27-02-2026, 02:25 AM
(Última modificación: 27-02-2026, 02:29 AM por Maki D. Zen'in.)
Petyr se perdió con locura en las cuevas, era el tipo de persona o mercenario que perdía la compostura en los momentos clave, no se sabía si era por furia o por quiebre mental, aun así, su rostro era serio y no parecía un loco, aunque actuaba como uno desde que entro en el claro de Flora la rompecorazones. Por su parte flora era cruel, malvada y algo tonta, como atacaba a distancia era muestra de que no era muy lista, pero si fuerte. Atacando antes de hablar.
La liberación le supo como una salvación… pero su corazón tenía algo amargo dentro, como humillación… un asqueroso humano le había liberado? Era mejor morir? No. no era tan fuerte su aversión a ellos o bueno a cualquiera que le salvase de las garras del olvido o le dote de ganancias en verdad pues lo que si movía a Flora era el dinero. Era más fuerte un fajo de berris que, bueno… cualquier cosa. Cuando la telaraña cedió, sus ojos se abrieron de par en par, mirando al muchacho mientras disparaba una flecha a una araña… Ella rápidamente se levantó, debajo de ella había lanzas y con gran maestría pago de inmediato el favor. Mientras surcaba el aire pensaba que quizás esa persona también tenia un gato y por primera vez dudo el matar… su gran amor, Cicilio, su gato, le esperaba en casa agitada, algo adolorida se tocó la mordida.
La mordida no era grave, pero si el veneno. Uno que paralizaba, quemaba y daba fiebre por varios días antes de matar por un paro cardiorrespiratorio, tenía dos días completos, suficiente para tomar el antídoto, beber suficiente agua y descansar. No pasa nada. aunque si, dolía de los mil demonios como un fuego metiéndose en sus venas intentando colarse en su mente, haciendo que tenga alucinaciones, delirios y fiebre, mucha fiebre.
—JA…. No me interesa tu balanza del bien y el mal, esto es lo que hago para vivir y lamentablemente si intentan impedírmelo tendré que matarlos. Estas en el Grand Line muchacho… aquí es matar o morir. te recomiendo que tomes esto como una lección, no todos en la vida pagaran tu favor con otro favor. No como yo lo hago… no… no puedo dejaros que os llevéis a nadie. Tú puedes irte. Si… — Dijo girando sus espadas sobre su propio eje e interponiéndolas frente a si amenazante contra la bandera roja que representaba el cazador de la marina. Pero después escucho el crujido, uno grande y terrible, las cuevas retumbaron y desde el medio de dos cuevas apareció ella… Flora la conocía, pero estaba encerrada bajo tierra en las cuevas innumerables, Era conocida como Blacky, negra poderosa, venenosa como ella sola, el chirrido de sus mandíbulas resonó antes que la explosión de tierra. Esta se levanto sobre caso ocho metros y las piedras, maderas, lanzas salieron disparadas por doquier.
—PERO QUE MALDITO MAL TIMMING!!! Corre… es la maldita araña madre!!!— Grito la lunarian antes de levantar el vuelo, pero recibió un disparo… uno tan poderoso que Flora cayo rodando pro el suelo después de rebotar contra un árbol. Levantando gran cantidad de polvo. El árbol al ser golpeado ahuyento a las arañas en altura, a los bichos pululantes y a las aves que ahora con parte de la red caída podían escapar. Flora al rebotar escupió sangre, la herida en su cuerpo se abrió más y comenzó a sentir los primeros síntomas. Era una lunarian pequeña, poco mas de los dos metros, pero aun así el potente veneno de las arañas podía con ella.
La criatura rugió poderosa con ganas de matar, con ganas de hacer picadillo a cualquiera que se le quitase su alimento y desde hace muchos días estaba recibiendo mucho, pero mucho menos. Ahora montando en ira al escuchar los chillidos de sus hijas muriendo a manos de Flora. El avance de la criatura era letal, avanzo casi 10 metros con cuatro de sus patas por delante, directo a Flora que apenas se recuperaba del ataque. Dio un salto tremendo y sus ojos rojos como rubies insuflados de poder notaron a otro ser… de cabellera roja como la sangre que tanto le agradaba consumir, aterrizo solo a un metro de Flora y con una fuerza descomunal, lanzo desde su cola una tela de araña. Esta tela al ser lanzada era tan veloz y pegajosa como una de las redes que habían atrapado a las aves mas grandes de Little Garden, los poderosos pterodáctilos.
Una de sus patas se clavo sobre una de las alas de la lunarian mientras la telaraña volaba tan rápido que parecía que nadie podría verla. —HAAAAAARRRGGGG!!!— El ala de la Lunarian parecía herida pero no de gravedad, aun podía usarla pero moverse podría empeorar todo.
La tela de araña impacta en el cazador a una velocidad alucinante con un agarre potente. Jalándolo hacia si poco a poco… y con sus fauces impregnadas de veneno seria el fin del hombre de la marina. Tenia ocho patas… ocho golpes contundentes. Muchísimo daño por soportar. Sus patas delanteras se movieron al mismo tiempo del agarre de la telaraña y dos patas se adelantaron al Cazador que parecía atrapado, la tela era como una goma viscosa que inmovilizo su tren inferior y lo arrastro dos metros antes de jalarlo para darle con sus patas medias contundentes como porras y las delanteras bajaron como una cuchilla contra el atrapado pelirrojo.
