24-02-2026, 12:58 AM
Adiós, Drum. Que la fuerza te acompañe.
Y hola, Arabasta.
Viaje complejo, uno de esos que le entregan alivio a Kiyoshi en el hecho de que alguien más se haga cargo de la navegación. Mientras Uker lucha por su vida en el exterior, buscando no soltar el timón por nada del mundo, el médico puede quedarse dentro, encerrado en su cuarto y leyendo tan tranquilo. Entre comillas, al menos, pues con tanto movimiento, concentrarse del todo era una tarea cuanto menos titánica. Afortunadamente, nadie sale herido, nadie vomita, nadie experimenta la incesante necesidad de lanzarse al agua y acabar con su vida. Solo Kiyoshi sufrió ciertos ataques de tos debido a su arma debido al balanceo tan violento del barco, pero nada que con sus medicamentos no pudiera controlar.
La nieve se ha ido, el agua tempestuosa se tranquiliza y el sol comienza a brillar sobre ellos. Kiyoshi, bien vestido y limpio como si no hubiese pasado nada, se presenta en la zona de desayuno en un horario similar al del famoso marcado. A diferencia de él, su labor no es cocinar, sino limpiar. Agua sucia ha manchado la madera, especias, hasta pescados hay por aquí y por allá. Todo lo que no sirve y ensucia es mandado al infierno por parte de Kiyoshi, quien no solo usa artículos de aseo, pues también controla su poder del diablo para dejar todo resplandeciente.
Así es como pasa el tiempo hasta que todos están presentes y la primera comida del día ya está hecha. — Luego les haré un chequeo antes de desembarcar. Como siempre, no sabemos qué nos encontraremos en esta nueva isla. — Luego de Little Garden, cualquier confianza es pecado, subestimar no está en su vocabulario.
Lo mejor de todo es que les ha llegado el nuevo periódico, uno que Kiyoshi guarda para sí mismo y no se lo presta a nadie más hasta haberlo leído. — ¿En qué momento tomaron esta foto del topo? Qué tonto se ve. — Ignora que no tiene forma de salir. Sí disfruta el hecho de no ser nombrado, pues qué dirían sus pacientes y conocidos en el South Blue si lo leyesen como un maleante, aunque el cartel de “se busca” no es muy alentador. Ojalá no tuviese uno, pero es un gaje del oficio. Ya lo acepta.
— Mira, aquí dice que eres relevante porque tienes a Varo Ganchin bajo tu mando. Deberías darle las gracias. — También menciona al marcado, pero eso lo omite.
Entre los tantos carteles que revisa y memoriza sin darse cuenta debido a su excelso cerebro, aparece uno en particular que llama su atención únicamente porque fue nombrado por Uker al partir de Drum. — Este es el carnicero al que le teme el tonto de Uker. — Les enseña su foto tras voltear el cartel unos segundos, para luego situarlo junto al resto de la forma más ordenada posible. — Dime, topo, ¿cuántos golpes crees que te aguantaría?
En cuanto a Arabasta, no hay noticias. Esperaba poder conseguir información de la isla antes de llegar, pero la realidad le acaba de dar una bofetada en el rostro de forma lamentable. Deja tanto diario como carteles en el centro de la mesa por si alguien más quiere revisarlo, pues él ya tiene toda la información dentro de su cabeza. Afortunadamente esta tripulación tiene a alguien con buena memoria, porque si debiesen depender de Eros que solo confía en sus puños… Que alguien los agarre confesados.
— Hace mucho calor y eso que aún no llegamos. Me da curiosidad que justo luego de una isla tan fría como Drum nos encontremos con esto. ¿A qué crees que se deba, Tontovaro? Nos obligará a usar ropa más cómoda. Y eso que odio sacarme el traje. — Tal como hizo en el paradero anterior, deberá buscar un lugar civilizado en el cual comprar ropa apta. Solo espera que no sea como la isla de los dinosaurios en donde no había ni para dormir.
Si llega a ser la mitad de civilizada que Drum, Kiyoshi ya se dará por pagada.
Por un momento, pasa por su cabeza cuánto tiempo más deberán viajar, cuántas islas deberán visitar. Hasta el momento, no ha encontrado información sobre los asesinos de sus padres, ni se ha enfocado en eso. Solo busca sobrevivir y hacerse más fuerte, más confiable y más seguro de sí mismo.
”Me volveré tan fuerte, que olvidaré los días en que fui débil”.
— Alístense. Ya nos tocará bajar. Recuerden no bajar la guardia, ya nos contó Uker lo que sucede cuando llegas dormido a una isla nueva.
