20-02-2026, 06:43 AM
Dashrath Siempre le había parecido alguien intimidante de muchas maneras, su expresión siempre parecía seria, a veces ausente, a veces distante, Brook no esta segura si es porque no le interesa tener una conversación o porque realmente es torpe socialmente, aunque también ha visto cuando otros se acercan, como él presta atención verdadera, aun serio, aun pensativo, su “padre” -porque lo es, aunque son diferentes- siempre le ha dicho que no juzgue sin conocer primero, aunque probablemente es ella, quien siempre esta presente cuando el pelirrojo parece más concentrado en otras situaciones, en otros problemas, en otros lugares, aunque ser Marín, después de todo, tiende a que tu cerebro este en más de una situación a la vez, y sueles estar alerta cuando algún superior esta sobre ti, como ahora mismo, la gyojin a veces mueve sus ojos al hombre que grita, hace movimientos bruscos con las manos, lanza amenazas sin sentido y gruñidos bajos, los nuevos reclutas parecen que van a llorar en cualquier momento, corriendo de aquí sin animales sin cabeza, bien, se dice, volviendo su atención a Dashrath.
Parpadea cuando las palabras salen fáciles del hombre, como si no fuera la gran cosa, como si no tuviera un impacto en ella, Brook lo mira, como si le hubiera salido otra cabeza, aunque si era sincera, era más porque no había esperado que él dejara salir aquello tan fácil. Sus ojos brillan antes que las esquinas de sus ojos se relajen y una risa suave y relajada se le escape, un tono de diversión que no puede contener y que es natural. Su mano sube, tratando de ocultar su risa detrás de sus dedos, pero es difícil ahora — Bueno — Dice, cuando la carcajada comienza a desvanecerse —No esperaba que fueras tan directo — Sus ojos brillan ahora, más relajada, un poco divertida, mucho muy curiosa.
— Definitivamente — Termina diciendo, asintiendo una vez con la cabeza, con los labios en una sonrisa calmada — Pero si — Dice despacio, con calma — Si es una invitación a salir de nuevo, entonces acepto — Porque es una forma de acercarse, de conocerse, de hacer algo más íntimo entre ambos — Con todo y drama, aunque tratemos de que sea lo menos posible — Es un mal chiste, pero no le importa, los malos chistes hacen que todo sea menos tenso, menos incomodo, o quizás podría volverlo incómodo, tampoco importa demasiado.
— Y dejemos las peluquerías, dejan de tener encanto después de la primera vez — Y porque ir para ella es que corten su cabello, que tarda tiempo, mucho enredo y una dependienta de mal humor, cansada, hastiada pero satisfecha, porque siempre terminan quitándole más dinero — ¿Tienes más ideas a dónde ir o tenemos que investigar juntos?— Sus ojos vuelven al campo, algunos objetos medio rotos están en ese bolso demasiado grande, mientras otro grupo de reclutas corre por los caminos de tierra. Espera que esto termine pronto, se dice.
Parpadea cuando las palabras salen fáciles del hombre, como si no fuera la gran cosa, como si no tuviera un impacto en ella, Brook lo mira, como si le hubiera salido otra cabeza, aunque si era sincera, era más porque no había esperado que él dejara salir aquello tan fácil. Sus ojos brillan antes que las esquinas de sus ojos se relajen y una risa suave y relajada se le escape, un tono de diversión que no puede contener y que es natural. Su mano sube, tratando de ocultar su risa detrás de sus dedos, pero es difícil ahora — Bueno — Dice, cuando la carcajada comienza a desvanecerse —No esperaba que fueras tan directo — Sus ojos brillan ahora, más relajada, un poco divertida, mucho muy curiosa.
— Definitivamente — Termina diciendo, asintiendo una vez con la cabeza, con los labios en una sonrisa calmada — Pero si — Dice despacio, con calma — Si es una invitación a salir de nuevo, entonces acepto — Porque es una forma de acercarse, de conocerse, de hacer algo más íntimo entre ambos — Con todo y drama, aunque tratemos de que sea lo menos posible — Es un mal chiste, pero no le importa, los malos chistes hacen que todo sea menos tenso, menos incomodo, o quizás podría volverlo incómodo, tampoco importa demasiado.
— Y dejemos las peluquerías, dejan de tener encanto después de la primera vez — Y porque ir para ella es que corten su cabello, que tarda tiempo, mucho enredo y una dependienta de mal humor, cansada, hastiada pero satisfecha, porque siempre terminan quitándole más dinero — ¿Tienes más ideas a dónde ir o tenemos que investigar juntos?— Sus ojos vuelven al campo, algunos objetos medio rotos están en ese bolso demasiado grande, mientras otro grupo de reclutas corre por los caminos de tierra. Espera que esto termine pronto, se dice.
