Naufragio de Plumas y Escamas :: Pasado :: Privado
#6
Unas gotas de brisa salada, flotaban en el aire dotando de un brillo peculiar a toda la costa. Era un paisaje ciertamente hermoso el cual se presentaba ante nosotros en aquella playa. Fue un momento que me tome para apreciar lo curioso de la situación, los pensamientos pesimistas de mi mente habían sido opacados por el momento, ya no había odio, ya no había resentimiento, ya no había furia. El compartir el tiempo con una señorita como ella, era hasta terapéutico para un tipo como yo.

~Esta señorita es ciertamente entretenida, me alegro que le gustara mi pequeño acto, pero ahora que lo pienso en frio se me hace muy vergonzoso~ Pensé mientras mis mejillas se tenían de un rojizo suave. 


~Se que no debería bajar tanto la guardia en esta situaciones, pero no puedo evitar hacer sonreir a personas como ella. Supongo que esa parte de mi aun sigue intacta.~ Sin embargo, mi momento de introspección habitual no duro demasiado, pues fue interrumpido por la explosión de emoción de mi bella compañera de juegos.

La señorita de cabellos celestes, se levanto emocionada al mismo tiempo que se sacudía la arena de las manos. Al parecer la idea de nadar, le era extrañamente emocionante. Se quito el top blanco que llevaba, deslumbrandome con el brillo azulado de sus escamas y el contraste con su piel blanquecina.

~¿Una mestiza?... No lo había notado hasta ahora por su ropa~ Repase con mi vista su complexión esbelta, sus escamas brillosas y su piel porcelana, curioso por ser la primera vez en toparme con una mestiza sirena. Pero pronto me percate de mi accionar un tanto descortés.  

-E?...- ~Mierda, su actitud infantil hace que se me olvide que es una señorita, además no puedo estar viendo a una mujer de esa forma solo por saciar mi curiosidad~
Pensé mientras volteaba la mirada a un lado, tratando de evitar el contacto visual y al mismo tiempo con una de mis manos tratar de esconder el rubor de mis mejillas.
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 ~Deberia tener mas cuidado y ser mas considerado, al fin y al cabo estoy tratando con una dama~

Para mi, a diferencia de mi entusiasmada compañera. El nadar era una actividad por la que sentía un amor/odio, me encantaba bucear en búsqueda de especies raras de crustáceos o peces de variopintos colores, pero odiaba como terminaban mis alas, empapadas por el agua, pesadas e incomodas, como si la vida se les apagara. Mi mama solía decirme que cuando tenia las alas mojadas parecía un pollito. Era un recuerdo bonito ahora que lo rememoraba.

"… si, yo puedo nadar… ¿tu puedes valor?" Con genuina confianza en sus palabras. Aunque era algo natural de pensar si no conocías a alguno que otro de mi raza.

-No, en realidad no puedo volar, mis alas se cansarían antes de despegarme del suelo- Respondí a su pregunta aunque la mano sobre mi rostro la respuesta a la vez que seguía manteniendo su figura fuera de mi campo de visión. Mis alas nuevamente revolotearon en señal de lo que sentía y dejaron caer otro par de plumas a la arena.

Para cuando regrese mi vista a la señorita, observe como esta felicitaba al pequeño de Hato por su trabajo, dándole un dulce beso un su cabeza, lo cual me pareció absolutamente adorable y termine ruborizado nuevamente. Luego de dedicarle unas palabras a Hato como si fuera un recluta de la marina, se acerco y me entrego al pequeño caracol. Cuando tuve nuevamente a Hato en mis manos, vi la evidente felicidad en su cara de caracol.

~Ja... si que eres un pillin Hato. Veo que te gusta recibir atención de las chicas guapas~ Volví a pensar una respuesta como si el caracol me leyera la mente. Aunque probablemente si se lo dijera tampoco me entendería.

La bella señorita empezó a analizar la costa como en busca de algo, al quedarse quieta por un instante sus escamas resplandecían con la luz que chocaba en el agua y su expresión seria resaltaba aun mas sus lindas facciones, sin embargo ese momento fue efímero, pues inmediatamente al tocarse el rostro se percató de su pequeño desastre.

