23-02-2026, 02:46 AM
El joven arquero está acostumbrado a que se metan con su color de pelo, diciendo que no es adecuado para un cazador, que llama demasiado la atención, y por ende evita que pueda mezclarse con el entorno y pasar desapercibido. Sin embargo, los mismos que vivían diciendo eso eran los que eran incapaces de superar las capacidades de caza del joven Gaufrid, quien ostentaba una gran puntería y una gran capacidad de observación y percepción que hacían que lograra seguir mejor y entender a la perfección a sus presas, pudiendo anticiparse a sus movimientos y predecir sus rutas con tal precisión que le bastaba una única flecha para hacerse con la presa y retirarse. Precisamente su gran percepción le facilitaba estudiar rastros y estar atento a lo que le rodeaba, haciendo que encontrara el camino con mayor rapidez y facilidad que el resto, además de que le ayudaba a descubrir cómo moverse por los bosques sin dejar un rastro evidente, no pudiendo evitar completamente modificar la zona y generar un rastro, pero sabía qué actitudes evitar para reducir el rastro al mínimo.
Cuando el marine se encuentra con Maki se percata de algo curioso, la peliverde no le reconoce, tal vez por el estado en el que se encontraba en aquella ocasión o por algún problema personal más serio y profundo que eso, pero eso le da al arquero una ventaja táctica de cara a una posible pelea si la pirata decide ponerse violenta con el marine cazador. El arquero aún está molesto que lo confunda con la peor clase de “cazadores” que existe, los que solo lo hacen por diversión, disfrutando de matarlos y no importándole el daño que pueden hacer al entorno si no se controlan, pensando solo en su diversión y en el dinero que darían sus pieles, cuando el pelirrojo cazaba, y sigue cazando, solo para reunir alimentos, siendo que aprovecha sus presas de esas ocasiones para sacarles la piel y ganar un extra o hacer algo de abrigo, como el que usa para cazar en climas helados como la isla donde conoció a Stroud y Kibai. Ante la definición que da el arquero sobre esos idiotas, equiparándolos a los malditos piratas que solo piensan en robar, pelear, demostrar su poder y hacerse con dinero a costa de otros, la peliverde dice que los detesta, a pesar de ser una pirata ella misma.
Al parecer los que viajaron con ella no se quedaron todos juntos, uno al parecer se fue, pero según ella solo viajan juntos como amigos. En el momento que el arquero muestra el cartel de Maria, la peliverde desaparece casi al instante, llegando a la posición del pelirrojo y tomando el cartel de su mano llamándola atún, seguramente por algo que sabe de ella, como ser parte gyojin o ningyo o algo similar. Maki pregunta si el arquero sabe donde está ella, sorprendiéndose de lo de que es el esposo y demás. Maki se presenta diciendo el nombre completo diciendo que algo en el arquero le resulta familiar, preguntando que hace en la isla. Tras eso dice que si la busca para apresarla o hacerle mal o daño ella no podrá dejarlo salir vivo de la isla. Ante eso Bertram se rasca tras la cabeza sin apartar la vista de sus ojos, aunque manteniendo todo su cuerpo vigilado, pues pese a esas cicatrices de aspecto doloroso, la pirata demostró tener una gran velocidad.
-Trehehehehe, sé quien eres, Maki D. Zennin, un contramaestre no puede permitirse ignorar los carteles de los piratas más buscados. Igual y como te presentaste te daré mi nombre por educación y por el hecho de que seguramente cuando te reencuentres con ella te lo comentará. Mi nombre es Bertram Gaufrid, y no te preocupes, es la primera pirata que ha logrado que no salte directamente el sentimiento de desprecio hacia los piratas, sir. –
Mientras le responde nota como le toca el hombro pidiendo ayuda, con un tono completamente diferente, siendo que el marine al no tener confianza plena en que no estén sus compañeros cerca ni tampoco en tener la fuerza necesaria para vencerla en uno a uno tras ver esa velocidad prefiere no pelear. Por ello es que toma la cuerda que la pirata estuvo haciendo y la pasa debajo de la madera que la peliverde levantó casi sin esfuerzo antes de decir
-¿Por un casual no serás la persona a la que ella llama Unnie, sir?-
Cuando el marine se encuentra con Maki se percata de algo curioso, la peliverde no le reconoce, tal vez por el estado en el que se encontraba en aquella ocasión o por algún problema personal más serio y profundo que eso, pero eso le da al arquero una ventaja táctica de cara a una posible pelea si la pirata decide ponerse violenta con el marine cazador. El arquero aún está molesto que lo confunda con la peor clase de “cazadores” que existe, los que solo lo hacen por diversión, disfrutando de matarlos y no importándole el daño que pueden hacer al entorno si no se controlan, pensando solo en su diversión y en el dinero que darían sus pieles, cuando el pelirrojo cazaba, y sigue cazando, solo para reunir alimentos, siendo que aprovecha sus presas de esas ocasiones para sacarles la piel y ganar un extra o hacer algo de abrigo, como el que usa para cazar en climas helados como la isla donde conoció a Stroud y Kibai. Ante la definición que da el arquero sobre esos idiotas, equiparándolos a los malditos piratas que solo piensan en robar, pelear, demostrar su poder y hacerse con dinero a costa de otros, la peliverde dice que los detesta, a pesar de ser una pirata ella misma.
Al parecer los que viajaron con ella no se quedaron todos juntos, uno al parecer se fue, pero según ella solo viajan juntos como amigos. En el momento que el arquero muestra el cartel de Maria, la peliverde desaparece casi al instante, llegando a la posición del pelirrojo y tomando el cartel de su mano llamándola atún, seguramente por algo que sabe de ella, como ser parte gyojin o ningyo o algo similar. Maki pregunta si el arquero sabe donde está ella, sorprendiéndose de lo de que es el esposo y demás. Maki se presenta diciendo el nombre completo diciendo que algo en el arquero le resulta familiar, preguntando que hace en la isla. Tras eso dice que si la busca para apresarla o hacerle mal o daño ella no podrá dejarlo salir vivo de la isla. Ante eso Bertram se rasca tras la cabeza sin apartar la vista de sus ojos, aunque manteniendo todo su cuerpo vigilado, pues pese a esas cicatrices de aspecto doloroso, la pirata demostró tener una gran velocidad.
-Trehehehehe, sé quien eres, Maki D. Zennin, un contramaestre no puede permitirse ignorar los carteles de los piratas más buscados. Igual y como te presentaste te daré mi nombre por educación y por el hecho de que seguramente cuando te reencuentres con ella te lo comentará. Mi nombre es Bertram Gaufrid, y no te preocupes, es la primera pirata que ha logrado que no salte directamente el sentimiento de desprecio hacia los piratas, sir. –
Mientras le responde nota como le toca el hombro pidiendo ayuda, con un tono completamente diferente, siendo que el marine al no tener confianza plena en que no estén sus compañeros cerca ni tampoco en tener la fuerza necesaria para vencerla en uno a uno tras ver esa velocidad prefiere no pelear. Por ello es que toma la cuerda que la pirata estuvo haciendo y la pasa debajo de la madera que la peliverde levantó casi sin esfuerzo antes de decir
-¿Por un casual no serás la persona a la que ella llama Unnie, sir?-
