22-02-2026, 03:37 AM
Frunció el semblante y chasqueó la lengua, pero no es molestia lo que apareció en el rostro, sino más bien una sensación extraña. — ¿Ah no? — de poder ver, habría entrecerrado los ojos, pero no existe esa reacción — Mira tú…
La entrega de las cartas le fue indiferente, es parte de un ritual que no conoce, pero que se ha acostumbrado al mismo. Las palabras de Sohem le molestaron ¿Cómo no hacerlo? Si ha demostrado que sigue en juego, incluso si la derrota es el único resultado — Yo aun no me he rendido — aunque el dinero no es suyo no dudó en dejar ir todo lo que le queda para continuar — Estoy segura que podré si lo sigo intentando…
No le prestó atención al juego, simplemente se volteó ante la presencia de quien la acompaña, mientras las cosas crujen, en una advertencia que no tomó una vez más y entonces se encontró con un brillo que la sorprendió. Es algo que jamás ha observado y seguro por eso escuchó un grito que salió de su estómago y subió a sus labios, solo por la impresión de ver algo alguna vez. La impresión contagió a los demás, seguro porque no han esperado que tenga esa reacción.
Tiene color y se preguntó cuál es de todos, porque siempre hablan de ellos ¿Será el blanco de las nubes o el marrón de la tierra? Tomó aire, porque el cuerpo se lo pide por mucha impresión que tenga — Que está pasando — su mano se posó en el hombro de Sohem por unos segundos y retiró la mano, en un susto por encontrarse algo así — Ay Dios — nunca mejor dicho, lo llamó en vano, frente a un hombre que seguro no cree en él, pero ahí está juntándolos sin razón.
Todo le produjo curiosidad y un temor que no pudo explicar qué le erizó la piel ¿Es eso lo que sentiría si pudiera ver? ¿Es lo que ha sentido Owen todo el tiempo? Tragó saliva cuando finalmente pudo recuperar el aliento, mientras una sensación la obligó a mover la cabeza, son sensaciones nuevas, molestas, pero que trajeron una extraña dicha — Aun no me rindo y algo me dice que tú tampoco — su rostro se movió apuntando al resto de gente y se fijó en ellas con atención, viendo el dichoso color. Se preguntó cuál es aquel que está frente al suyo ¿Ese será el color del mar? ¿El del otoño?
Se miró las manos y finalmente tuvo una forma. Alzó la misma, abriendo y cerrando los dedos, en una extraña reacción para los demás, pero que seguro para los más cercanos tiene sentido.
—Bien, si gano invitaré a todos los presentes a un trago — juntó sus manos en un aplauso — Así que piensen lo que querrán pedir.
La entrega de las cartas le fue indiferente, es parte de un ritual que no conoce, pero que se ha acostumbrado al mismo. Las palabras de Sohem le molestaron ¿Cómo no hacerlo? Si ha demostrado que sigue en juego, incluso si la derrota es el único resultado — Yo aun no me he rendido — aunque el dinero no es suyo no dudó en dejar ir todo lo que le queda para continuar — Estoy segura que podré si lo sigo intentando…
No le prestó atención al juego, simplemente se volteó ante la presencia de quien la acompaña, mientras las cosas crujen, en una advertencia que no tomó una vez más y entonces se encontró con un brillo que la sorprendió. Es algo que jamás ha observado y seguro por eso escuchó un grito que salió de su estómago y subió a sus labios, solo por la impresión de ver algo alguna vez. La impresión contagió a los demás, seguro porque no han esperado que tenga esa reacción.
Tiene color y se preguntó cuál es de todos, porque siempre hablan de ellos ¿Será el blanco de las nubes o el marrón de la tierra? Tomó aire, porque el cuerpo se lo pide por mucha impresión que tenga — Que está pasando — su mano se posó en el hombro de Sohem por unos segundos y retiró la mano, en un susto por encontrarse algo así — Ay Dios — nunca mejor dicho, lo llamó en vano, frente a un hombre que seguro no cree en él, pero ahí está juntándolos sin razón.
Todo le produjo curiosidad y un temor que no pudo explicar qué le erizó la piel ¿Es eso lo que sentiría si pudiera ver? ¿Es lo que ha sentido Owen todo el tiempo? Tragó saliva cuando finalmente pudo recuperar el aliento, mientras una sensación la obligó a mover la cabeza, son sensaciones nuevas, molestas, pero que trajeron una extraña dicha — Aun no me rindo y algo me dice que tú tampoco — su rostro se movió apuntando al resto de gente y se fijó en ellas con atención, viendo el dichoso color. Se preguntó cuál es aquel que está frente al suyo ¿Ese será el color del mar? ¿El del otoño?
Se miró las manos y finalmente tuvo una forma. Alzó la misma, abriendo y cerrando los dedos, en una extraña reacción para los demás, pero que seguro para los más cercanos tiene sentido.
—Bien, si gano invitaré a todos los presentes a un trago — juntó sus manos en un aplauso — Así que piensen lo que querrán pedir.
Porque nos toca celebrar ¿No?
ପ(๑ˊᗜˋ๑)ଓ AAAAAAAAAAAAAAAAAAAx10
![[Imagen: Gwendolain.gif]](https://sig.grumpybumpers.com/host/Gwendolain.gif)
