mirada desesperada y de pánico que se suaviza cuando liberas sus grilletes y la llevas por la puerta, al salir por la puerta notas una mano entrar en uno de tus bolsillos al mismo tiempo que una figura desaparece antes de te des cuenta. Al abrir la nota ves que pone
Con el problema llegado a su fin, la joven pegada a ti como si tuviera miedo a perderse o volver a ser secuestrada, abandonas la zona, viendo varios soldados moverse por el lugar, pero casualmente ninguno parece verte, están muy ocupados buscando claramente al viejo y a sus secuaces, aunque no parecen conocer al muchacho. Una vez regresas a la zona del puerto la joven te agradece la ayuda y se despide antes de ir directamente a uno de los barcos más ajetreados del lugar, pero en lugar de productos está repleto de personas con vestimentas similares al vestido de la joven, percatándote de que acabas de salvar a una señorita de buena familia. La brisa del mar agita los cabellos de la gente y el sol se extiende, parece que la zona finalmente estará tranquila, todo gracias a un hombre que decidió jugársela y seguir sus instintos.
El hombre te observa acercarte al vendado sin darle importancia, le da completamente igual lo que hagas o digas, total no le importa si ese crío acaba encerrado o muerto mientras pueda escapar y llevarse lo importante para ellos. Cuando mencionas lo de las kodachi el viejo se ríe ya que no le importa en absoluto, aunque el joven muestra una mirada desesperada en el momento que te las llevas, pero no puede decir nada al estar asfixiado. Una vez liberas al muchacho éste simplemente sale por la puerta del almacén como si una fuerza invisible lo estuviera empujando sin darle espacio a pensar en quedarse o intentar nada, simplemente desaparece casi al instante por la puerta antes de que respondas a la pregunta del viejo. El viejo te mira y se ríe
-Justo cuando creía era un usurero vas y tomas el camino del sacrificio, que así sea. Ten.-
Dice mientras te lanza las llaves de la celda y las esposas de la muchacha antes de desaparecer por la puerta y recoger todo lo que reunieron antes de partir junto al resto de la banda para poner rumbo a su barco y dirigirse a su base principal. Mientras tanto logras abrir con facilidad la celda de la muchacha, una joven no mayor de 12 años, con el pelo rubio dorado y ojos grises, un aspecto casi angelical, vestida con ropas claramente de alta alcurnia y una mirada desesperada y de pánico que se suaviza cuando liberas sus grilletes y la llevas por la puerta, al salir por la puerta notas una mano entrar en uno de tus bolsillos al mismo tiempo que una figura desaparece antes de te des cuenta. Al abrir la nota ves que pone
Nota
Con el problema llegado a su fin, la joven pegada a ti como si tuviera miedo a perderse o volver a ser secuestrada, abandonas la zona, viendo varios soldados moverse por el lugar, pero casualmente ninguno parece verte, están muy ocupados buscando claramente al viejo y a sus secuaces, aunque no parecen conocer al muchacho. Una vez regresas a la zona del puerto la joven te agradece la ayuda y se despide antes de ir directamente a uno de los barcos más ajetreados del lugar, pero en lugar de productos está repleto de personas con vestimentas similares al vestido de la joven, percatándote de que acabas de salvar a una señorita de buena familia. La brisa del mar agita los cabellos de la gente y el sol se extiende, parece que la zona finalmente estará tranquila, todo gracias a un hombre que decidió jugársela y seguir sus instintos.
Off
NPC
Bélico
Notas
