23-02-2026, 12:35 AM
(Última modificación: 23-02-2026, 12:39 AM por Kael Omuyaga.)
Tomáis la decisión de abandonar el lugar, dejando que aquellos que vivieron por la mar y murieron en tierra, sean devorados por bestias del cielo que se aprovechan de sus restos para alimentarse. Para suerte de vuestro estómago y recuerdos, para cuando os alejáis lo suficiente como para perder de vista a esas criaturas, no lográis observar los primeros mordiscos, picoteos ni trabajo que realizan esos bichos para comenzar a despedazar la carne de entre la tela y los huesos del cuerpo.
Comenzáis a volver por donde habéis venido siguiendo las marcas de pisadas sobre la arenisca y pequeños detalles que en la tierra muestran como al menos dos personas han estado en lugar. La caminata al menos, a la luz del sol y con pocas nubes sobre el cielo parece ser más segura de lo que podríais haber esperado, aunque al menos en vuestro camino tardaríais aún varios minutos, que no sois capaces de diferenciar si se tratan inclusive de horas hasta que finalmente divisáis a vuestros primeros compañeros, dos de los seis que junto con vosotros, conforman los ocho soldados de la marina que habían sido enviados a las faldas del volcán, tratando de buscar más información sobre los piratas. A pesar del dolor que habías sufrido, parece que sois los únicos con pistas sobre su posible ruta de escape, y más importante, la identidad de uno de los dos grupos piratas que se habían enfrentado en ese conflicto. Desconocéis si son miembros del mismo grupo confrontados o si se tratan de personajes distintos. Las pruebas no han dado mayores datos concluyentes, y dada vuestra situación es quizás bastante lógico concluir con que, al final, habéis hecho más de lo que se os puede pedir. La ropa del soldado St. George deja en claro que vuestro camino ha sido duro, y el dolor en su cuerpo por la falta de tratamiento seguramente le acompañaría durante el resto del día, pero al menos nada de eso ha sido en vano.
Finalmente, ponéis rumbo hasta la base de la Marina, esperando redactar un informe de la situación, una atención médica para el de cabellera dorada, y un merecido descanso para ambos que, sin duda, terminarías recordando como una misión bastante desagradable en conjunto.
Comenzáis a volver por donde habéis venido siguiendo las marcas de pisadas sobre la arenisca y pequeños detalles que en la tierra muestran como al menos dos personas han estado en lugar. La caminata al menos, a la luz del sol y con pocas nubes sobre el cielo parece ser más segura de lo que podríais haber esperado, aunque al menos en vuestro camino tardaríais aún varios minutos, que no sois capaces de diferenciar si se tratan inclusive de horas hasta que finalmente divisáis a vuestros primeros compañeros, dos de los seis que junto con vosotros, conforman los ocho soldados de la marina que habían sido enviados a las faldas del volcán, tratando de buscar más información sobre los piratas. A pesar del dolor que habías sufrido, parece que sois los únicos con pistas sobre su posible ruta de escape, y más importante, la identidad de uno de los dos grupos piratas que se habían enfrentado en ese conflicto. Desconocéis si son miembros del mismo grupo confrontados o si se tratan de personajes distintos. Las pruebas no han dado mayores datos concluyentes, y dada vuestra situación es quizás bastante lógico concluir con que, al final, habéis hecho más de lo que se os puede pedir. La ropa del soldado St. George deja en claro que vuestro camino ha sido duro, y el dolor en su cuerpo por la falta de tratamiento seguramente le acompañaría durante el resto del día, pero al menos nada de eso ha sido en vano.
Finalmente, ponéis rumbo hasta la base de la Marina, esperando redactar un informe de la situación, una atención médica para el de cabellera dorada, y un merecido descanso para ambos que, sin duda, terminarías recordando como una misión bastante desagradable en conjunto.
desglose
