Mirada de hielo [Priv. Jin] [Pasado]
#6
La sonrisa se dibujó de oreja a oreja en el joven al escucharlo fue como si el sol se iluminara directamente en su rostro, mostrando el brillo de su felicidad e inocencia. —¡Cherry es un nombre precioso! Te llamaré Cherry. ¡Cherry! — Elevó sus manos, apretando las mejillas del hombre con diversión, como un niño. —Con esa cara tan adorable es imposible que no te quede. — Apartó sus manos, la cara angelical del hombre le ganó antes de volver a separarse de él. 

Jin volvió la mirada hacia Hyákinthos, observándolo fijamente ante su queja. Takano por su parte tuvo que cubrir sus labios para terminar de reírse sin emitir sonido. Su cuerpo seguía vibrando entre la contención de la risa y sus hombros se elevaban espontáneamente. Pese a verlo, fingió no hacerlo, su atención estaba clavado en el de cabello rosa.

—Creo que no debería hablar sin conocer, Hyákinthos.

La risita del anciano rompió la mirada fija hacia el pelirrosa, volviéndose hacia él en un arqueo de ceja, con la misma sensación de incoherencia que en un inicio parecía sentir el contrario, terminando desconcentrado de nuevo al ver que Cherry cambiaba su posición. Desabrochó dos de sus botones, la lluvia había calado por completo su ropa, algo que le estaba comenzando a molestar al sentirla tan pegajosa por el agua. —Entonces debería revisar su agenda, señor Hyákinthos. Recuerdo bien que tomó nota en una antes de irse. — La situación le estaba comenzando a resultar surrealista, al menos hasta que comenzó, al fin, a revisar su libreta, aquella que recordaba haber visto después de aquella “noche de acción”.

Las carcajadas del anciano volvieron a Jin, y ahora ya no solo eran los dos hombres quienes cuestionaban la situación que ocurría, incluso el propio Takano se veía confundido, quien ya había terminado de reírse por lo bajo. Parpadeó, viendo al anciano. —Oye viejo, ¿Qué me estoy perdiendo? — Para entonces el anciano comenzaba a hablar. De nuevo, Jin arqueó la ceja, observando al anciano, descendiendo la mirada hacia él cuando, al fin, parecía haber una explicación de lo que transcurría allí. Dada la amabilidad del anciano, intentó mostrar una sonrisa agradable, extendiendo su mano tranquilamente hasta él. 

—Gracias señor. Como dice, sí está bien saberlo de antemano. Le agradezco la sinceridad.

Se miró a sí mismo, ciertamente no quería agarrar un resfriado. Descendió su mano lentamente. Para colmo la amabilidad del anciano todavía llegaba al punto de darles incluso un cobijo a los tres. —Déjeme pagarle su hospitalidad de alguna forma señor... ¿Percival? — Era atento, escuchar a Cherry mencionar ese nombre y encajar la situación no era difícil, más cuando solo se encontraban ellos cuatro y el único nombre que desconocía era el del propio anciano. Sin embargo, antes de poder ofrecerle su propia ayuda, se había desvanecido en el interior. 

—¿Cherry tiene problemas de memoria? ¡Qué inesperado! No lo aparenta...

—¿Acaso alguien con problemas de memoria tiene que verse de alguna forma? ¿Qué cara, según tú, debe tener alguien con problemas amnésicos? — La respuesta de Jin fue sin tapujos, haciendo silenciar a Takano de forma inmediata. Esta vez no por autoridad, no por su voz, sino porque supo que tenía razón. 

—L-lo siento Cherry. No quise ofenderte. — Los ojos de Jin regresaron al pelirrosa. Por un momento llegó a creer que aquel apodo solo era diferente y “especial” después de su encuentro, se sintió, ciertamente, decepcionado. Debería buscar en algún momento algo mejor por lo que nombrarlo, algo más íntimo si aquel acontecimiento se repetía.

—Recuerdo que mencionó algo sobre su memoria, desde luego, pero no estaba advertido de semejante gravedad, Hyákinthos. — Sus brazos se cruzaron, con la mirada fija en los ojos ajenos. No se veía molesto, tampoco es que lo estuviera, mas sí decepcionado. Cerró los ojos unos segundos, colocando sus dedos pulgar e índice entre los lados de su nariz y el inicio de sus ojos, frotándolos de modo que trató de ordenar su mente. —No dudo de que el material que me trajo era de una calidad excelente, aunque ahora tengo más razones para querer ver en primera persona sus capacidades dada la nueva información. — Descruzó los brazos, acercándose al contrario. Parecía que ahora comenzaba a tener pequeños recuerdos, ni siquiera estaba seguro de que recordara realmente lo que compartieron en aquel sofá, y el toque en su propia cicatriz.

—Sea como sea, lo veremos todo en la cita que tenemos acordada.

Takano solo observaba a los dos hombres, de un lado a otro, hasta la mención de Hyákinthos, sonrojándose poco después al analizar la situación. Le costaba captar las cosas de buenas a primeras, pero no significaba que, conociendo a Jin, no pudiera captar a qué se refería el pelirrosa. —Ah... no... Yo puedo ehhhrrr... Ir a ayudar al viejo.

—No me molesta mencionarlo. No es algo de lo que me avergüence.

Miró a Takano de reojo, quien ahora evitó la mirada y solo caminó hasta donde había ido el anciano. Realmente no le molestaba, estaba sorprendentemente habituado. —No estuvo mal, fue algo difícil caminar, pero admito que satisfactorio. No me importaría repetirlo de nuevo. — Elevó su mano, usando su dedo índice para dar un toque suave bajo el mentón del pelirrosa, esta vez con una sonrisa algo maliciosa, o más bien pícara y divertida. 

—Qué decepción no ser el único que te llama Cherry.

Descendió su mano lentamente, rozando con cuidado su mentón y finalmente lo apartó. —Aunque, viendo lo que veo y sabiendo lo que sé, a saber qué tanto recuerdas de esa noche. — Su cuerpo comenzó a tiritar debido al descenso de temperatura y su ropa mojada, eso no era bueno si quiería mantenerse sano. —Por ahora, veremos qué tal hace su trabajo el día de la cita.
[Imagen: bTjgVIr.png]
  Responder


Mensajes en este tema
RE: Mirada de hielo [Priv. Jin] [Pasado] - por Onizuka Jin - 21-02-2026, 01:11 AM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)