21-02-2026, 03:23 AM
Temió el estar molestando de alguna forma, desde que adquirió su libertad, la skypean temía encontrarse en autopiloto, dejándose guiar por sus impulsos ahora que no tenía que preocuparse demasiado en complacer los deseos de alguien más para sobrevivir, sintiéndose como un pomerania que descubrió por primera vez el correr, enganchando con sentir el aire correr por su pelo y tuvo que frenar, contando hasta diez con sus ojos cerrados, su rostro pasando por un montón de expresiones, siendo sus emociones un enorme mar de emociones que pudo calmar tras unos minutos.
Y el abrir sus ojos, se mostró más calmada, sin embargo, el fuego nunca abandonó su mirada, una vez tuvo la oportunidad, buscando guiarla, los pies de Seraphine acabaron debajo de los de Miyori, ofreciendo, en silencio el que la pisara, con intención de dejar que ella pudiese mover su cuerpo, hasta que la recién conocida, tuviese la suficiente seguridad de moverse por su cuenta, manteniendo aquella amplia sonrisa sobre sus labios, un pequeño empuje, queriendo enseñarle y dejar que de ahí ella siguiese, aunque en realidad, a Seraphine no le importaba demasiado tener una compañera torpe, contrastando con los movimientos más seguros de la más alta.
Lo que le importaba a Seraphine era conectar con los demás, ya sea teniendo un compañero de baile o detrás del escenario, buscando hacerlos sonreír, no recordaba exactamente por qué, los constantes golpes a su cabeza, se lo hicieron olvidar, sin embargo, aquella emoción siempre volvía a su cuerpo, como si fuese la primera vez y sonrió, mirando a la humana directo a los ojos, buscando motivar a ella también para que sintiese esas olas a punto de empujar bien lejos cualquier resistencia que se pusiera en su camino, había algo que sabía muy bien: Llevaba bailando desde niña.
Asintió, no tardando demasiado en alejarse de Miyori y se acercó a las personas, dándole un pequeño golpecito en un costado con su codo a la mujer de una pareja conectada por unos brazos entrelazados y, sin aviso alguno, los tomó de la mano, atrayéndolos a la pista con ojos brillosos y repitió lo mismo, sin el codazo, sintiendo que la gente saltaba de inmediato a la pista de baile al ver su expresión, pareciendo no dejarles escapatoria.
Y sin aviso alguno, colocó otra vez una mano sobre la cintura de Miyori, haciéndola girar, de forma rápida y le sacó la lengua, en un gesto de diversión pura al intentar marearla un poco.
Y el abrir sus ojos, se mostró más calmada, sin embargo, el fuego nunca abandonó su mirada, una vez tuvo la oportunidad, buscando guiarla, los pies de Seraphine acabaron debajo de los de Miyori, ofreciendo, en silencio el que la pisara, con intención de dejar que ella pudiese mover su cuerpo, hasta que la recién conocida, tuviese la suficiente seguridad de moverse por su cuenta, manteniendo aquella amplia sonrisa sobre sus labios, un pequeño empuje, queriendo enseñarle y dejar que de ahí ella siguiese, aunque en realidad, a Seraphine no le importaba demasiado tener una compañera torpe, contrastando con los movimientos más seguros de la más alta.
Lo que le importaba a Seraphine era conectar con los demás, ya sea teniendo un compañero de baile o detrás del escenario, buscando hacerlos sonreír, no recordaba exactamente por qué, los constantes golpes a su cabeza, se lo hicieron olvidar, sin embargo, aquella emoción siempre volvía a su cuerpo, como si fuese la primera vez y sonrió, mirando a la humana directo a los ojos, buscando motivar a ella también para que sintiese esas olas a punto de empujar bien lejos cualquier resistencia que se pusiera en su camino, había algo que sabía muy bien: Llevaba bailando desde niña.
Asintió, no tardando demasiado en alejarse de Miyori y se acercó a las personas, dándole un pequeño golpecito en un costado con su codo a la mujer de una pareja conectada por unos brazos entrelazados y, sin aviso alguno, los tomó de la mano, atrayéndolos a la pista con ojos brillosos y repitió lo mismo, sin el codazo, sintiendo que la gente saltaba de inmediato a la pista de baile al ver su expresión, pareciendo no dejarles escapatoria.
Y sin aviso alguno, colocó otra vez una mano sobre la cintura de Miyori, haciéndola girar, de forma rápida y le sacó la lengua, en un gesto de diversión pura al intentar marearla un poco.
![[Imagen: RlTqH6C.jpeg]](https://i.imgur.com/RlTqH6C.jpeg)
—[#FF69B4] Escribe | Piensa | Actúa
