Todo tipo de servico, todo tipo de etiquetas [Pasad | Asherah Bel-Nadin | +18}
#25

Mi piel, mucho que la he cuidado, hago de todos los esfuerzos por mantenerla bien cuidada, ahora la expuse a una tortura. No por el sol, no por la arena, el aire lleno de sal. Nada de esas razones son las que tienen mi piel ardiendo, son mis ojos, aquellos que lo deslumbraron. Erizado por completo, Los pasos entre la arena, una mirada felina que la sigue, aunque trato de mirar al ambiente me doy cuenta de que no será algo que pueda pasar desapercibido. Ella quien siendo más alta decidió llevar las ropas empaquetadas, que al ser un volumen más apto para ella no parecen impresionantes. Va delante de mí y solo puedo sentir mi propio sudor en mi cuerpo, en mi frente, es suficiente para que el sol no se perciba, es suficiente para que la arena bajo mis pies no sea un problema. Si en este momento se pudiera ver mi fuego seguramente estaría intenso y azul, el que más emite energía.  

Mi cadera liegaramente hacia atras, mi torso desnudo, le pasé mis manos como si quisiera quitar la arena de él, junto con un agitar de mis alas. Un caminar un poco gracioso que acompañado de sus palabras me desveló. Ella lo sabía, lo notó, me está haciendo arder con cada paso y aquella mirada hacia atrás mientras lo luce para mi. Mi cuello me recuerda con escalofríos el peligro, pero ahora mismo en contra de la razón esta un bombeo de sangre más acelerado. Me impulsa, me hace valiente, me dice que puedo, a la vez que mi mente ve aquello, con una tentación. No puedo detenerlos, menos cuando mi mente me hace dar aún más pasos hacia adelante. 

Inconsciente aleté, sacudiendo la arena de las plumas y estas piernas se mostraban, esplendorosas. No opacan a las de mi compañera, pero se muestran, fuertes, oscuras, uniformes, cuidadas. Mi reflejo me hizo atar la cola de cabello en alta, ajustarla, retocar esos detalles. Que aceptara mi invitación marcó una dirección, una sonrisa en mi, una respiración profunda que sigue a la fémina. Era imposible no apreciar aquellas líneas moldeadas a su cuerpo. Seguirlas en su contoneo, dar atención a lo que ella fuera a decir, subir la mirada, todo se había vuelto exponencialmente difícil. Ahora sus curvas me hacían sudar, me hacían sentir una presión. 

Mis rodillas tiemblan y mientras le sigo siento que nos perdimos en una dimensión diferente. Las personas desaparecieron mucho antes de que yo pudiera siquiera sentir su presencia. No me había dado cuenta que estaba cerca del sol y me hizo orbitar tan cerca que me estaba acelerando con el solo mirar de soslayo. Me evalúa, su sonrisa, ella lo sabe, ya me había encontrado en situaciones de tensión con otras chicas, pero rara vez era tan fuerte, ella era una presencia que una vez entrabas era imposible alejarte de ella. 

Su cuerpo, ella lo posó lo puso frente a mí mientras caminábamos y mientras me acerco me doy cuenta como me apunta con un par de armas que no son bélicas. Voy hacia ella, tragué, estoy seguro, también estoy nervioso. Mis rodillas me dicen que esta es demasiada presión. Pero si me quedo allí, lejos, no pasaré nunca al siguiente umbral. 

Mi corazón no era un clasico compas controlado, un ritmo que me permitiera avanzar en una danza en la que pudiera jugar. No, se sentía más como un anuncio de guerra, algo que toca una tribu para llamar a los dioses por los tributos. Siento su mirada azul y me hace trastabillar un poco. —Hay mucha brisa hoy.— Me excuso con mentiras, ya que yo estoy claro que fueron los nervios, pero inmediatamente di otro paso. Estuve tan cerca que la ruta entre nuestros ojos se veía que su busto nos hacía un poco de obstáculo. No tuve prisa y me detuve prácticamente antes de que pudiera chocarme con ella. 

Esta vez no es un vuelo cegado a la luz, es el caminar voluntario, sin pestañear, una mirada segura, unos ojos café que arden, se ve la lucha, se puede ver el fuego, pero esta vez el horno no deja salir calor de manera apresurada. Mi mano se estra y te toca la pierna cerca y sube hasta cerca de tu cadera. No busca solo se desliza y cuando ya ha recorrido hasta dónde es suficiente se detiene, sin ser abusiva pero no pide permiso. 

—Me doy cuenta, antes pensé que era solo yo, pero veo que a ti tambien te gusta eso.—

En mis palabras no hay tono tembloroso, aunque el calor dentro de mi quiere tomar el control. Mi torso que ha transpirado aun con el frío se puede ligeramente brilloso lo que marca las líneas de mi cuerpo. Cada vez siento menos el deseo de jugar a ser tentado y simplemente ceder. No. Doy unas palmadasen tu cintura y bien que sostuve nuestro contacto visual varios segundos sintiendo en mi interior una tensión que va dirigida hacia mi ingle. No caigo, y doy unos pasos para caminar, hasta encontrar la parte donde la tierra es más húmeda y lisa, que no se pega de los pies y casualmente.

Mientras doy los pasos mi mano busca la tuya te propone que la sujetes, no me alejo demasiado si no me tocas y si bien volteé mi vista para seguir luego del contacto vuelve a ti tira de ella. Me siento con confianza, quizá demasiada confianza, al probarme que puedo estar cerca de ese fuego, pero no estoy seguro de por cuanto. 

Tiro de tu mano para sugerirte, que bajes un poco la altura, no quisiera tener que saltar, seguro levantaría mucha arena. —Planeas seguir tentándome todo el día. Aun el acero puede ser maltratado con el calor. — Advertí en susurro cuando estuvo demasiado cerca, ya que todas las cosas tienen un límite. Antes de que pudiera alejarse no dude y me lleve de mis labios a los suyos ya que las proximidades no son un juego no y bien que ella parece estar midiendo mi mecha.
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RE: Todo tipo de servico, todo tipo de etiquetas [Pasad | Asherah Bel-Nadin | +18} - por Heras - 21-02-2026, 01:34 AM

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