Y hola, Arabasta.
Viaje complejo, uno de esos que le entregan alivio a Kiyoshi en el hecho de que alguien más se haga cargo de la navegación. Mientras Uker lucha por su vida en el exterior, buscando no soltar el timón por nada del mundo, el médico puede quedarse dentro, encerrado en su cuarto y leyendo tan tranquilo. Entre comillas, al menos, pues con tanto movimiento, concentrarse del todo era una tarea cuanto menos titánica. Afortunadamente, nadie sale herido, nadie vomita, nadie experimenta la incesante necesidad de lanzarse al agua y acabar con su vida. Solo Kiyoshi sufrió ciertos ataques de tos debido a su arma debido al balanceo tan violento del barco, pero nada que con sus medicamentos no pudiera controlar.
La nieve se ha ido, el agua tempestuosa se tranquiliza y el sol comienza a brillar sobre ellos. Kiyoshi, bien vestido y limpio como si no hubiese pasado nada, se presenta en la zona de desayuno en un horario similar al del famoso marcado. A diferencia de él, su labor no es cocinar, sino limpiar. Agua sucia ha manchado la madera, especias, hasta pescados hay por aquí y por allá. Todo lo que no sirve y ensucia es mandado al infierno por parte de Kiyoshi, quien no solo usa artículos de aseo, pues también controla su poder del diablo para dejar todo resplandeciente.
Así es como pasa el tiempo hasta que todos están presentes y la primera comida del día ya está hecha. — Luego les haré un chequeo antes de desembarcar. Como siempre, no sabemos qué nos encontraremos en esta nueva isla. — Luego de Little Garden, cualquier confianza es pecado, subestimar no está en su vocabulario.
Lo mejor de todo es que les ha llegado el nuevo periódico, uno que Kiyoshi guarda para sí mismo y no se lo presta a nadie más hasta haberlo leído. — ¿En qué momento tomaron esta foto del topo? Qué tonto se ve. — Ignora que no tiene forma de salir. Sí disfruta el hecho de no ser nombrado, pues qué dirían sus pacientes y conocidos en el South Blue si lo leyesen como un maleante, aunque el cartel de “se busca” no es muy alentador. Ojalá no tuviese uno, pero es un gaje del oficio. Ya lo acepta.
— Mira, aquí dice que eres relevante porque tienes a Varo Ganchin bajo tu mando. Deberías darle las gracias. — También menciona al marcado, pero eso lo omite.
Entre los tantos carteles que revisa y memoriza sin darse cuenta debido a su excelso cerebro, aparece uno en particular que llama su atención únicamente porque fue nombrado por Uker al partir de Drum. — Este es el carnicero al que le teme el tonto de Uker. — Les enseña su foto tras voltear el cartel unos segundos, para luego situarlo junto al resto de la forma más ordenada posible. — Dime, topo, ¿cuántos golpes crees que te aguantaría?
En cuanto a Arabasta, no hay noticias. Esperaba poder conseguir información de la isla antes de llegar, pero la realidad le acaba de dar una bofetada en el rostro de forma lamentable. Deja tanto diario como carteles en el centro de la mesa por si alguien más quiere revisarlo, pues él ya tiene toda la información dentro de su cabeza. Afortunadamente esta tripulación tiene a alguien con buena memoria, porque si debiesen depender de Eros que solo confía en sus puños… Que alguien los agarre confesados.
— Hace mucho calor y eso que aún no llegamos. Me da curiosidad que justo luego de una isla tan fría como Drum nos encontremos con esto. ¿A qué crees que se deba, Tontovaro? Nos obligará a usar ropa más cómoda. Y eso que odio sacarme el traje. — Tal como hizo en el paradero anterior, deberá buscar un lugar civilizado en el cual comprar ropa apta. Solo espera que no sea como la isla de los dinosaurios en donde no había ni para dormir.
Si llega a ser la mitad de civilizada que Drum, Kiyoshi ya se dará por pagada.
Por un momento, pasa por su cabeza cuánto tiempo más deberán viajar, cuántas islas deberán visitar. Hasta el momento, no ha encontrado información sobre los asesinos de sus padres, ni se ha enfocado en eso. Solo busca sobrevivir y hacerse más fuerte, más confiable y más seguro de sí mismo.
”Me volveré tan fuerte, que olvidaré los días en que fui débil”.
— Alístense. Ya nos tocará bajar. Recuerden no bajar la guardia, ya nos contó Uker lo que sucede cuando llegas dormido a una isla nueva.
OFF ROL
![[Imagen: u2oxCl9.png]](https://i.imgur.com/u2oxCl9.png)
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