La liberación le supo como una salvación… pero su corazón tenía algo amargo dentro, como humillación… un asqueroso humano le había liberado? Era mejor morir? No. no era tan fuerte su aversión a ellos o bueno a cualquiera que le salvase de las garras del olvido o le dote de ganancias en verdad pues lo que si movía a Flora era el dinero. Era más fuerte un fajo de berris que, bueno… cualquier cosa. Cuando la telaraña cedió, sus ojos se abrieron de par en par, mirando al muchacho mientras disparaba una flecha a una araña… Ella rápidamente se levantó, debajo de ella había lanzas y con gran maestría pago de inmediato el favor. Mientras surcaba el aire pensaba que quizás esa persona también tenia un gato y por primera vez dudo el matar… su gran amor, Cicilio, su gato, le esperaba en casa agitada, algo adolorida se tocó la mordida.
La mordida no era grave, pero si el veneno. Uno que paralizaba, quemaba y daba fiebre por varios días antes de matar por un paro cardiorrespiratorio, tenía dos días completos, suficiente para tomar el antídoto, beber suficiente agua y descansar. No pasa nada. aunque si, dolía de los mil demonios como un fuego metiéndose en sus venas intentando colarse en su mente, haciendo que tenga alucinaciones, delirios y fiebre, mucha fiebre.
—JA…. No me interesa tu balanza del bien y el mal, esto es lo que hago para vivir y lamentablemente si intentan impedírmelo tendré que matarlos. Estas en el Grand Line muchacho… aquí es matar o morir. te recomiendo que tomes esto como una lección, no todos en la vida pagaran tu favor con otro favor. No como yo lo hago… no… no puedo dejaros que os llevéis a nadie. Tú puedes irte. Si… — Dijo girando sus espadas sobre su propio eje e interponiéndolas frente a si amenazante contra la bandera roja que representaba el cazador de la marina. Pero después escucho el crujido, uno grande y terrible, las cuevas retumbaron y desde el medio de dos cuevas apareció ella… Flora la conocía, pero estaba encerrada bajo tierra en las cuevas innumerables, Era conocida como Blacky, negra poderosa, venenosa como ella sola, el chirrido de sus mandíbulas resonó antes que la explosión de tierra. Esta se levanto sobre caso ocho metros y las piedras, maderas, lanzas salieron disparadas por doquier.
—PERO QUE MALDITO MAL TIMMING!!! Corre… es la maldita araña madre!!!— Grito la lunarian antes de levantar el vuelo, pero recibió un disparo… uno tan poderoso que Flora cayo rodando pro el suelo después de rebotar contra un árbol. Levantando gran cantidad de polvo. El árbol al ser golpeado ahuyento a las arañas en altura, a los bichos pululantes y a las aves que ahora con parte de la red caída podían escapar. Flora al rebotar escupió sangre, la herida en su cuerpo se abrió más y comenzó a sentir los primeros síntomas. Era una lunarian pequeña, poco mas de los dos metros, pero aun así el potente veneno de las arañas podía con ella.
La criatura rugió poderosa con ganas de matar, con ganas de hacer picadillo a cualquiera que se le quitase su alimento y desde hace muchos días estaba recibiendo mucho, pero mucho menos. Ahora montando en ira al escuchar los chillidos de sus hijas muriendo a manos de Flora. El avance de la criatura era letal, avanzo casi 10 metros con cuatro de sus patas por delante, directo a Flora que apenas se recuperaba del ataque. Dio un salto tremendo y sus ojos rojos como rubies insuflados de poder notaron a otro ser… de cabellera roja como la sangre que tanto le agradaba consumir, aterrizo solo a un metro de Flora y con una fuerza descomunal, lanzo desde su cola una tela de araña. Esta tela al ser lanzada era tan veloz y pegajosa como una de las redes que habían atrapado a las aves mas grandes de Little Garden, los poderosos pterodáctilos.
Una de sus patas se clavo sobre una de las alas de la lunarian mientras la telaraña volaba tan rápido que parecía que nadie podría verla. —HAAAAAARRRGGGG!!!— El ala de la Lunarian parecía herida pero no de gravedad, aun podía usarla pero moverse podría empeorar todo.
La tela de araña impacta en el cazador a una velocidad alucinante con un agarre potente. Jalándolo hacia si poco a poco… y con sus fauces impregnadas de veneno seria el fin del hombre de la marina. Tenia ocho patas… ocho golpes contundentes. Muchísimo daño por soportar. Sus patas delanteras se movieron al mismo tiempo del agarre de la telaraña y dos patas se adelantaron al Cazador que parecía atrapado, la tela era como una goma viscosa que inmovilizo su tren inferior y lo arrastro dos metros antes de jalarlo para darle con sus patas medias contundentes como porras y las delanteras bajaron como una cuchilla contra el atrapado pelirrojo.
Play Me!

![[Imagen: Blacky.jpg]](https://i.ibb.co/5WB91VZP/Blacky.jpg)
![[Imagen: Flora.jpg]](https://i.ibb.co/TMgSKk03/Flora.jpg)
![[Imagen: Maki_NNM.gif]](https://sig.grumpybumpers.com/host/Maki_NNM.gif)
![[Imagen: mikiocheja.png]](https://i.ibb.co/Cs5LLpXR/mikiocheja.png)