In the midst of darkness, light persists - T3 PA
#14
Es una sensación que arde al contacto, le repele, como si quisiera evitar todo tipo de dolor o esfuerzo mental, pues Minato genera ese tipo de sensaciones en Shin. Su crueldad es desmedida, algo que comprobó de primera mano en el juego visceral al que lo sometió y del que guardaría hermosísimos recuerdos, pero eso no es lo que más lo molesta, incluso si genera en el fondo de su corazón un deseo por encerrarlo a toda costa.

Odia el enigma, el misterio, a las personas que se creen más por esconder incógnitas o trucos sucios. Para el albino, el mundo se resuelve en dos opciones muy claras y directas, los fuertes y los débiles. Los primeros defienden a los segundos con el poder adquirido, ya sea la influencia o algo más bélico, y los segundos viven sus vidas en paz, aspirando a todo lo que deseen siempre y cuando respeten la libertad de quien tienen al lado.

El problema, es que algunos débiles utilizan las artimañas típicas de esconderse entre las rendijas y rincones más inhóspitos para realizar sus negocios virulentos, tal y como hacía Minato. Es la peor clase de debilidad, una dañina hacia personas inocentes, aquellos que no pretenden meterse en la vida de nadie, quienes ponían a funcionar el mundo desde sus oficios mundanos. A Shin le hervía la sangre, pues pensar en cuestiones semejantes no era su fuerte, y el instinto le exigía acabar con él del mejor modo que sabía.

No es que le faltase inteligencia, es más bien una ramificación de su ego, ya que Hasegawa confiaba demasiado en sus habilidades y eso lo llevaba a subestimar situaciones como las que tenía delante, reduciéndolas a ganar o perder. Encerrarlo o permitirle seguir su vida llena de negocios turbios, y juraba que no iba a salir por patas de aquel encuentro.

El humo se le metía en los ojos, tornándolos rojos, algo distinguible en su mirada cerúlea. Sus pulmones se quejaban, pero contenía la tos, y no le quitaba la vista de encima al moreno, ignorando sus provocaciones al menos desde el presunto efecto que el desgraciado pretendía provocarle, se permitió el lujo de sonreírle y todo —Seguro fui mejor hijo que tú. —le sacó la lengua, infantil y provocador incluso en una situación como esa, reduciendo el dramatismo a un insulto que bien podría provenir de un niño rico en la escuela burlándose del pobre. Su objetivo era ser irritante.

Todo a su alrededor cruje, y Shin comienza a ponerse nervioso, las llamas de antes consiguieron hacerle daño y por ende teme que una explosión redujera a nada su intangibilidad, pero no abandonaba la curva en sus labios, con los ojos bien abiertos a la espera de contraataques. Sin embargo, no llegaron, y en su lugar, Minato rebusca algo entre sus ropajes y se lo lanza, reconociendo al instante de lo que se trataba.

La ficha con la que giró las tornas en ese juego visceral, pese a perderlo. Aquella que impactó tanto como para evitarle otro disparo a Ruri, las palabras se desatan entre la caída de más escombros y a Hasegawa sólo le quedaba imaginar la información perdida en la finca, mientras la sonrisa de Minato se sumaba a lo que presuntamente era una despedida, muy en su ley. —Demonios... —susurró, sabiendo que no podría hacer nada y sintiendo el inicio de la explosión llevarse a quien supo ser su némesis.

Shin se voltea de inmediato, extiende el brazo a una velocidad abrumadora y libera una de sus técnicas ante una caída de escombros que pretendía cortarle el paso. No logra deshacerse de la totalidad de los mencionados, pero sí los suficientes como para seguir avanzando. Es entonces que escucha una voz afuera y resuena un fuerte impacto que luce como una salida, siguiendo esa pista entre el humo denso que busca consumirlo.

A pesar de moverse más rápido que todo allí, tras movilizarse lo suficiente como para pegar un salto hacia el exterior, pedazos de madera envuelta en fuego logran impactarlo y herirlo, pero finalmente consigue escapar antes de que la explosión termine de consumir lo que alguna vez supo ser el hogar de familiares suyos, salvándose por los pelos. De haber sido más lento, seguramente no la contaba, y eso es lo que indican los rastros de ropa quemada y pequeños hilos de sangre descendiendo hasta sus manos.

No tarda en ponerse de pie, detectando a Ruri en un costado e irguiéndose rápidamente, haciéndose el que no pasó nada pese a estar herido. —¡Ah! Otro día más en la oficina... —el suspiro del principio fue como volver a vivir, aún y si los rastros de fuego cercanos siguen emitiendo humo que intenta no respirar. Sentir el caos reciente le produjo un pitido en los oídos que tardaría en irse, pero no podía dejar que su nueva amiga lo viese titubear o mostrar signos de debilidad.

Minato podía llegar a estar muerto, pero una cosa es clara, prefirió todo ese show antes que enfrentarlo, y para Shin eso sólo significaba una cosa. —¡Ruuuuri! ¡Te dije que ganaría! —al instante, hizo una pose victoriosa, sacando pecho y señalándose. —¡Encima lo hice con el timing perfecto para que vieses unos lindos fuegos artificiales! ¿Te gustaron, eh, eh? —la mirada le brilla, oculta el cansancio, llena sus pulmones de aire limpio, mientras el crepitar de las llamas ambienta de sonido la escena, algo que el marine parece intentar obviar a consciencia.

Info
[Imagen: vEBNZb3.png]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 948 - 187 = 761
Energia: 422 - 121 = 301
Espiritu: 123 + 0 = 123


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RE: In the midst of darkness, light persists - T3 PA - por Hasegawa Shin - 26-02-2026, 10:14 PM

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