22-02-2026, 10:55 PM
(Última modificación: 22-02-2026, 10:56 PM por Seraphine Soyer.)
Creía que a nadie le pasaría desapercibido la bien definida musculatura del hombre, así que la palabra entrenamiento y disciplina no fue algo que la sorprendiera demasiado, miró sus propias manos, abriendo y cerrando sus puños, pensando en los días que Seraphine se encontró atraída por el arco, junto a las flechas, descubriendo tener un pequeño talento para ello, el cuál requería un montón de práctica, con curiosidad, colocó las manos sobre su propia cintura, pareciendo querer comprobar de alguna forma si su cuerpo también estaba en buena forma gracias al baile.
—¿Justicia?
Parpadeó al escuchar aquellas palabras y contuvo un impulso de dar un paso hacia atrás, manteniendo aquella apariencia feliz y despreocupada, no obstante, en su interior palpitaba cierta duda, con la palabra revolución rebotando más de una vez en su interior, buscando recordarle dónde se encontraba su lealtad, no obstante, en algún momento su expresión se torció, sin saber si motivarlo a seguir su justicia o tener emociones que se atoraron en su garganta, la justicia de ese mundo la llevó a ser encerrada por largos, allí no había justicia que proteger, si no destruir y cambiar, su mandíbula se tensó y sus ojos brillaron con un brillo lastimero.
Y aquella expresión desapareció tan pronto como apareció.
—¿Me quieres hacer compañía en esos malos lugares?— Estiró su mano, dándole otro toque a la nariz. —Bop— Emitió aquel pensamiento en su cabeza. —No lo recomiendo, no tenemos que condenarnos los dos, de seguro conseguirás más buenas en el mundo mortal— Lo que pasó a continuación, ocasionó que se mordiera la mejilla desde adentro buscando no reírse al recordarle un árbol que parecía descubrir la habilidad de poder inclinarse de un lado a otro por un viento bruto.
De pronto, sonrió con un leve toque sádico, una clara indicación que se estaba divirtiendo un poco a costa de él y acercó su rostro al de Alejandro, queriendo no perderse ninguna parte de sus siguientes palabras. —Es muy justo— Escribió sobre el pecho otra vez. —No es divertido si soy la única que se divierte mientras tú tomas las decisiones menos arriesgadas— Con la misma mano, atrapó la punta de la cola, enrollando alrededor de su mano. —Tendrás que acostumbrarte a la idea que te empujaré a probar cosas nuevas solo para verte sonreír y divertirte en el festival, don robot— Le sacó la lengua, no tardando demasiado en volver a enderezar su postura.
Al entrelazar los dedos, parpadeó, viendo las sutiles diferencias en las manos y uñas, mientras Moja bailaba, no tardó demasiado en buscar maneras de ayudarlo a moverse un poco más. —Por cierto, esto no cuenta— Movió un poco sus alas. —Todavía vamos a bailar un montón juntos— Alzó una ceja al percatarse que todavía estaban unidos por la mano. —¿Qué te gustaría comer primero?— Apretó la mano del mink y la movió hacia adelante y atrás, siendo en ese momento, que un ligero olor a manzana llamó su atención, sacando un pequeño estuche de su bolsillo, no tardó demasiado en colocarse sus gafas para leer los precios mientras tiraba del menor en dirección al puesto.
—¿Tu trabajo es demasiado peligroso?
—¿Justicia?
Parpadeó al escuchar aquellas palabras y contuvo un impulso de dar un paso hacia atrás, manteniendo aquella apariencia feliz y despreocupada, no obstante, en su interior palpitaba cierta duda, con la palabra revolución rebotando más de una vez en su interior, buscando recordarle dónde se encontraba su lealtad, no obstante, en algún momento su expresión se torció, sin saber si motivarlo a seguir su justicia o tener emociones que se atoraron en su garganta, la justicia de ese mundo la llevó a ser encerrada por largos, allí no había justicia que proteger, si no destruir y cambiar, su mandíbula se tensó y sus ojos brillaron con un brillo lastimero.
Y aquella expresión desapareció tan pronto como apareció.
—¿Me quieres hacer compañía en esos malos lugares?— Estiró su mano, dándole otro toque a la nariz. —Bop— Emitió aquel pensamiento en su cabeza. —No lo recomiendo, no tenemos que condenarnos los dos, de seguro conseguirás más buenas en el mundo mortal— Lo que pasó a continuación, ocasionó que se mordiera la mejilla desde adentro buscando no reírse al recordarle un árbol que parecía descubrir la habilidad de poder inclinarse de un lado a otro por un viento bruto.
De pronto, sonrió con un leve toque sádico, una clara indicación que se estaba divirtiendo un poco a costa de él y acercó su rostro al de Alejandro, queriendo no perderse ninguna parte de sus siguientes palabras. —Es muy justo— Escribió sobre el pecho otra vez. —No es divertido si soy la única que se divierte mientras tú tomas las decisiones menos arriesgadas— Con la misma mano, atrapó la punta de la cola, enrollando alrededor de su mano. —Tendrás que acostumbrarte a la idea que te empujaré a probar cosas nuevas solo para verte sonreír y divertirte en el festival, don robot— Le sacó la lengua, no tardando demasiado en volver a enderezar su postura.
Al entrelazar los dedos, parpadeó, viendo las sutiles diferencias en las manos y uñas, mientras Moja bailaba, no tardó demasiado en buscar maneras de ayudarlo a moverse un poco más. —Por cierto, esto no cuenta— Movió un poco sus alas. —Todavía vamos a bailar un montón juntos— Alzó una ceja al percatarse que todavía estaban unidos por la mano. —¿Qué te gustaría comer primero?— Apretó la mano del mink y la movió hacia adelante y atrás, siendo en ese momento, que un ligero olor a manzana llamó su atención, sacando un pequeño estuche de su bolsillo, no tardó demasiado en colocarse sus gafas para leer los precios mientras tiraba del menor en dirección al puesto.
—¿Tu trabajo es demasiado peligroso?
![[Imagen: RlTqH6C.jpeg]](https://i.imgur.com/RlTqH6C.jpeg)
—[#FF69B4] Escribe | Piensa | Actúa