-Pff...- Logre aguantar una pequeña risa que se me habia escapado, talvez para ella no seria tan gracioso que me burlara de sus descuidos. 

"¿Tengo más arena en la cara?" Pregunto la señorita.

-Déjame ver un momento- Respondí a su pregunta mientras me reclinaba un poco para verla mas de cerca, ignorando el echo de la cercanía de la señorita, ya para ese momento se había desvanecido la vergüenza que sentía y surgió nuevamente mi lado de guardian.

-Mmm... creo que tienes un poco mas por aqui- ~Es un poco difícil diferenciar el tono de su piel con el color de la arena~ Sacudí con mi mano derecha  un poco de arena que aun le quedaba en su mejilla. -Creo que con eso esta- dije mientras me surgía una pequeña sonrisa.

"… tu aun tienes en el cabello. Ven, baja la cabeza que te ayudo a sacudirte" Menciono la bella dama, al mismo tiempo que estiraba su mano para tratar de alcanzar mi cabello.

-¿De verdad?- Pregunte extrañado, para luego agacharme un poco mas buscando que la mano de la señorita alcanzara mi cabello. 

~Bueno, despues de jugar tanto en la arena es normal. Pero sigue siendo un poco vergonzoso. Si alguien me viera asi pensaria que soy un crio~ Estaba sobre analizando la situación como de costumbre.

"¿Por qué eres tan alto?" Nuevamente la voz de la señorita me saco del trance, dándome cuenta por fin de su cercanía, lo cual volvió a ruborizarme. 

-Ejem- Erguido nuevamente, aclare mi garganta para aclarar mi mente -Bueno, de echo como le digo, no puedo volar. Aunque, tu habilidad para nadar probablemente nos ayude mas que mis alas.

"pero tendrás que entrar al mar conmigo, me pierdo… y distraigo con facilidad..." ~Si soy sincero, creo que es algo esperable con la personalidad de esta señorita~ Me quede ese comentario para mis adentros, pues tampoco quería ser grosero.

-Mmm... Si es ese el caso...- Dije con mi vista clavada al mar lleno de escombros flotantes. 


Recogí mis cosas que se encontraban regadas por toda la playa. Tome mis botas y les di la vuelta para sacarle la arena dentro de ellas. Tome mi gabardina y la sacudí para que volara la arena pegada. Con todo reunido, me dirigí a una gran roca cercana y coloque las cosas justo detrás de ella ordenadamente. No podía llevarlas, pero tampoco quería dejarlas a la vista. Regrese al lado de la bella señorita, con mi vista de regreso al horizonte del mar que brillaba como si estuviera invadido de pequeñas estrellas.

-No se la ubicación exacta del barco, pero llevo un rato analizando el flujo de los escombros y tengo cierta noción de su ubicación- Empecé a hablar un poco mas de la cuenta, a la vez que me adentraba en las aguas cristalinas frente a nosotros, rompiendo el suave oleaje y quedando com el agua hasta las rodillas. Talvez esta situacion me tenia ciertamente emocionado.

Regrese la mirada devuelta a la señorita que aun se encontraba en la orilla y levante mi palma en dirección a ella como señal de cortesía, ofreciendo mi mano como guía. -Supongo que puedo guiarla hasta el naufragio, aunque no prometo seguirte el ritmo- Trate de sonreír un poco para parecer mas amable y para devolverle la dulce sonrisa de la doncella, aunque resulto mas en una sonrisa incomoda.

~Aun tengo cierta duda de llevarla conmigo al naufragio. Pero... ¿Seguramente su habilidades como hibrida de sirena sean de utilidad verdad?~ Trate de justificar mi pequeño capricho. Ese sentimiento se reflejo en mis alas, quienes nuevamente dejaron caer un par de plumas que se posaron suavemente sobre el agua.


Si la versión de mi, que esta libre de mis caprichos, viera lo que estoy haciendo, me llamaría idiota y me recomendaria perderla cuanto antes. Pero, ignorando esa espinita de peligro, le ofrecí a la señorita mi mano en compañía. Y aun con eso, mi otra mano seguía aferrada al dial de viento que tenia en el bolsillo.
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RE: Naufragio de Plumas y Escamas :: Pasado :: Privado - por Einarr - 25-02-2026, 04:22 AM

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