18-02-2026, 09:59 PM
—Entonces será, ciertamente, tu perdición, querida.
Yuuki sentenció volviendo a sonreír y retirándose para que la muchacha eligiera la carta. De la forma en que había arreglado el juego, cualquiera de las que eligiera la chica de cabellos del sol iba a ser una opción que ella ya conociera. Era dinero fácil. Y la verdad era que Yuuki podía recibir con tranquilidad el dinero. Incluso la gente de alrededor juzgaría a la muchacha por competir aunque hubiera sido advertida.
La elección sucedió y la birkaniana tomó la carta y la mostró. Pero antes de decir nada más, puso todas las cartas juntas y luego las volvió a mezclar. Estaba sonriendo. Pero pensaba en algo más que solo el dinero fácil de aquella imprudente.
—Mira. Ya sabemos que perdiste. No hace falta decir mucho más. Pero quiero dar valor a un buen corazón.
Suspiró y guardó un poco de suspenso a propósito para que los demás alrededor se pusieran a murmurar. Algunos decían que iba a devolverle al viejo todo el dinero. Otros decían que le dejaría el dinero a la muchacha. Otros decían que iba a sacar adornos y piezas de oro para todos porque era solo una prueba sobre la avaricia. Sin duda se hablaba mucho.
Para poder cortar el suspenso, Yuuki sacó el dinero ganado y empezó a contar hasta que había sobre la mesa una cantidad total de 500 berries.
—Puedes quedarte tu apuesta, querida. Pero has perdido. Y por esa razón, dejaré que el hombre recupere tan solo la mitad de lo que he ganado. Esperemos que eso sirva de lección a tu amiguito...
Su voz era amable y tierna. Y la manera en que miraba a la muchacha y al hombre aquél no pegaba para nada con la de una persona llevando un juego de azar.
—Llévate el dinero, hombre horrible. Y no vuelvas a aparecerte frente a mi. Y antes de que te vayas, agradece a la muchacha —Miró entonces a la joven—. ¿Cómo era tu nombre, corazón? Díselo a ese pedazo de escoria, para que sepa quién fue quien le rescató cuando lo había echado todo a perder. Yo por mi cuenta me voy a presentar...
Se puso de pie sobre la silla y luego puso un pie sobre la mesa. Se veía envigorizada, llena de vida
—Yo soy: Yuuki. La buena fortuna me sonríe. Y voy por todos los blues repartiendo buena fortuna a todo aquél que lo merece... ganando algo de beneficio en el camino, claro.
Y dicho aquello, sonrió y se echó a reír de manera ruidosa y broncoaspirando mientras lo hacía. No era exactamente la risa de una mujer noble, pero era la risa de Yuuki. Y mientras los hacía, la gente la aplaudía y todos parecían estar felices de ver que aquella dama de cabello rosa no era tan avariciosa ni de mal corazón. Ahora todos querían participar en el juego nuevamente. ¡Incluso lo que habían perdido antes!
—¡JRAH JRAH JRAH JRAH!
Yuuki sentenció volviendo a sonreír y retirándose para que la muchacha eligiera la carta. De la forma en que había arreglado el juego, cualquiera de las que eligiera la chica de cabellos del sol iba a ser una opción que ella ya conociera. Era dinero fácil. Y la verdad era que Yuuki podía recibir con tranquilidad el dinero. Incluso la gente de alrededor juzgaría a la muchacha por competir aunque hubiera sido advertida.
La elección sucedió y la birkaniana tomó la carta y la mostró. Pero antes de decir nada más, puso todas las cartas juntas y luego las volvió a mezclar. Estaba sonriendo. Pero pensaba en algo más que solo el dinero fácil de aquella imprudente.
—Mira. Ya sabemos que perdiste. No hace falta decir mucho más. Pero quiero dar valor a un buen corazón.
Suspiró y guardó un poco de suspenso a propósito para que los demás alrededor se pusieran a murmurar. Algunos decían que iba a devolverle al viejo todo el dinero. Otros decían que le dejaría el dinero a la muchacha. Otros decían que iba a sacar adornos y piezas de oro para todos porque era solo una prueba sobre la avaricia. Sin duda se hablaba mucho.
Para poder cortar el suspenso, Yuuki sacó el dinero ganado y empezó a contar hasta que había sobre la mesa una cantidad total de 500 berries.
—Puedes quedarte tu apuesta, querida. Pero has perdido. Y por esa razón, dejaré que el hombre recupere tan solo la mitad de lo que he ganado. Esperemos que eso sirva de lección a tu amiguito...
Su voz era amable y tierna. Y la manera en que miraba a la muchacha y al hombre aquél no pegaba para nada con la de una persona llevando un juego de azar.
—Llévate el dinero, hombre horrible. Y no vuelvas a aparecerte frente a mi. Y antes de que te vayas, agradece a la muchacha —Miró entonces a la joven—. ¿Cómo era tu nombre, corazón? Díselo a ese pedazo de escoria, para que sepa quién fue quien le rescató cuando lo había echado todo a perder. Yo por mi cuenta me voy a presentar...
Se puso de pie sobre la silla y luego puso un pie sobre la mesa. Se veía envigorizada, llena de vida
—Yo soy: Yuuki. La buena fortuna me sonríe. Y voy por todos los blues repartiendo buena fortuna a todo aquél que lo merece... ganando algo de beneficio en el camino, claro.
Y dicho aquello, sonrió y se echó a reír de manera ruidosa y broncoaspirando mientras lo hacía. No era exactamente la risa de una mujer noble, pero era la risa de Yuuki. Y mientras los hacía, la gente la aplaudía y todos parecían estar felices de ver que aquella dama de cabello rosa no era tan avariciosa ni de mal corazón. Ahora todos querían participar en el juego nuevamente. ¡Incluso lo que habían perdido antes!
—¡JRAH JRAH JRAH JRAH!

![[Imagen: o32YH2T.png]](https://i.imgur.com/o32YH2T.png)