27-02-2026, 03:09 AM
El cuerpo de Seraphine ya estaba de lo más acostumbrado a los intensos bailes y sesiones de entrenamiento, moviéndose con soltura, sentía su pecho y subiendo, no por la actividad física, si no por parecer, por primera vez, el poder respirar por profundidad, se sentía como si pudiese contra todo, correr en dirección al muro más cercano y poder destrozarlo con solo el impacto de su cuerpo, la alegría que sentía al bailar se notaba, siendo para ella algo mucho más que respirar, sintiendo aquella simple actividad y emoción de alegría haber irrumpido la función de sus órganos vitales para sustituirlos haciéndola dependiente del movimiento de sus pies y brazos.
Y no fue para nada amable con Miyori, pareciendo haberse olvidado de la posibilidad de que la pelinaranja no estuviese acostumbrada a bailar tanto, parece retar a sacar lo mejor de ella, pudiendo cambiar el ritmo desde arrasador a tranquilo, dejándose guiar por la pirata, que ella marcase el ritmo según las cosas que veía, ayudando con sus manos a que pudiese alcanzar ciertas posiciones con facilidad, pareciendo que la torpeza la abandonó por completo.
Fue la mujer del violín que le recordó que existía la parte descanso, pero Seraphine parecía negarse a dejar de bailar, requiriendo hacer uso de abrazarse a la farola más cercana para detenerse, sintiéndose como un koala, con su respiración acelerada, calmandose, un el brillo de su mirada, negaba a desaparecerse, necesitando un par de minutos para asegurarse de que al soltarse, Seraphine no volvería a bailar, buscó distraerse con la idea de comer, escuchando su estómago gruñir y asintió, acercándose a Miyori con una enorme sonrisa, llevando una mano a su bolsillo, extrajo sus gafas para poder ver un poco mejor, sintiendo su vista algo cansada.
—¿Qué es lo que hay?
Escribió, tragando saliva, hidratando su garganta, el corazón todavía latiendo de forma animada, sin embargo, se estaba volviendo cada vez más llevadero, escuchando en ese momento, su estómago gruñir de hambre y pegço su cabeza contra los hombros, adquiriendo una ligera expresión avergonzada. —Un poco de carne no estaría mal— De pasar a una dieta vigilada, su amo no quería que su bailarina principal ganara peso y ahora que era libre, quizás exageraba un poco con la comida.
Y no fue para nada amable con Miyori, pareciendo haberse olvidado de la posibilidad de que la pelinaranja no estuviese acostumbrada a bailar tanto, parece retar a sacar lo mejor de ella, pudiendo cambiar el ritmo desde arrasador a tranquilo, dejándose guiar por la pirata, que ella marcase el ritmo según las cosas que veía, ayudando con sus manos a que pudiese alcanzar ciertas posiciones con facilidad, pareciendo que la torpeza la abandonó por completo.
Fue la mujer del violín que le recordó que existía la parte descanso, pero Seraphine parecía negarse a dejar de bailar, requiriendo hacer uso de abrazarse a la farola más cercana para detenerse, sintiéndose como un koala, con su respiración acelerada, calmandose, un el brillo de su mirada, negaba a desaparecerse, necesitando un par de minutos para asegurarse de que al soltarse, Seraphine no volvería a bailar, buscó distraerse con la idea de comer, escuchando su estómago gruñir y asintió, acercándose a Miyori con una enorme sonrisa, llevando una mano a su bolsillo, extrajo sus gafas para poder ver un poco mejor, sintiendo su vista algo cansada.
—¿Qué es lo que hay?
Escribió, tragando saliva, hidratando su garganta, el corazón todavía latiendo de forma animada, sin embargo, se estaba volviendo cada vez más llevadero, escuchando en ese momento, su estómago gruñir de hambre y pegço su cabeza contra los hombros, adquiriendo una ligera expresión avergonzada. —Un poco de carne no estaría mal— De pasar a una dieta vigilada, su amo no quería que su bailarina principal ganara peso y ahora que era libre, quizás exageraba un poco con la comida.
![[Imagen: RlTqH6C.jpeg]](https://i.imgur.com/RlTqH6C.jpeg)
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