19-02-2026, 10:22 PM
Pasó la mano por su ropa, buscando quitarse los rastros de suciedad y tragó saliva, sintiendo unas enormes ganas de tomar agua, teniendo de pronto la garganta demasiado seca. Era curioso cómo el mundo se movía, seguía adelante, pero Seraphine parecía quedarse en el pasado y, al escuchar que no le haría daño, levantó un poco su mirada, mirándolo con duda, confusión y miedo. No había querido hacer sentir mal a Moja, pero su mente todavía no se acostumbraba a tanta amabilidad, un día tras otro, dejando escapar una enorme cantidad de aire, cerró sus ojos verdes y sonrió, volviendo en sí, más o menos.
Levantó su mano y, antes de dar cuenta de lo que hacía, presionó su dedo índice contra la nariz gatuna. —Bop— Hizo aquel sonido dentro de su mente, como si estuviera queriendo decir lo sé con la mirada. Una parte de ella todavía tenía ciertas dudas, pero iban por el buen camino. A veces, Seraphine debía dejar de ver demasiadas sombras cuando solo había pocas en la luz. Enderezó del todo su postura, quitándose la trenza que estaba alrededor de su cuello, y los ojos de la skypean brillaban otra vez en su usual ánimo.
Al sentir la mano en su espalda, Seraphine no pudo evitar tensarse, apartando las imágenes de múltiples manos subiendo por cada rincón de su cuerpo, y frotó su rostro contra el espacio en las orejas, su aliento y respiración impactando contra aquella zona, sin darse cuenta de estar moviendo un poco los labios; a veces, parecía olvidarse de no poder hablar. Cerró sus ojos con fuerza y estiró su mano hacia él, escribiendo en el pecho ajeno con su dedo índice.
—A veces es más divertido allí arriba.
Se mantuvo quieta, procesando todas las palabras, las neuronas de Seraphine demasiado aceleradas, y buscó alejar un poco su cabeza, dejando escapar un pequeño estornudo al apartar su rostro un poco, teniendo pelos pegados a su frente y otras partes de su piel, la mujer de cabello bicolor no pareció entender la palabra "despacio", ya que apenas tuvo oportunidad, tomó el dulce, jugando a la puntería con su boca, algo que se le daba muy bien gracias a su habilidad al arco y lo lanzó dentro de su boca, una vez hecho aquello, se apartó de Moja y intentó colocar un brazo debajo de las piernas y cargarlo.
… Lo intentó más de una vez e infló sus mejillas, así no iban a ir a ningún lado, sin aviso alguno, lo sujetó del brazo, caminando en dirección contraria a la farmacia que Moja tenía en mente, siendo el sentido de la orientación no su fuerte. —¿Hacia dónde vamos? Quiero tratarla ya y divertirme contigo— Infló sus mejillas, la paciencia tampoco lo era, negando con la cabeza dos veces cuando habló de apartarse e ir lento.
—¡Venga!— El dulce crujió algo feo, tenía la mala manera de morderlos, siendo en ese momento que se le encendió una bombilla, extrayendo otro dulce, quitando el envoltorio y lo acercó a los labios de Moja. —Gracias por tu ayuda— Sonrió.
Levantó su mano y, antes de dar cuenta de lo que hacía, presionó su dedo índice contra la nariz gatuna. —Bop— Hizo aquel sonido dentro de su mente, como si estuviera queriendo decir lo sé con la mirada. Una parte de ella todavía tenía ciertas dudas, pero iban por el buen camino. A veces, Seraphine debía dejar de ver demasiadas sombras cuando solo había pocas en la luz. Enderezó del todo su postura, quitándose la trenza que estaba alrededor de su cuello, y los ojos de la skypean brillaban otra vez en su usual ánimo.
Al sentir la mano en su espalda, Seraphine no pudo evitar tensarse, apartando las imágenes de múltiples manos subiendo por cada rincón de su cuerpo, y frotó su rostro contra el espacio en las orejas, su aliento y respiración impactando contra aquella zona, sin darse cuenta de estar moviendo un poco los labios; a veces, parecía olvidarse de no poder hablar. Cerró sus ojos con fuerza y estiró su mano hacia él, escribiendo en el pecho ajeno con su dedo índice.
—A veces es más divertido allí arriba.
Se mantuvo quieta, procesando todas las palabras, las neuronas de Seraphine demasiado aceleradas, y buscó alejar un poco su cabeza, dejando escapar un pequeño estornudo al apartar su rostro un poco, teniendo pelos pegados a su frente y otras partes de su piel, la mujer de cabello bicolor no pareció entender la palabra "despacio", ya que apenas tuvo oportunidad, tomó el dulce, jugando a la puntería con su boca, algo que se le daba muy bien gracias a su habilidad al arco y lo lanzó dentro de su boca, una vez hecho aquello, se apartó de Moja y intentó colocar un brazo debajo de las piernas y cargarlo.
… Lo intentó más de una vez e infló sus mejillas, así no iban a ir a ningún lado, sin aviso alguno, lo sujetó del brazo, caminando en dirección contraria a la farmacia que Moja tenía en mente, siendo el sentido de la orientación no su fuerte. —¿Hacia dónde vamos? Quiero tratarla ya y divertirme contigo— Infló sus mejillas, la paciencia tampoco lo era, negando con la cabeza dos veces cuando habló de apartarse e ir lento.
—¡Venga!— El dulce crujió algo feo, tenía la mala manera de morderlos, siendo en ese momento que se le encendió una bombilla, extrayendo otro dulce, quitando el envoltorio y lo acercó a los labios de Moja. —Gracias por tu ayuda— Sonrió.
![[Imagen: RlTqH6C.jpeg]](https://i.imgur.com/RlTqH6C.jpeg)
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